ENERGÍA
Supone la ruptura con la rusa Rosatom
Siemens, el mayor grupo de ingeniería de Alemania, ha decidido abandonar todas las actividades relacionadas con la energía nuclear, tras haber participado durante décadas en la construcción de centrales e instalaciones atómicas en todo el mundo. "El capítulo nuclear está cerrado para nosotros", anuncia Peter Löscher, su presidente ejecutivo, en una entrevista publicada ayer por el l semanario Der Spiegel. La decisión de Siemens, que es una respuesta a la decisión del Gobierno de Alemania de abandonar la energía nuclear, llevará a descartar un proyecto conjunto con Rosatom de Rusia. Y se produce después de más de dos años de turbulencias en torno sus actividades con energía nuclear. A principios del año 2009, Siemens buscó dejar de lado su empresa conjunta de energía nuclear con la francesa Areva para cerrar un trato con la rusa Rosatom.
La decisión le costó 648 millones de euros cuando un tribunal de arbitraje estimó que Siemens violó su pacto de accionista con Areva para vincularse con Rosatom. La ruptura con Rosatom no tendrá ningún impacto financiero en Siemens, matiza Siemens a través de un portavoz oficial.
Löscher señala que la marcha atrás de Berlín en política energética tras la crisis de Fukushima en Japón jugó un papel en la decisión de Siemens de dejar sus planes con Rosatom, pero aclara que el Gobierno federal alemán no había presionado a la empresa para que dejara este tipo de proyectos. "Ésta es también una respuesta a la postura clara de la sociedad y de la política en Alemania en la salida de la energía nuclear", argumenta.
Según la propuesta original del acuerdo, Siemens y Rosatom iban a desarrollar conjuntamente la tecnología rusa de reactores de agua presurizada, un reactor nuclear de nueva generación que competiría con el de 1.650 megavatios EPR de Areva. Löscher explica que Siemens quiere seguir trabajando con Rosatom en otras áreas distintas a la energía nuclear, pero declina dar más detalles al respecto. Simplemente expresa su deseo respecto a que Siemens pueda colaborar con Rosatom "en otros campos".
La decisión de Siemens significa que dejará a partir de ahora de participar en la construcción de centrales atómicas completas y que sólo continuará construyendo componentes para turbinas que también se usan en centrales eléctricas convencionales.
La catástrofe del reactor nuclear de Fukushima durante el tsunami y posterior terremoto que asoló Japón el pasado mes de marzo motivó que el Gobierno alemán anunciara su renuncia total al uso de la energía nuclear para 2022 y el cierre paulatino hasta entonces de todas las plantas atómicas instaladas en el país, que fue ratificada por el Bundestag antes del verano. Löscher califica esta decisión como "el proyecto del siglo", y opina que el plan del Gobierno alemán para incrementar hasta un 35% la dependencia de las energías renovables para 2020 es "factible".
Löscher valora como "proyecto del siglo" el acordado cambio energético en Alemania y considera "factible" la meta de elevar hasta un 35 % de la producción la energía procedente de fuentes alternativas y ecológicas hasta 2020.
El presidente ejecutivo de Siemens aprovecha para expresar su respaldo total a la política de la canciller federal, Angela Merkel, para hacer frente a la crisis de la zona euro. "Respaldamos totalmente la ampliación de la integración europea y las metas europeas de la canciller federal", subraya Löscher, quien no ve peligro de que la zona del euro se descomponga: "Eso no va a suceder, estoy completamente convencido".