Barack Obama señala a España e Italia como el gran problema europeo
No hay cuestión a corto plazo que afecte más a los mercados que saber si Grecia va a ir a la quiebra o no. Barack Obama lo ha definido como el gran problema inmediato. Pero el mayor problema según el presidente de Estados Unidos es lo que pase en España e Italia si los mercados siguen arremetiendo contra esos países muy grandes. Obama señala además el camino que deben elegir los socios europeos para acabar con las desconfianzas. Si podrá ver una solución a largo plazo a sus problemas, si los mercados tienen confianza en que los países con superávit en Europa están dispuestos a apoyar a sus socios en la eurozona, al mismo tiempo que esos países dan pasos para hacer frente a los problemas de su deuda y de su crecimiento y aumentar la productividad,
Además de la lección que ha dado el presidente a los europeos sobre lo que deben hacer, muy en especial a España e Italia, para precisar cuantas cuestiones resulten necesarias, envía este fin de semana a su secretario del Tesoro a Polonia. Timothy Geithner acude a la reunión que van a mantener los ministros de Finanzas de la zona euro con la presión de la eventual quiebra de Grecia.
En las últimas horas, tanto desde el ámbito político como desde el económico, se han lanzado mensajes para tranquilizar a los mercados. La canciller alemana ha asegurado a Inforadio que trabaja con todos los medios a su disposición para que la quiebra no ocurra.
Bien es verdad que las matizaciones posteriores dejan lugar a dudas. Porque lo que también ha dicho es que tratan de evitar una quiebra incontrolada. ¿Queda pues la alternativa de una quiebra controlada? Lo que sabe Merkel es que la quiebra incontrolada conlleva el riesgo muy elevado de afectar a todos o a muchos países europeos.
Ha tenido palabras desautorizando a sus socios de coalición asegurando que harían un gran servicio a Grecia especulando lo menos posible.
Desde el lado económico de nuevo el presidente del Banco Central Europeo y el de Francia han comentado que tienen todos los instrumentos para que no haya problemas de liquidez en el eurosistema, lo que equivaldría a decir que pondrán tanto liquidez en manos de las entidades financieras como sean necesarias, con las garantías admitidas hasta ahora. Si los bancos utilizan habitualmente unos 500.000 millones, Christian Noyer ha asegurado que podrían hacerlo hasta cinco billones.
Pese a ello todavía están a favor de la quiebra los partidarios de la ortodoxia económica que exigen a Grecia que cumpla ir lo pactado y proponen evitar malgastar los recursos del BCE en comprar deuda y conseguir así dar el ejemplo para los demás de que sin esfuerzo no hay rescate.
A favor de seguir ayudando a Grecia están los europeístas convencidos, conscientes de los problemas que provocarían la quiebra y su eventual abandono del euro para la credibilidad de la moneda única. Muy en especial ahora en que países periféricos, pero de gran peso económico como Italia y España están en observación y muy vulnerables a los ataques del mercado.