EL MONITOR
Open for Business resalta las oportunidades en infraestructuras, turismo y renovables
Iberdrola, Gamesa, Mapfre, Barceló, NH y Sol Meliá se abren paso en el país
Honduras no quiere quedarse atrás en un momento crucial en el que Latinoamérica en general y Centroamérica en particular se han convertido en objetivo de los inversores internacionales, desde empresas europeas a consorcios chinos e indios. Consciente de su limitado poder de atracción, Tegucigalpa trató de situarse en junio en el mapa inversor y de captar las miradas de las grandes compañías con un evento, Honduras is Open for Business, en el que mostró un amplio abanico de sectores de potencial interés inversor. Las empresas españolas (Iberdrola, Gamesa, Mapfre, Barceló, NH, Sol Meliá) se abren paso ya en un país que ofrece oportunidades en energía, turismo, infraestructuras y agronegocios de la mano del nuevo marco legal que facilita las asociaciones público-privadas.
El evento Open for Business, que contó con la asistencia del magnate mexicano Carlos Slim y convocó a más de 500 inversores internacionales de 75 países, ha cosechado cierto éxito y se espera que tras el verano se materialicen inversiones nuevas por 250 millones de dólares. En total, el Gobierno hondureño prevé que la inversión extranjera rebase 1.500 millones en 2011, algo que de cumplirse supondría un extraordinario balance para una nación que en 2010 captó 798 millones (un 20,9% más que en 2009). Según la Cepal y la Unctad, Honduras fue el tercer país centroamericano con mayor IED, por detrás de los tigres subregionales, Panamá y Costa Rica (2.363 millones y 1.412 millones) y por delante de Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
El montante de inversiones, eso sí, queda aún lejos del ambicioso objetivo que se fijó el presidente de Porfirio Lobo al asumir el cargo en 2010: convertir a Honduras en el mejor destino de inversiones en Centroamérica y lograr que en tres años entren 4.500 millones de dólares, lo que significaría la creación de 350.000 empleos en un país azotado por el paro y golpeado por la crisis global.
De momento, algunas inversiones con las que cuenta Tegucigalpa ya están concretadas. En energía está en marcha el proyecto hidroeléctrico Patuca III (300 millones de dólares) y se prevén otras inversiones en el sector por 380 millones más. También están en marcha la ampliación de operaciones de la textil canadiense Gildan (220 millones) y la continuación del Proyecto Bahía de Tela (bautizado ahora Los Micos Beach & Golf Resort), con 100 millones. El Gobierno suma a estas cantidades los proyectos por 300 millones que estudia actualmente la Comisión Nacional de Alianzas Público-Privada (Coalianza), recientemente creada por el Congreso; las grandes inversiones que las firmas de telecos suelen hacer en el país y las inversiones prometidas en el Open for Business, parte central de su Programa Nacional de Promoción de Inversiones y punta de lanza de la actual estrategia de desarrollo, por lo que se juzga que 2011 será el año de mayor captación de IED en la historia de Honduras.
Mecanismos de apoyo a la inversión
A imagen de la iniciativa del presidente panameño Ricardo Martinelli, que hace tres meses presentó en España Panama Invest 2011 para explicar la ampliación del Canal, las ventajas de su país como punto de distribución y entorno de negocios y el nuevo sistema de contrataciones públicas, Honduras aprovechó el Open for Business para concretar las reformas que lleva a cabo, los mecanismos de apoyo a la inversión y los esfuerzos de modernización y apertura de la economía que viene realizando en los últimos veinte años. Entre los dispositivos para atraer inversión foránea están la nueva Ley de Asociación Público-Privada y la normativa Empleo por Horas, así como toda una batería de facilidades institucionales (ventanilla única de inversión, unidad de protección al inversor). Y también los avances en la estrategia de seguridad ciudadana, porque Honduras es consciente de que la delincuencia es uno de los factores que más retrae a las empresas foráneas a la hora de abrir negocio en el país.
