Sigue buscando inversores privados, pero retrasa sine die la salida a Bolsa
El grupo impulsado por CajAstur necesita 320 millones de euros para cumplir con las nuevas exigencias de capital
Como en el relato de Augusto Monterroso, cuando se despertó, el dinosaurio, la crisis, todavía estaba allí. La crisis de los mercados pasa factura. Y Liberbank, la denominación comercial de Effibank, el banco impulsado por CajAstur y en el que también participan Caja Extremadura y Caja Cantabria, ha tenido un doloroso despertar. Aunque oficialmente todavía no se ha tomado una decisión, el equipo que preside Manuel Menéndez ha sondeado ya al Banco de España, y ha recibido señales de que se aceptará, cuando se le presente por la vía reglamentaria, la propuesta de prórroga del plazo para cumplir con las nuevas exigencias de capital, que vence el 30 de septiembre. Aunque el requerimiento de 519 millones de euros en recursos propios adicionales que le exigió el Banco de España el 14 de abril se ha reducido a 320 millones (el capital principal está en el 9,29%, cuando se le exige el 10%), la situación de los mercados obliga a Liberbank a suspender sine die la idea de salir a Bolsa, que hubiera rebajado la ratio de capital principal al 8%.
Y tampoco parece el mejor escenario posible para la captación de inversores privados de forma que éstos supongan el 20% del capital (la otra forma de bajar la exigencia al 8%), aunque los contactos realizados antes del verano se mantienen.
En poco más de un mes, el panorama ha cambiado totalmente para Liberbank. Incluso ya con la histeria invadiendo los mercados bursátiles y de financiación mayorista, el grupo insistía en que se planteaba una salida a Bolsa, que iba paralela a la captación de inversores privados, con un descuento mucho más cercano al de CaixaBank que al de Bankia o Banca Cívica. El argumento del equipo de Manuel Menéndez era que Effibank/Liberbank no había solicitado dinero al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), y eso suponía un valor añadido para el inversor.
Este argumento ya no sirve en estas circunstancias. El mal momento de la Bolsa impide una colocación de Liberbank, incluso con descuentos similares a los que tuvieron que hacer Banca Cívica o Bankia, y que no son aceptables para los responsables del grupo liderado por la caja de ahorros asturiana. Y en Effibank reconocen abiertamente que la captación de inversores privados se complica por la situación de los mercados y por la desconfianza hacia la situación real de las entidades financieras y de países como España, aunque insisten en que los contactos se mantienen.
Tampoco parece el mejor momento para lograr plusvalías con la venta de participaciones, aunque CajAstur ha recibido media docena de ofertas, procedentes de firmas de capital riesgo, por una participación de control de Telecable, en la que tiene el 91,8%. Una operación valorada entre 350 millones de euros y 420 millones, y por la que CajAstur puede obtener unas plusvalías de entre 300 millones y 350 millones. La entidad financiera tiene valorada en libros su participación del 91,8% en Telecable, de la que es accionista de referencia desde su fundación (en 2006 compró el 46% que poseía EDP a través de Hidrocantábrico), en 42,3 millones.
Con la operación de Telecable, el grupo podría resolver prácticamente sus necesidades financieras de cara a la recapitalización. Pero esas cuestiones llevan tiempo, las prisas son malas consejeras, especialmente si se quiere lograr un buen precio, condición imprescindible para que haya jugosas plusvalías. Y eso, la necesidad de más tiempo, es lo que se ha planteado, aunque de manera no oficial, al Banco de España.
La posibilidad de una prórroga está prevista en el plan de reestructuración diseñado por el Banco de España y el Ministerio de Economía y Hacienda. Éste determina que antes del 10 de septiembre las cajas pueden pedir un aplazamiento de tres meses si acreditan su necesidad para concretar la recapitalización. La prórroga puede llegar a los seis meses (hasta marzo de 2012) para las entidades que vayan a salir a Bolsa. Ya en junio de este año, durante el curso de la Apie, el presidente de Cajastur y de Liberbank, Manuel Menéndez, manifestaba la necesidad de "flexibilizar" los plazos ante el difícil entorno financiero. De la misma manera se expresaron otros colegas de cajas, aunque el último día del curso el subgobernador del Banco de España, Javier de Aríztegui, enfriaba el asunto y dejaba muy claro que no se movía el calendario.
En los contactos mantenidos por el equipo de Manuel Menéndez con el supervisor, el mensaje recibido desde el Banco de España es de predisposición a aceptar esa petición de prórroga cuando sea oficialmente formulada. Una medida similar se adoptará para BMN, el grupo impulsado por Caja Murcia y formado también por CajaGranada, la balear Sa Nostra, y la catalana Caixa Penedés, y que sufre un atasco en la captación de inversores privados.