CONCENTRACIÓN FINANCIERA
Copa el organigrama de Liberbank
Los porcentajes de participación se traducen siempre en cuotas de poder en el organigrama directivo de una entidad. La pelea por quién mandaba en la fusión, junto a las dudas sobre las cifras de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), hicieron saltar por los aires el Banco Base, impulsado por CajAstur, propietario del 75% del Banco Castilla La Mancha (la antigua CCM, la primera entidad de ahorro en ser intervenida por el Banco de España), y formado también por las cajas de Extremadura y de Cantabria. La CAM, en solitario a la fuerza, ha sido ‘nacionalizada' vía Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) y busca nuevo propietario. Las otras tres cajas crearon Effibank, que opera con la denominación comercial de Liberbank.
Al tiempo que se logra la prórroga para cumplir con las nuevas exigencias de capital (el plazo se ha extendido del 30 de septiembre al 31 de diciembre), se acelera la venta de participadas (con Telecable como operación estrella) y el plan de ajuste para reducir esas necesidades (ahora cifradas en 320 millones de euros) y para hacer más atractivo el grupo a inversores privados, CajAstur impone el hecho de controlar el 66% de Liberbank, frente al 20% que tiene Caja Extremadura y el 14% de Caja Cantabria.
De hecho, la entidad asturiana no sólo copa el organigrama directivo de Liberbank, sino que éste es prácticamente una réplica del existente en CajAstur. No en vano, el presidente y consejero delegado de Liberbank es la misma persona que preside CajAstur: Manuel Menéndez.
El nuevo banco tiene dos grandes áreas: negocio bancario y participadas (que incluye los activos inmobiliarios). Y 13 direcciones de área, de las que diez son ocupadas por directivos de CajAstur. Un peso muy superior al que le corresponde por participación y que ha generado un cierto malestar en las otras dos entidades de Liberbank.
En el organigrama hay cuatro puestos claves. Dirección Financiera es para Jesús Ruano, ejecutivo de la máxima confianza de Manuel Menéndez y que fue decisivo en el diseño de la operación que llevó a CajAstur a ganar la puja por CCM y de las fusiones (Banco Base y Effibank). Ruano había asesorado a Cajastur desde el banco de inversión Rothschild em la alianza con la portuguesa EDP en Hidrocantábrico, y entró en la caja como director de Empresas Participadas.
Al frente de la Dirección de Información, Análisis y Control está Baltasar Suárez Llorente, hasta ahora responsable de Negocio de CajAstur. Organización y Medios es para Orlando Sánchez Jardón, actual director de Desarrollo y Organización de CajAstur. Y la dirección de Empresas Participadas, la cuarta área clave en la estructura del grupo, es para Felipe Fernández, la mano derecha de Méndez (era el director general de la entidad de ahorro asturiana), y que pasa a controlar directamente paquetes en 25 sociedades que están valorados en unos 3.000 millones de euros.
Entre ellas, EDP (5%), Enagás (6%), Indra (5%), Ence (6,3%), San José (5,6%), Amper (9,9%), GAM (5,1%) y Vodafone (0,2%), que cotizan en Bolsa. Pero también Caser (12,6%), Lico Corporación (14,9%), Ahorro Corporación (10,7%), Celeris (6,8%), HC Energía (3,1%), Itínere (5,7%), Capsa (10,9%), y Telecable (91,9%, aunque está a punto de ultimarse su venta a fondos de capital riesgo en una operación que le puede generar plusvalías suficientes para cumplir con las nuevas exigencias de capital).
Javier Eraso, director general de Caja Cantabria, ha conseguido la dirección de Banca de Empresas. Carlos Monasterio, catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Oviedo, se encarga de la dirección de Regulación y Estrategia de Riesgos, que tiene encomendada la relación con el Banco de España.