BBVA, Santander y Caixabank poseen posiciones dominantes en el pais azteca
Nunca llueve a gusto de todos y menos si el agua que cae se mira a través de un cristal de diferente color . Esto es lo que está ocurriendo en México y en sus medios más importantes de comunicación al analizar la operación por la que la petrolera estatal azteca Pemex y la constructora hispana Sacyr Vallehermoso han sindicado sus acciones en la española Repsol para obtener más poder y representación en sus decisiones. El diario más importante del país, Excélsior, asegura este jueves que mientras que en España se critica la hipotética pérdida de españolidad de Repsol a manos del tándem Pemex-Sacyr, "dos de sus accionistas más importantes, BBVA y la Caixa, tengan posiciones dominantes en el mercado financiero mexicano". "Mientras el aumento de la participación de Pemex en Repsol incomoda a europeos, en México Bancomer y Santander se hacen millonarios", dice con gran despliegue de titulaes el primer diario del país norteamericano.
En un extenso artículo, reproducido en su edición on line, el articulista de Excélsior escribe con gran profusión de datos sobre las cuotas de mercado que controlan en México las instituciones financieras españolas que no deja de ser contradictorio la presencia española en México y las trabas a los planes de la empresa mexicana Pemex de "asegurar su futuro" con planes de expansión en otros mercados, incluido el español. "Pemex ha cambiado de estrategia con su ampliación de la presencia en Repsol y busca asegurar su futuro. Tiene derecho a ello", dice el diario azteca. Al tiempo, resalta que BBVA obtenga el 37% de sus beneficios en México y controle una buena tajada del mercado bancario y financiero de México a través de Bancomer. Lo mismo dice la Caixa, que tiene el 20% de presencia en otra entidad financiera mexicana y nadie se rasgue las vestiduras en México. "Ambos, añade, son acconistas de Repsol".
Dice el artículo: "La semana pasada la adquisición de 56.3 millones de títulos de Repsol por parte de Pemex fue vista en España como un peligro sobre la soberanía de esta petrolera, pues al aliarse la mexicana con la firma Sacyr, tendrían casi 30 por ciento del total de las acciones del corporativo.
Esto implicaría que Petróleos Mexicanos tendría voz y voto en las decisiones de la compañía española, lo cual puso en alerta a los inversionistas de esa nación, quienes no quieren perder el control en el Consejo de Administración.
Dos de los principales opositores son BBVA y La Caixa que poseen 16.8% de las acciones de la petrolera ibérica, y temen que la alianza Pemex-Sacyr -que concentraría 29.5% de la participación- descapitalice a Repsol, ya que Sacyr tiene deudas millonarias.
Vale señalar que La Caixa tiene 20 por ciento del valor accionario de banco Inbursa en México.
En virtud del mismo, Pemex y Sacyr sindicarán sus votos en el consejo de Repsol durante los próximos 10 años, con opción a apliar este acuerdo por cinco más.
Esto ha causado conmoción al interior de la compañía, e inclusive de la parte conservadora de España, quienes buscan frenar la inversión mexicana.
Sin embargo, en nuestro país se abre la puerta a diversas industrias, siendo la banca española la que es "dueña" del mercado mexicano.
Dos de los seis bancos más grandes del sistema son filiales de firmas españolas.
Se trata de BBVA Bancomer, quien tiene participación en Repsol, y Santander, quienes en su conjunto captaron 51.4 por ciento de las ganancias del sector en el primer semestre de 2011.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), BBVA Bancomer, que es la institución más grande en el país, registró un resultado neto de 11 mil 731.6 millones de pesos al cierre de junio de este año.
Dicho monto representa 33.2 por ciento del total de las ganancias del sector a ese mes.
Si se compara contra el reporte del año pasado, la ganancia de la firma representa un aumento de 3.6 por ciento.
Los resultados de la filial en México representaron alrededor de 37 por ciento de las utilidades del grupo español.
Según datos de BBVA Bancomer, son la mayor institución financiera privada en México en términos de depósitos, que ascienden a 608 mil 633 millones de pesos a junio de 2011, con un total de clientes bancarios, que actualmente asciende a 17.6 millones.
Actualmente esta institución financiera cuenta con mil 809 sucursales en el país, y siete mil 106 cajeros automáticos.
Cuenta con negocio de Banca personal, empresarial, afores, pensiones, seguros, hipotecas y casa de Bolsa.
Tiene peso
BBVA Bancomer se fundó en 1932 en la ciudad de México bajo el nombre de Banco de Comercio. Luego de ser nacionalizado en 1982, en 1991 se privatiza nuevamente y forma Grupo Financiero Bancomer (GFB) que retoma el control de Bancomer.
En julio de 2000, BBVA capitaliza a Bancomer con mil 400 millones de dólares y nace Grupo Financiero BBVA Bancomer (GFBB) de la fusión de Grupo Financiero BBV-Probursa con Grupo Financiero Bancomer.
La institución financiera que preside Ignacio Deschamps en México es la mayor del país, considerando el tamaño de su cartera.
Es la segunda más grande según el valor de sus activos.
Su cartera crediticia sumó a junio 576 mil 506.2 millones de pesos. Representó 25.7 por ciento de la total.
La estrategia de BBVA Bancomer en México es mantener una participación de mercado cercana a 30 por ciento en todos los segmentos del negocio.