No son los únicos instrumentos implementados por Honduras para facilitar la llegada de inversión: se cuenta también con las ZOLI (zonas libres), áreas bajo control fiscal y sin población residente donde pueden establecerse y funcionar empresas de exportación y con un Régimen de Importación Temporal que permite recibir sin derechos aduaneros productos semielaborados, maquinaria y equipos para producción de bienes o exportación. Desde 2002, además, rige la Ley de Incentivos al Turismo, que incluye exoneraciones de impuestos y con la que el país impulsa en los últimos años un sector convertido ya en clave.
Honduras, que tiene TLC con EEUU, Canadá y Centroamérica, acaba de aprobar, además, la nueva Ley de Ciudades Modelo, mecanismo que creará regiones administrativas especiales con alto grado de autonomía y con las que trata de atraer inversión en zonas específicas. También conocidas como Regiones Especiales de Desarrollo, estas áreas están autorizadas a tener su propio presupuesto, a recaudar y administrar sus propios tributos, a determinar las tasas que cobran por los servicios que prestan, a firmar contratos que se extiendan al siguiente período de Gobierno y a asumir deudas. El dispositivo se completa con la única agencia dedicada a la atracción de inversiones, la FIDE, institución privada que presta asistencia sin coste a todo inversor potencial desde la primera toma de contacto para realizar una aproximación al mercado hondureño hasta el posterior seguimiento y apoyo al desarrollo del proyecto.
Retraso en infraestructuras
El Gobierno hondureño está especialmente interesado en captar inversión para superar el retraso en infraestructuras y en la construcción de plantas hidroeléctricas, así como en atraer capital para proyectos en energía renovable, turismo, maquila textil, agronegocios y aprovechamiento forestal. Dentro del Open for Business, el Gobierno presentó a las empresas 170 proyectos concretos de inversión que podrían aportar al país, a medio y largo plazo una inversión de 15.000 millones de dólares y 750.000 empleos. De esos proyectos, 28 son turísticos, 25 energéticos, 18 de infraestructura, 10 de ensamble ligero y servicios, 23 del sector forestal y 45 de agronegocios. Del evento salieron propuestas de inversión de firmas como Bin Dawood Group o la italiana Coipa, que proyecta la modernización total de varias plantas hidroeléctricas y la construcción de las represas de Jicatuyo y Los Llanitos.
Honduras también planea hacer realidad el viejo sueño de construir un ferrocarril interoceánico entre Trujillo (Atlántico) y Amapala (golfo de Fonseca) y la construcción allí de un muelle para cruceros mediante el mecanismo de Asociación Pública-Privada, plan en el que ya está interesado un grupo surcoreano. De hecho, el Gobierno se ha reunido con representantes de las 12 mayores líneas de cruceros mundiales para explorar nuevas rutas a Honduras.
El país tiene potencial para convertirse en un centro turístico de importancia en el Caribe, apoyado en los incentivos de la Ley de Zonas Libres Turísticas y la Ley de Incentivos Turísticos, y ya hay inversión española en el proyecto estrella para desarrollar el sector, el complejo Playa de los Micos de la bahía de Tela, cuyas dos primeras fases están en marcha y que supone la entrada del país en los circuitos turísticos modernos. Pese a que Honduras tiene por delante un ingente trabajo para lanzar el turismo (ocupa el puesto 88 entre 139 países en el ránking de competitividad turística del WEF y la posición 13 en Latinoamérica), el impulso al sector no ha pasado inadvertido a las firmas españolas, interesadas en las playas del Atlántico hondureño. Sol Meliá está interesada en construir un segundo hotel en el proyecto de Bahía de Tela y, de hecho, en la delegación empresarial que acudió al Open for Business (23 firmas) preponderó el sector turístico (Grupo Barceló, NH Hoteles y Sol Meliá).
También hubo una amplia representación del sector energético, liderado por Ener Spain, que promueve proyectos que podrían traducirse en una inversión de 400 millones de dólares. Esta firma, junto con el resto de asistentes (Iberia, Emabe Ibérica, Iclam, 3E, Cargo Fresh, Inkoa, BRD, Enel Green Power, TSK, Talleres Cuñat, Construcciones Bosch Pascual, Kaiku) se reunieron con varios ministros e incluso con el presidente Lobo, muy interesado especialmente en captar inversión española en renovables y en alentar una llegada de empresas españolas que juzga hoy muy limitada y demasiado orientada a Sudamérica.
