La CNE rechaza estudiar el acuerdo y señala que es una operación corporativa entre dos accionistas
Cristobal Montoro (PP) frena el entusiasmo de Sacyr y Pemex tras su golpe de efecto en Repsol
C. M.– La política ha entrado de lleno en juego en la batalla por el control de Repsol. A las declaraciones del martes de Miguel Sebastián, ministro de Industria y Energía del Gobierno de Zapatero, lavándose las manos prácticamente sobre la sindicación de acciones entre la constructora Sacyr y la mexicana Pemex, se han unido este miércoles las del coordinador de Economía del Partido Popular, Cristóbal Montoro, que ha asegurado que no entiende que operaciones "de tanta envergadura" como la planteada por Sacyr y Pemex en Repsol se hagan al final de una legislatura. Montoro ha requerido que no se precipiten decisiones "que puedan condicionar a todos de cara al futuro". Montoro ha exigido también "sosiego" y demandado que se tengan en cuenta los intereses de todos los accionistas. Quizá haciéndole caso, no parece probable que Antonio Brufau, como presidente de Repsol, y Luis del Rivero, presidente de Sacyr, se vean las caras de nuevo (el martes tuvieron un breve encuentro, a petición del constructor) hasta el próximo 28 de septiembre, fecha prevista para la reunión habitual del consejo de administración de la petrolera. Hasta entonces, a menos que se convoque uno extraordinario, las espadas seguirán en alto.