De momento, Pemex sólo tiene en propiedad 830.000 acciones de Repsol, adquiridas hace apenas mes y medio
La venta de 2.000 millones en petróleo y derivados a Repsol, clave del acuerdo con Sacyr
Gonzalo Garteiz.– La operación de sindicación de acciones de Sacyr y la mexicana Pemex -bien recibida por el mercado en su primer día de 'cotización', como no podía ser de otra manera- plantea lógicos interrogantes sobre las razones que han movido a los mexicanos a una alianza con la constructora española, entre otras cosas porque el interés de Pemex por Repsol -tras el cambio de acciones de Petronor por títulos de la petrolera, de eso hace ya más de 15 años- es relativamente reciente, hasta el extremo de haberse presentado en las juntas de accionistas con una titularidad de derechos sobre el 4,8% del capital, pero que nunca tuvo en propiedad. Sus prisas para adquiri un 5% adicional en un mes, según el comunicado oficial registrado en la CNM, son cuanto menos llamativas. Y más teniendo en cuenta que la mexicana comprara, esta vez sí, 827.000 acciones, el pasado 13 de julio; es decir, un mes y medio antes de cerrarse el pacto con Sacyr, y no utilizase la misma operativa de pagar a un banco un contrato de equity swap, por el cual la entidad financiera adquiere los títulos para ceder los derechos políticos y económicos a la parte contratante, a cambio de un tipo de interés por el préstamo y el cobro de la minusvalía, si la hubiera, a la fecha de resolución del derivado.