Oportunidades en renovables
Y es que en los últimos tiempos, Honduras trata de impulsar las energías limpias, algo que interesa a las empresas españolas del sector, las más avanzadas a nivel mundial, y algunas de las cuales, como Iberdrola y Gamesa, ya ha puesto una pica allí. En renovables existe la posibilidad de obtener concesiones en grandes proyectos hidroeléctricos y amplias oportunidades en pequeños proyectos. Concretamente en energía eólica, Honduras pugna por atraer inversión a cuatro zonas con gran potencial para generación y ofrece proyectos en Islas de la Bahía, La Esperanza y San Marcos de Colón. La británica Globeleq-Mesoamerica, presente ya en el país, cree que el país podría convertirse en uno de los líderes en generación eólica en Latinoamérica.
Hace apenas unas semanas, el consorcio formado por Iberdrola Ingeniería y Gamesa anunciaba la instalación en Honduras del mayor aerogenerador de toda Centroamérica, con 102 megavatios, situado en el parque eólico que se construye en Cerro de Hula. Será la primera granja de viento del país.
Honduras, que ocupa el puesto 32 de 139 países en competitividad portuaria, presentó también sus proyectos en redes portuarias a los inversores foráneos durante el Open for Business, en concreto la modernización y ampliación de tres puertos marítimos del Atlántico (Castilla, La Ceiba y el mayor del país, Cortés) y uno el Pacífico (San Lorenzo), administrados por el Estado.
En telefonía, la pérdida del monopolio de la pública Hondutel en llamadas internacionales abrió una oportunidad para operadores privados en un país que tiene potencial de crecimiento en telefonía fija, pero la situación está aún pendiente del detalle la Ley Marco de las Telecomunicaciones, que acaba de ser reformada para permitir que varias operadoras puedan fusionarse para dar mayor capacidad competitiva bajo ciertas condiciones de mercado. Este año América Móvil ha reforzado su posición en Centroamérica frente a su gran rival, Telefónica, al comprar a la irlandesa Digicel su operadoras en Honduras y El Salvador, al mismo tiempo que pugna con Movistar en Costa Rica. Movistar intentó adquirir la cuarta licencia de telefonía móvil de Honduras en 2007.
Mejorar competitividad y seguridad
Pese a la mejora de la economía y a la apertura comercial, Honduras afronta aún enormes retos. El principal, mantener un entorno político y social estable que no ahuyente la inversión, algo complicado en un país con muy graves problemas de inseguridad y delincuencia (las maras son un auténtico problema nacional, el país tiene una tasa de homicidios récord, San Pedro Sula, capital industrial, es la tercera ciudad más peligrosa del mundo y el narcotráfico está en auge), un altísimo nivel de pobreza (60% de la población), una gran desigualdad y un enorme déficit en infraestructuras, lo que desincentiva la inversión en turismo y comercio.
Honduras, además, deberá subsanar a marchas forzadas su atraso en competitividad. Según el Doing Business 2011 del Banco Mundial, que mide las facilidades que ofrecen los países para que se establezcan las empresas, el país se sitúa en la posición 131 entre 183 economías, por detrás incluso de Nicaragua y El Salvador. El Banco Mundial censura los excesivos trámites para crear empresas, superiores a los de sus vecinos, y suspende al país en protección de inversores, cumplimiento de contratos y obtención de permisos de construcción, si bien alaba la facilidad para obtener créditos. Para iniciar un negocio en Honduras se requieren trece pasos, mientras que en Nicaragua el proceso necesita seis, en Guatemala doce y en El Salvador, ocho. Tras las críticas del BM, Honduras acaba de simplificar los trámites y el período para abrir una empresa y obtener permisos de construcción, reducidos a 14 días.
