Portal de información empresarial y financiera fundado en 2004
 
Cotizaciones:
Publicado el martes 13 de septiembre de 2011

TENDENCIAS

Arrecian las críticas contra el BCE por su fracaso en la lucha contra la crisis

Jean Claude TrichetTendencias de Carlos Díaz-Guell.– La profunda crisis económica iniciada hace ya cuatro años, no termina de cerrase y tras periodos de falsa recuperación, las economías vuelven a enfrentarse con procesos de desaceleración y desconfianza que impide que la herida termine por cerrase. El desarrollo de la actual crisis económica alienta las críticas a la política monetaria de Trichet y del BCE que reflejan la obsesión que tienen los monetaristas por el problema de la inflación y recuerdan que Friedman, decía que se podía sustituir al presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos por un dispositivo robótico que únicamente tuviese dos movimientos: restringir la oferta monetaria cuando se percibiesen síntomas de inflación y, la inversa, permitir una mayor cantidad de dinero circulante cuando desapareciesen los síntomas inflacionistas.

Euros en circulaciónUn bloguero indignado bautizaba a Trichet como "robot monetarista", aunque en favor del francés hay que señalar que el BCE ha tratado de ser más ortodoxo en esta materia que la Fed o el Banco de Inglaterra. En cualquier caso, hoy no es raro encontrarse con quienes defienden tesis contrarias a las políticas seguidas tanto por el BCE como por la Fed - sensiblemente diferentes entre ellas- pero que hasta el momento se han demostrado escasamente acertadas.

Tras el terrorífico mes de agosto vivido en Europa, ha llegando el momento de abrir juicio contra la política del BCE y de su presidente Trichet y buena parte de las críticas se centran en acusar a los gobiernos centrales de haber mostrado su preocupación por la cantidad del pasivo dinerario, sin plantearse la calidad de los activos que lo respaldan, y contra los que se han emitido esos pasivos, aunque siempre unos malos activos limitan la posibilidad de descontarlos y de prestar contra ellos.

A lo largo de los último años, el BCE se ha hecho depositario de todos los riesgos y números rojos de la banca europea y se ha convertido según algunos "en el vertedero de toda la basura bancaria" de la Eurozona con objeto de evitar el colapso de la banca. Hoy, el BCE, convertido en "un banco malo" no solo ha duplicado su balance, hasta acercarse a los dos billones de euros, sino que acumula pérdidas que amenazan con hundir a toda Europa. Además, el BCE se ha metido en la compra de bonos de Italia y España en una espiral que no se sabe muy bien a donde puede conducir a la institución europea.

Los estados han tratado de enfrentarse a la crisis y a la vista de los resultados, pocos pueden atreverse a afirmar que se ha acertado con las decisiones adoptadas. El recuerdo de la depresión del 29, considerada por muchos como resultado de la actitud apática de la Reserva Federal a la hora de seguir una política expansiva en materia de crédito, ha marcado la toma de decisiones a ambos lados del Atlántico.

El Banco Central Europeo sufre en sus propias carnes los resultados de su política monetaria y tanto la muy reciente dimisión de su economista jefe, Stark, como la del que fuera presidente del Bundesbank, Weber, reabren la polémica sobre el acierto o desacierto de las actuaciones del BCE ante una crisis financiera que no acaba de resolverse.

La realidad eswtá demostrando que una expansión artificial del crédito por parte de los bancos centrales durante una depresión, no significa que la sociedad vaya a ser capaz de hacer uso de ese crédito adicional. Y la prueba la encontramos en los datos del BCE en su epígrafe currency in circulation. (ver gráfico)

Tras un primer mes de ajuste, el 1 de febrero de 2002 el Banco Central Europeo ponía en circulación 308.216 millones de euros, culminando el proceso iniciado el 1 de enero de 1999 en que se introdujo el ecu en los once países de la Unión que se acogieron al plan de moneda única.

Nueve años y siete meses después, en julio de 2011, el total de euros en circulación, según las estadísticas del BCE, alcanzaba una total de 880.365 millones de euros. Diez años y cinco meses después, la cantidad de euros en circulación se ha multiplicado por 2,85, al aumentar la cantidad de efectivo en circulación que el banco emisor ha lanzado al mercado en su corta historia

Cuando el euro se convierte en la moneda común de los ciudadanos europeos, los once países que inicialmente se benefician de esa histórica decisión, sumaban cerca de 300 millones de habitantes (310 millones de ciudadanos, si se suma a Grecia que se convirtió en el decimosegundo miembro de la eurozona). Hoy, la zona euro se ha visto incrementada con Eslovenia, Chipre, Malta y Estonia, en total, cuatro millones y medio de habitantes más, o lo que es lo mismo un incremento poblacional del 1,45% para un aumento del efectivo en circulación de 572.149 millones de euros.

Es la consecuencia del monetarismo y de una polítca monetaria que lo mismo interviene para contener los ciclos expansivos que para impedir que se concrete una recesión, o para mantener a raya la inflación, o para resolver los problemas de la deuda soberana o...: Es el moderno bálsamo de fierabrás que vale para casi todo.

Pese a todo, la realidad pone de relieve que en 2002 no había mayores problemas de crédito y hoy ese problema se ha convertido en la piedra angular del relanzamiento de la economía, aunque con el paso del tiempo es bien cierto que cada vez más el empresario es el que se retrae y ya ni siquiera pide crédito.

El debate está abierto sobre si Trichet y el Consejo de Gobierno del BCE -lo mismo se podría decir de la Reserva Federal- actúan por iniciativa propia o en defensa de un sistema que demuestra enormes lagunas y que no alcanza la efectividad que sería deseable.

En su despedida, Trichet tiene que hacer frente a fuertes críticas y a una herencia contestada por muchos, aunque puede que el título de hombre del año que le concedió el FT por salvar del crash a la gran banca especuladora norteamericana le resulte suficientemente gratificante.

Post-it

Cucrrency in circulation. - Moneda en circulación, dinero en circulación, efectivo en circulación.

Agregado monetario: Suma de dinero en circulación dentro de una economía más el saldo vivo de determinados pasivos de las instituciones financieras, que tienen un grado alto de liquidez.

El Banco Central Europeo ha establecido las siguientes mediciones o niveles de agregados monetarios:

Agregado monetario M1: conocido como estrecho, que es el efectivo en circulación más los depósitos a la vista de los residentes en la zona euro, excluidas las administraciones centrales, en entidades emisoras de la zona euro.

Agregado monetario M2: incluye el M1 y además los depósitos a plazo fijo de hasta dos años y los depósitos disponibles con preaviso de hasta tres meses.

Agregado monetario M3: conocido como amplio, engloba el M2 y las cesiones temporales de dinero, las participaciones en fondos del mercado monetario y los valores que no sean acciones y tengan una vida no superior a dos años.

Tendencias es una publicación on line de distribución restringida que edita Carlos Díaz-Guel.