Han reducido capital en tres ocasiones desde 2008, lo que permite aumentar su participación
Emplean el 15,7% del beneficio del primer semestre en compras de títulos hasta el 6,5%
El beneficio recurrente de ACS en el primer semestre de 2011 fue de 541 millones de euros, según las cuentas que envió a la CNMV con dudas y considerable retraso. Entre el 29 de julio y el 14 de septiembre la sociedad se ha gastado el 15,7% de esa cantidad en comprar acciones de la propia compañía (85,9 millones de euros, según los datos de los registros bursátiles). Fruto de la operación, la constructora vuelve a tener en su poder, a disposición del consejo y de la junta de accionistas, un 6,5% del capital para poder montar con él un reparto extraordinario de beneficio (lo han hecho tres veces en 2008 y 2009), financiar alguna otra adquisición (lo hicieron una vez el último febrero) o esperar tiempos mejores para generar plusvalías, cosa que no consta en la historia de la compañía en el último lustro. En sentido contrario sí figuran tres ocasiones en las que ACS ha reducido el número de acciones en las que se reparte su propiedad mediante una amortización parcial de su autocartera. Con ello aumentaban, además, las participaciones relativas de sus socios.
Las reduccionesde capital se produjeron el 26 de mayo y el 3 de diciembre de 2008 y el 25 de mayo de 2009. En total se quitaron de la circulación 38.208.580 acciones, que representaban exactamente el 10,83% de los títulos que conformaban el capital social de la constructora antes de las tres amortizaciones.
Esta reducción en el número de acciones supone de forma automática que el valor de cada título de los que quedan en circulación tienen un valor proporcionalmente superior al del antes de la operación. Las dos amortizaciones de 2008 fueron realizadas, según todos los analistas, para incrementar el dividendo del primer año de crisis. El incremento del valor unitario de los títulos suponía un incremento del patrimonio de los accionistas que, sin embargo, tiene mejor tratamiento fiscal que la percepción de un dividendo directo.
La amortización de mayo de 2009 se produjo tan sólo tres meses después de que Florentino Pérez y Los Albertos (Alberto Cortina y Alberto Alcocer) comunicaran a la CNMV que habían subido su participación en la constructora. Florentino Pérez subió del 11% al 12,2% y los Albertos lo hicieron del 12,7% al 14%. Entre los tres socios habían incrementado su parte en ACS en 2,5 puntos. La amortización de acciones posterior fue del 1,2% del capital, con lo que una parte de su nueva inversión se vio compensada mediante la inversión de dinero de la propia sociedad en la compra y amortización de sus propios títulos.
La operación de Hochtief.
En 2011, aparte de la guerra que continúa con Iberdrola, la historia interna de ACS ha estado marcada por su inversión en la constructora alemana Hochtief, de la que ya es dueña y señora. La última parte de la adquisición fue mediante una OPA en la que ACS tuvo que entregar 170 millones de euros en acciones de la constructora a los poseedores de la alemana que quisieron hacer el último canje. Esto fue en febrero y la empresa de Florentino Pérez redujo su autocartera del 6% al 4,4% del capital, después de entregar en el cambio un 1,6% del mismo.
Durante los últimos años, ACS siempre ha tenido la autocartera por encima del 5% y casi siempre más cerca del 6% que el 5%, porque ahí es donde se sienten más cómodos los accionistas mayoritarios, ya que les asegura un colchón suficiente para nuevas operaciones de engorde sin tener que poner dinero, o para complementar los dividendos en estos tiempos de crisis.
Los directivos de ACS han asegurado que esta vez no habrá amortización de acciones, sino que su intención es esperar a que el mercado mejore para intentar general plusvalías para la propia sociedad. Los últimos 85,9 millones de euros en acciones propias han sido comprados a un precio medio de entre 25 y 29,8 euros por título. La cotización del último viernes era de 26,6 euros, en la parte baja de la horquilla, con lo que habrá que esperar.
Por otra parte, tras el canje de la OPA de Hochtief, entre el 21 de febrero y el 28 de junio de este mismo año, ACS recuperó ya una parte importante de su autocartera (volvió al 5,1%) después de comprar acciones propias por un precio medio que osciló entre los 30,20 y los 36,50 euros. Si se suman ambas operaciones, para que se cumpla el propósito de ACS de mantener los títulos propios en su balance a la espera de subidas para generar plusvalías necesitará que la cotización de la sociedad supere con rotundidad los 30 euros. ¿Esperarán hasta entonces los socios para colocar un paquete de acciones sin que su puesta en el mercado tire hacia debajo de la cotización? Sería la primera vez en años.