El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se implica personalmente en la captación de inversores
Javier García de Paredes, el ejecutivo mejor colocado de los que procedían de Caixa Galicia, se prejubilará a final de mes
Miguel Ángel Valero.– José María Castellano, presidente ejecutivo de NCG Banco, busca en México lo que parece no terminar de encontrar en Galicia: inversores de origen gallego dispuestos a comprar al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) participaciones en la entidad que ha recibido el negocio financiero de Novacaixagalicia, la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova impuesta, contra viento y marea, por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Quizás por ello, el presidente del Gobierno autónomico se esté implicando personalmente tanto, excesivamente según fuentes del PP gallego, en la captación de dinero privado que reduzca la presencia pública en NCG Banco. Mientras tanto, Castellano, mano de acero en guante de seda, prácticamente se ha deshecho de la cúpula directiva heredada de Novacaixagalicia. Javier García de Paredes, mano de derecha del director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y persona clave en las negociaciones de la fusión (junto al director general de Caixanova, José Luis Pego, que también se ha ido), negocia los últimos flecos de su prejubilación, que se producirá a final de mes, cuando apenas ha cumplido los 51 años de edad.