El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se implica personalmente en la captación de inversores
Javier García de Paredes, el ejecutivo mejor colocado de los que procedían de Caixa Galicia, se prejubilará a final de mes
José María Castellano, presidente ejecutivo de NCG Banco, busca en México lo que parece no terminar de encontrar en Galicia: inversores de origen gallego dispuestos a comprar al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) participaciones en la entidad que ha recibido el negocio financiero de Novacaixagalicia, la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova impuesta, contra viento y marea, por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Quizás por ello, el presidente del Gobierno autónomico se esté implicando personalmente tanto, excesivamente según fuentes del PP gallego, en la captación de dinero privado que reduzca la presencia pública en NCG Banco. Mientras tanto, Castellano, mano de acero en guante de seda, prácticamente se ha deshecho de la cúpula directiva heredada de Novacaixagalicia. Javier García de Paredes, mano de derecha del director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y persona clave en las negociaciones de la fusión (junto al director general de Caixanova, José Luis Pego, que también se ha ido), negocia los últimos flecos de su prejubilación, que se producirá a final de mes, cuando apenas ha cumplido los 51 años de edad.
García de Paredes se suma a una lista que comienza a ser larga. José Luis Pego, director general de Novacaixagalicia y hombre de la máxima confianza de su presidente, Julio Fernández Gayoso (que se mantiene como consejero en NCG Banco tras haberle ganado el pulso de la fusión a José Luis Méndez) optó por la prejubilación cuando se enteró, prácticamente por los periodistas, de que Castellano había fichado como consejero delegado de NCG Banco a César González Bueno, procedente de ING Direct. También han pactado su salida Óscar Rodríguez Estrada, director adjunto de Caixanova y uno de los dos miembros del Comité de Integración (junto a Ramón Seoane, de Caixa Galicia), y Gregorio Gorriarán, responsable del grupo inmobiliario de la entidad. Ahora, el directivo de Caixa Galicia mejor colocado en la nueva entidad abandona, forzosamente, el barco.
A Castellano, al que no lo tiembla la mano facilitar la marcha de ejecutivos poco tiempo después de asegurar que cuenta totalmente con ellos, como ha demostrado en ONO, no le preocupa en demasía la fuga de directivos de Novacaixagalicia. Su prioridad es la captación de inversores privados para NCG Banco, que reduzcan todo lo posible la presencia pública a través del Frob. Entre el 15% que controla Novacaixagalicia, que tendrá que transformarse en una fundación al no poseer el 50% del banco que soporta su negocio financiero, y el 35% que estará en manos privadas según los planes de Castellano, se evitará un dominio absoluto del Frob.
Para ello, ha viajado a México junto a Alberto Núñez Feijóo, en una reedición del viaje realizado, esta vez en solitario, durante agosto por América Latina y Estados Unidos. El objetivo es captar grandes fortunas de origen gallego en este país y en otros de América Latina, como Venezuela. Entre ellas, la familia Vázquez Raña, una de las más ricas de México gracias al grupo Ángeles.
Castellano asegura contar con al menos cinco fondos de inversión norteamericanos y con varios empresarios gallegos, como Roberto Tojeiro (Gadisa), que se sienta ya en el consejo de administración de NCG Banco; Manuel Gómez (Grupo Coren), José María Rivera (Estrella de Galicia), Jacinto Rey (Grupo San José) y Manuel Jove, que tiene el 5% del BBVA. Hay también contactos con el fondo norteamericano JC Flowers, que no despierta mucha confianza tras no entrar en Banca Cívica ni en la CAM. Y su antiguo jefe en Inditex/Zara, Amancio Ortega, que tiene el 5% del Banco Pastor, se resiste a entrar en NCG Banco, aunque sea de forma simbólica.
En medio de los contactos protagonizados por Castellano, el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, asegura que mantiene negociaciones con un grupo de empresarios, entre ellos gallegos residentes en el exterior, para entrar en el accionariado de NCG Banco a finales de mes, y que la inversión oscilará entre los 1.800 millones de euros y los 2.000 millones. Una cifra que levanta una inusitada sorpresa, ya que en el entorno del presidente ejecutivo de NCG Banco habla de un máximo de 700 millones, entre inversores gallegos y fondos norteamericanos.
Pero lo que más se comenta en Novacaixagalicia y en NCG Banco es la marcha de Javier García de Paredes. Los sindicatos le piropean, por su talante dialogante. Sus subordinados destacan que era "muy trabajador". En la antigua Caixanova resaltan que fue el primero en Caixa Galicia en alentar la fusión entre las dos entidades. El director general adjunto de Novacaixagalicia deja atrás una década en Caixa Galicia, a la que se incorporó tras llevar los asuntos jurídicos de la Caja de Barcelona (integrada en ‘la Caixa') en la Comunidad de Madrid. Fue asesor jurídico, secretario del consejo de administración, secretario general y director general adjunto, y siempre hombre de confianza (sustituyó a José Luis Álvarez Naveiro tras su muerta en 2006) del hiperdesconfiado José Luis Méndez, lo que indudablemente tiene mucho mérito
En Novacaixagalicia señalan que Castellano no tiene intención de cubrir esas bajas, al menos de forma inmediata. César González Bueno, como consejero delegado de NCG Banco, deberá rastrear entre los mandos intermedios de la entidad posibles candidatos. Porque tampoco parece que vaya a haber más fichajes en la primera línea ejecutiva del banco. Por lo menos, hasta que no culmine el proceso de captación de inversores privados, gallegos y extranjeros, antes de final de año.