Reducirá 15 puntos el peso de los servicios centrales para mejorar la ratio de eficiencia al 50%
El grupo francés Crédit Agricole, que controla la nueva entidad, quiere que se sumen más bancos y cajas rurales a la operación
Miguel Ángel Valero.– Mientras BBK, Kutxa y Caja Vital, las tres cajas de ahorros del País Vasco, aceleran el pacto laboral para llegar a las asambleas generales del viernes con un acuerdo con los sindicatos que evite problemas para sacar adelante el proyecto de integración en Kutxa Bank y éste sea una realidad antes de que comience el próximo ejercicio, la otra fusión en marcha dentro del sistema financiero de Euskadi, Bankoa e Ipar Kutxa, ya ha hecho sus números. Cuatro meses después de llegar a un principio de acuerdo, ya están las líneas maestras de la operación, y negocia con los sindicatos un expediente de regulación de empleo (ERE) para cerrar el ajuste laboral antes de Nochevieja. La entidad, que estará controlada por el grupo francés Crédit Agricole, insiste en que se trata de una plataforma a la que puedan incorporarse otras entidades financieras, ya sean bancos, cajas rurales o cooperativas de crédito, que no hayan encontrado aún su sitio en el proceso de reestructuración y concentración del sistema financiero español.