Al cierre de junio de este año así se reflejó en las principales carteras.
En el caso del rubro de consumo, observó una participación de 30.8 por ciento.
En el caso de tarjetas, que se considera dentro del consumo, mantiene 35.5 por ciento.
En el segmento de crédito a la vivienda tiene 36.1% de la cartera y en el financiamiento a estados y municipios 26.0%. Para el caso del crédito bancario a las empresas aporta 20.5% del total.
Uno más
Por su parte, en el caso de Santander, su utilidad reportada al sexto mes de este año suma seis mil 447.4 millones de pesos.
La cifra es equivalente a 18.2 por ciento del total.
En términos anuales, las ganancias del banco que dirige Marcos Martínez quedaron casi en el mismo nivel, ya que en junio de 2010 se ubicaron en seis mil 460.5 millones de pesos.
No obstante el comportamiento en nuestro país más débil que el del año pasado, la aportación de la filial mexicana a su matriz en España fue de alrededor de nueve por ciento.
Grupo Financiero Santander tiene una cartera de crédito de 290 mil 465.8 millones de pesos, lo que representa 12.9 por ciento de la cartera crediticia total del sector.
Grupo Financiero Santander Serfin es creado en mayo de 1997, con la adquisición del control mayoritario del Grupo Financiero Invermexico por parte de Banco Santander S.A. (Actualmente Banco Santander Central Hispano S.A.), cambiando su nombre por el de Grupo Financiero Santander Mexicano.
Suma una casa de Bolsa, una aseguradora, afianzadora y además posee, a través del banco, una participación de 75% en Afore Santander Mexicano.
La institución financiera española cuenta con 49 oficinas para atender una base de clientes de alrededor de nueve millones de clientes.
Cuenta con 950 sucursales y 700 cajeros automáticos.
Gana terreno
Su participación en cada segmento se da de la siguiente manera: en el caso de la cartera de consumo alcanza una participación de 10.3 por ciento y en específico en tarjetas de crédito ésta es de 11.6 por ciento.
En el caso del financiamiento a la vivienda, este banco aporta 36.1 por ciento del total al cierre de junio de 2011.
Ello, se debe a que recientemente integró la cartera hipotecaria de GE que adquirió el año pasado, lo que le proporciona una mayor participación en el segmento.
La intención del banco es atraer clientes a través de préstamos hipotecarios por tratarse de un tipo de financiamiento que le permite establecer una relación de largo plazo con el usuario.
De esta manera, pueden otorgarle otro tipo de créditos.
Para el caso del crédito que canaliza la banca al segmento de las empresas, Santander tiene una aportación de 20.5 por ciento.
En el caso de ambas filiales, sus matrices han comentado en reiteradas ocasiones que son "piezas" clave en el desarrollo del negocio.
Repsol está preocupado por compra de Pemex
Una de las principales preocupaciones en España por el acuerdo Pemex-Sacyr estriba en el riesgo de que la petrolera mexicana pudiera adquirir por completo el 20 por ciento de las acciones que tiene la constructora Sacyr de Repsol.
De acuerdo con fuentes financieras ibéricas, Sacyr negocia un refinanciamiento de su deuda de cinco mil millones de euros que vencen en diciembre, y para sortear esta dificultad su presidente, Luis del Rivero, estaría ofreciendo como nueva garantía para la renovación del crédito una opción de venta de su 20 por ciento a Pemex, que se comprometería a comprar las acciones al precio al que sirven como garantía de la deuda.
En caso de que el precio de las acciones de Repsol cotizara por debajo del importe al que están referenciadas como garantía (20% se compró a un precio promedio de 26 euros por acción), el compromiso de Pemex a adquirir a ese valor supondría una garantía extra para los bancos, que no se verían así obligados a ejecutar los títulos de la petrolera.
Sin llegar a ser un aval, la posibilidad de Sacyr de vender al precio del crédito eliminaría el riesgo de impago de la constructora, que debe 12 mil millones de euros.
En el caso de Pemex, la eventualidad de comprar 20 por ciento de Sacyr en Repsol le obligaría a un desembolso de cinco mil millones de euros.
Otra novedad que se menciona es que Sacyr aspira a que Repsol revise diez por ciento al alza cada año el pago del dividendo durante la próxima década.
El año pasado, la constructora cobró por su 20 por ciento un total de 256 millones de euros, que fueron íntegros a cumplir con los compromisos del servicio de la deuda, que asciende a cuatro mil 900 millones. De cumplirse sus expectativas, esta cantidad sería de 500 millones en una década.
Esta política de retribución al accionista está condicionada por las necesidades de inversión de Repsol, ya que para el plan estratégico 2008-12 estaban previstos 32 mil millones de euros, así como por los resultados de cada ejercicio.
Precisamente, por este motivo, el dividendo de 2009 fue recortado en 20%, situación que desencadenó el primer gran choque entre el presidente de la petrolera, Antonio Brufau, y el primer accionista, Luis del Rivero.
Por estos motivos, la posibilidad de que Sacyr y Pemex hagan valer la sindicación de su 30 por ciento en la gestión de Repsol puede influir, en un sentido o en otro, en cuestiones estratégicas como la política de inversión o en la de retribución al accionista.
Desde la constructora mantienen que la refinanciación no está condicionada a la obtención de dividendos extraordinarios por la venta de activos, como podría ser la participación de 32 por ciento en Gas Natural".