Las cajas que han apelado al Frob continúan siendo las que más tipo de interés ofrecen por el dinero
El Sabadell lanza bonos al 4,25% para eludir la norma que penaliza las ofertas agresivas de captación de recursos de clientes
Dos pájaros de un tiro. Con la comercialización, a través de la red de sucursales de su grupo, de bonos al 4,25% el Banco Sabadell no sólo compite con el renovado Depósito Gasol del Banco Popular. También encuentra una manera de eludir la norma que desde el 15 de julio penaliza, con mayores exigencias de aportación al Fondo de Garantía de Depósitos, las ofertas excesivamente agresivas para la captación de pasivo. Es evidente que la necesidad agudiza el ingenio, porque la imposibilidad de emitir en los mercados internacionales que sufre las entidades financieras españolas obliga a calentar la denominada guerra del pasivo aunque sea asumiendo el mayor coste que supone aportar más dinero al Fondo de Garantía.
Esta situación agrava el malestar de la banca por dos hechos: que las cajas que han solicitado dinero al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) continúen siendo las que más pagan por el pasivo, y que haya entidades financieras extranjeras a las que la normativa penalizadora de las ofertas agresivas no les afecta al ser sucursales y no filiales, y responder ante los Fondos de Garantía de Depósitos de sus respectivas casas matrices.
Que la emisión de bonos del Sabadell busca competir en la guerra del pasivo lo reconoce abiertamente el propio banco. En su comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), subraya que los inversores pueden beneficiarse "de una excelente retribución que supera a la mayoría de los depósitos comercializados en el mercado". También lo muestra el hecho de que la inversión mínima es de 1.000 euros, lo que apunta al cliente particular, mucho más que al institucional. El Sabadell ha lanzado bonos a 18 meses (no existe posibilidad de amortización anticipada) por 300 millones de euros, a un tipo de interés del 4,25%.
Con esta emisión de bonos, el Sabadell obtiene liquidez a un coste no excesivamente elevado y, por supuesto, inferior al que supondría financiarse actualmente en los mercados internacionales. Y lo hace ahorrándose la penalización de mayores aportaciones al Fondo de Garantía, que hubiera tenido que asumir si hubiera lanzado un depósito con ese tipo de interés. De paso, compite con otras propuestas, como el Depósito Gasol del Popular o el Depósito Cristiano Ronaldo del portugués Banco Espírito Santo (una de las entidades a las que no les afecta la norma penalizadora), ya que paga el 4,25%, un tipo que supera al que ofrece la mayoría de los depósitos, sin exigir más vinculación que la apertura de un cuenta corriente en el banco por parte del cliente (lo que, además, abre la puerta a una venta cruzada de otros productos y servicios).
El Popular, que curiosamente fue el último banco español en realizar una emisión de bonos dirigida a pequeños inversores (en julio, 200 millones de euros, al 8% y a un plazo de diez años) había optado, unos días antes, por otro camino. Relanzaba el Depósito Gasol, con la novedad de que el tipo debe negociarlo el cliente directamente en la sucursal. Los mejores clientes pueden obtener el 4% TAE, tanto a 12 meses como de 18 meses, siempre que aporten dinero nuevo.
El Popular no oculta su estrategia. Desde que empezó el año, el banco ha captado 140.000 clientes y 3.355 millones de euros gracias a propuestas como el Depósito Gasol, lo que ha permitido reducir la financiación mayorista un 15%.
Otras entidades quieren hacer lo mismo, ya que los mercados mayoristas internacionales están prácticamente cerrados, y el interbancario no funciona con fluidez (por la desconfianza existente entre las entidades financieras). Desde hace tiempo, bancos y cajas buscan reducir la dependencia del Banco Central Europeo y de los mercados mayoristas, para lo que necesitan captar depósitos, porque la financiación minorista aporta diversificación y estabilidad. El objetivo es captar dinero a más largo plazo: los últimos datos del Banco de España muestran que el ahorro a más de 24 meses ha aumentado el 24,8%, hasta los 102.461 millones de euros, mientras se reduce el 3,1% el saldo a plazos más cortos, hasta los 328.108 millones.
Unicaja, el Banco Gallego y el Banco Pastor ofrecen depósitos al 4% TAE, pero con exigencias de vinculación, que no existen en el Depósito Gasol. El Depósito Cristiano Ronaldo del Banco Espírito Santo paga el 4,25% para plazos de 12 meses a 18 meses, pero supone una inversión mínima de 50.000 euros, frente a los 300 euros que exige el Popular. ING Direct recupera el 4% para su depósito a seis meses.
BMN, el banco fruto de la fusión virtual entre Caja Murcia, Caja Granada, la catalana Caixa Penedés y la balear Sa Nostra, ofrece el 5% a 12 meses con el Depósito Rango Euribor. Para lograr ese 5%, el Euribor a 12 meses debe mantenerse entre el 1,6% y el 3,6% durante todos los días de 2012 a partir de la firma del contrato. Si esta condición no se cumpliera, la remuneración del depósito sería del 0%, aunque no habría pérdida de la inversión (el 100% del capital está garantizado).
Bankia, la fusión liderada por Caja Madrid y Bancaja y de la que forman parte también Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Rioja, Caja Insular de Canarias y la catalana Caixa Laietana, paga el 4% TAE a tres años.
Todas estas entidades, salvo el Banco Espírito Santo e ING Direct, tienen que asumir la norma que entró en vigor el 15 de julio y que penaliza los depósitos agresivos (el decreto ley pone la barrera en el Euribor a 12 meses más un punto, lo que supone actualmente una remuneración del 3,15%) con mayores aportaciones (3 por 1.000) al Fondo de Garantía de Depósitos.
La opinión de los expertos es que, aunque la banca española disfruta en estos momentos de una posición de liquidez cómoda al estar cubiertos los vencimientos de deuda de los próximos trimestres (algunas entidades ya han resuelto 2012 y 2013), la guerra del pasivo se calentará si continúan los mercados y el interbancario prácticamente cerrados.