La patronal de Pontevedra asegurar contar con inversores gallegos dispuestos a colocar hasta 2.000 millones
El presidente de ONO no ha logrado la incorporación al accionariado de la caja única de Galicia de su antiguo jefe en Inditex/Zara, Amancio Ortega
Roberto Tojeiro, propietario de Gadisa y uno de los empresarios gallegos que ha decido invertir en NCG Banco, al que se ha traspasado el negocio financiero de Novacaixagalicia; José Manuel Gabeiras, presidente de Servired/Visa; Xavier Alkorza, ex director general de la Kutxa y encargado por el Banco de España del saneamiento de la Caja Castilla La Mancha (CCM, ahora Banco Castilla La Mancha tras pasar a manos de CajAstur); César González Bueno, el artífice del éxito de ING Direct en España y hasta ahora responsable del banco del grupo holandés en Europa, en el consejo de administración. Y Pedro Luis Uriarte, que fue vicepresidente y consejero delegado del BBVA, y Juan Arena, ex presidente de Bankinter, en el consejo asesor de la presidencia de NCG Banco. José María Castellano, presidente de ONO, da oficialmente por cerrados los fichajes para el banco de la caja única gallega, del que ocupa la presidencia ejecutiva.
Castellano no ha tenido inconveniente alguno en rodearse de ejecutivos y asesores procedentes de la banca para NCG Banco. Pero ha dado por terminada la temporada de fichajes tras haber provocado algunas incorporaciones una fuga de directivos. La llegada de César González Bueno supuso la marcha, disfrazada de prejubilación, del director general de Novacaixagalicia y hombre de la máxima confianza de Julio Fernández Gayoso en Caixanova, José Luis Pego. También ha pactado su salida Óscar Rodríguez Estrada, director adjunto de Caixanova y uno de los dos miembros del Comité de Integración (junto a Ramón Seoane, de Caixa Galicia). Y ultima su marcha Gregorio Gorriarán, responsable del grupo inmobiliario de la entidad.
A Castellano, al que no lo tiembla la mano facilitar la marcha de ejecutivos poco tiempo después de asegurar que cuenta totalmente con ellos, como ha demostrado en ONO, no le preocupa en demasía la fuga de directivos de Novacaixagalicia. Aunque, evidentemente, no le haga mucha gracia. Su atención está centrada en que los inversores privados se comprometan a colocar dinero en NCG Banco lo antes posible, para provocar que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), que inyectará 2.465 millones de euros para que NCG Banco cumpla con las nuevas exigencias de capital, deje de tener la mayoría del capital de la caja única gallega cuanto antes.
Eso es lo pactado con el Banco de España. El problema es la valoración de Novacaixagalicia, con descuentos de entre el 75% y el 85% sobre el valor en libros. Unos porcentajes que reducen al 15% la participación de la caja en el nuevo banco, y que aboca a la transformación de ésta en una fundación, al no contar con el 50%. Y que hacen urgente la atracción de inversores privados.
Castellano mantiene su objetivo de atraer entre 500 millones y 700 millones, de los que 150 millones serían aportados por empresarios gallegos, y el resto, por fondos de inversión norteamericanos. Pero lo tiene difícil. Pese a las presiones, todavía no ha convencido a su antiguo jefe en Inditex/Zara, Amancio Ortega, que tiene el 5% del Banco Pastor, el principal competidor de NCG Banco en Galicia, y que en caso de invertir en la antigua caja lo haría de una manera poco menos que simbólica.
Tampoco ha logrado, a falta de un encuentro personal en México, al que asistirá el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que Olegario Vázquez Raña, emigrante de Avión que se ha convertido en uno de los hombres más ricos de México, invierta en NCG Banco.
Además de Roberto Tojeiro (Gadisa), se han comprometido a poner dinero Manuel Gómez (Grupo Coren), José María Rivera (Estrella de Galicia) y Jacinto Rey (Grupo San José). Y entrará también Manuel Jove, que tiene el 5% del BBVA.
En medio de los contactos protagonizados por Castellano, el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, asegura que mantiene negociaciones con un grupo de empresarios, entre ellos gallegos residentes en el exterior, para entrar en el accionariado de NCG Banco a finales de mes, y que la inversión oscilará entre los 1.800 millones de euros y los 2.000 millones. Una cifra que levanta una inusitada sorpresa, ya que el presidente ejecutivo de NCG Banco habla de un máximo de 700 millones, entre inversores gallegos y fondos norteamericanos.
NCG Banco nace con 7.000 profesionales, el 45% mujeres, con una edad media de 41 años, más de 1.100 sucursales repartidas por toda España y ocho países más, tres millones de clientes, un activo de 75.773 millones de euros y un patrimonio neto consolidado de 1.714,5 millones. Hasta el 30 de septiembre, en que se produzca la ampliación de capital para dar entrada al Frob, Novacaixagalicia será titular del 100% del capital del banco. La suma de la aportación de la caja única gallega y los 2.465 millones del Frob, que tendrá el 85% del capital, permiten alcanzar una ratio del 10,45%. Antes de final de año, inversores privados captados por Castellano comprarán participaciones en NCG Banco ahora en manos del Frob.
Mientras tanto, Novacaixagalicia conserva la naturaleza de caja de ahorros, con su personalidad jurídica y su condición de entidad de crédito, aunque con su actividad limitada a la obra social y a la gestión de fundaciones ligadas a ella. Para ello, tiene 335 empleados, activos valorados en 344 millones de euros (97 centros socioculturales).
Pero no ha cesado la batalla política. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, que fue el principal opositor a la integración impuesta por la Xunta acusa a Alberto Núñez Feijóo, de "barrer las cajas de ahorro de Galicia" en dos años, y le ha responsabilizado de la "catástrofe" de la fusión de Caixanova y Caixa Galicia. Es "responsable de que Galicia no tenga cajas de ahorro". "A Caixanova la obligaron a fusionarse con Caixa Galicia, y por el camino se fueron las dos al tacho", argumenta.
Y Núñez Feijóo replica que Novacaixagalicia tendrá el 15% de NCG Banco, no el 9% como estaba previsto, y que Galicia "en el peor de los escenarios posibles ha tenido la mejor solución posible", que es contar con una entidad financiera radicada en la comunidad, con directivos gallegos y con el compromiso de estar vinculada a los sectores productivos. Defiende que todo esto no hubiera sido posible sin la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia, "la operación financiera de mayor calado en la historia reciente de Galicia".