Portal de información empresarial y financiera fundado en 2004
 
Cotizaciones:
Publicado el viernes 2 de septiembre de 2011

De España preocupa su deuda privada, no la pública, pese a la reforma constitucional

El Euro Stoxx Bank, con los principales valores bancarios de Europa, en mínimos tras la quiebra de Lehman Brothers

José Hervás.– Pese a que este viernes está previsto aprobar en primera lectura en el Congreso de los Diputados la reforma constitucional para incluir en la Carta Magna el control del gasto público, lo realmente preocupante de las finanzas españolas es el endeudamiento privado, tres veces superior al público. Afecta directamente al sector financiero. No es una peculiaridad exclusivamente española. Si nos atenemos a la evolución del Euro Stoxx Bank, índice en el que se agrupan los principales valores bancarios europeos comprobamos que están en su nivel más bajo desde marzo del 2009. Es decir, desde sólo algunas semanas más tarde a la desaparición de Lehman Brothers. Algunos de los primeros valores del sector en Europa se han dejado, sólo en el mes de agosto, cerca de un 50 por ciento.

En España, representantes de los grandes de la banca dan por perdido no solo este año, y también, como poco, el que viene. Alaban el papel de Trichet. Según altos directivos de la banca, gracias a Dios que existe el Banco Central Europeo. Qué sería si no del sector tras la tensiones de liquidez que se vuelven a reproducir con la agudeza de los sucedido en el 2007.

Su apoyo desde mediados de agosto, momento en que, tras durísimas criticas a su máximo responsable, el francés Jean-Claude Trichet, decidió comprar deuda soberana de Italia y España, ha logrado que España coloque su tercera emisión consecutiva de deuda con menores intereses. Aunque todavía son muy altos.

El lunes se conocía tras la publicación oficial del BCE que había comprado en el mercado secundario deuda pública por 6.651 millones de euros. Pese a que la cifra esta lejos de los 22.000 millones de euros invertidos en la segunda semana de agosto, se han bastado para rebajar la tensión de los mercados.

Sin embargo, la prima de riesgo ha vuelto a repuntar para situarse de nuevo cerca de los 300 puntos. De nuevo los analistas apuntan que antes de devolver la tranquilidad respecto a España se tienen que resolver tres cuestiones: las dudas sobre el plan de rescate griego; cómo vaya a afectar al balance de los bancos europeos esta cuestión y qué resultados vayan a presentar del tercer trimestre los bancos españoles. Bien es verdad que no son los únicos bancos que preocupan.

En Francia, la otrora admirada Société Générale ha perdido nada menos que el 47 por ciento de su capitalización bursátil en el mes de agosto. Esto no quita para que su presidente consejero delegado sea el banquero mejor pagado del país, más de 4,5 millones de euros en el 2010. Curiosamente el grueso de los mismos gracias al cumplimiento de objetivos.

Hsta que no llegue el mes de noviembre no podrá volver la tranquilidad a los mercados. Para entonces se habrán despejado quien tiene razón sobre la necesidad o no de la capitalización sustancial y urgente de la banca. Si la directora gerente del FMI que lo exige, u otras instituciones como la Comisión Europea o el Banco Central Europeo, que recuerdan que la descapitalización bursátil de la banca sufrida en el último mes no supone una descapitalización de hecho de las entidades.

La reunión anual del FMI será una buena oportunidad para concluir quien tiene más razones para defender su posición. Aunque gracias a la política activa del BCE en el mercado secundario para apoyo de la deuda soberana y en la entrega de liquidez a las entidades privadas, con probabilidad la crisis no alcance los niveles de hace cuatro años. Pero no se olvida que el verdadero problema es el de la deuda privada. Incluido el de la banca.