Los empresarios critican la inconsistencia de las políticas del Gobierno para lograr inversiones y citan como ejemplo que la imposición de la tasa de seguridad a la minería hace perder competitividad. En el Índice de Competitividad Mundial del WEF, Honduras figura en el puesto 91 entre 133 países y en el 13 en Latinoamérica, por delante de Ecuador, Bolivia, Paraguay y Venezuela. El WEF identifica como principales trabas a los negocios la corrupción, el difícil acceso a financiación, el crimen y la delincuencia, la burocracia, la inestabilidad política y las restrictivas normativas laborales.
Precisamente elevar la competitividad para situar al sector privado en las mismas condiciones que el resto de Centroamérica y garantizar la seguridad jurídica y ciudadana fueron las peticiones que las patronales hondureñas transmitieron al presidente Lobo a comienzos de agosto en una intensa reunión. Las firmas resaltaron los obstáculos para acceder a créditos y financiación de proyectos, el exceso de trabas burocráticas y la lentitud de la Administración. Los empresarios expresaron su malestar por el impuesto temporal de seguridad que aprobado en junio por el Parlamento y orientado a recaudar 396 millones de dólares en cinco años, y por el gran gasto en seguridad privada que deben afrontar para asegurar su actividad. Además, pidieron la revisión de unas tarifas eléctricas que disparan los costos y dañan al sector turístico y denunciaron la falta de claridad en las reglas jurídicas.
A contribuir a la estabilidad que reclaman las empresas no ayudó el golpe de Estado que las principales instituciones orquestaron en 2009 contra el presidente Manuel Zelaya, un episodio rocambolesco que generó unánime rechazo internacional y sumió al país en un período de incertidumbre que acabó a finales de ese año con la elección de Lobo, del conservador Partido Nacional. En 2009, el giro hacia la izquierda populista y las tesis chavistas iniciado por el presidente Zelaya (Partido Liberal) en 2008 le granjeó la oposición de buena parte de su partido y la hostilidad de los empresarios, la judicatura y el Ejército. Zelaya fue arrestado por orden judicial y el presidente del Congreso, Roberto Michelleti, juró como mandatario y constituyó un Gobierno de facto censurado por la comunidad internacional y que dejó paso al actual tras las elecciones de septiembre de ese año. La normalidad ha vuelto hace apenas unos meses, con el regreso del exilio de Zelaya, pero la crisis podría haber costado a Honduras, que perdió la ayuda internacional, 8.000 millones de dólares. Aunque el Gobierno Lobo ha sido reconocido por un centenar de países, entre ellos España, la tensión no se ha disipado y Zelaya, convertido en líder izquierdista, pretende presentarse a los comicios de 2013.
Incentivar la inversión
Por otro lado, el FMI, que prevé una mejoría de las perspectivas hondureñas (crecimiento del 3,5% este año tras la caída del 2,1% en 2009), ha advertido al país de la alta inflación, que alcanzará el 8% en 2011 y de la necesidad de acometer reformas para restablecer la estabilidad macro, fortalecer las finanzas públicas (el déficit ronda el 6%) y mejorar la confianza. El FMI también ha aconsejado a Tegucigalpa especial atención al sector energético, clave para impulsar la economía, y mayor promoción de leyes que incentiven la inversión extranjera. Si bien el país trata de modernizar un sector eléctrico que tiene un gran déficit de generación, los expertos juzgan que la privatización de la distribución, que impulsaría la inversión española no se producirá a corto plazo.
De momento, la presencia de empresas hispanas en Honduras es escasa: apenas una treintena están establecidas permanentemente. Se trata, en su mayoría, de firmas de ingeniería o construcción que toman Honduras como base de operaciones para participar en licitaciones en Centroamérica. Al margen el problema político de 2009 (España condenó el golpe), las razones para la exigua presencia son de origen estructural, como la reducida dimensión económica del país y los problemas de inseguridad jurídica y ciudadana. Entre las firmas presentes están Sol Meliá y Villa Nuria (turismo); Atlántica Agrícola, Empacadora de Camarones, Eurocomer, HCE, Pórtico, La Casa de la Maquinaria y Fimetal (comercio); Santillana y Océano (sector editorial); Iberdrola, Gamesa y Elecnor (energía); Inypsa, Elsamex, Equinse, Metrored y Typsa (servicios); Inocsa (ingeniería), Sulacer (industria) y Mapfre (seguros).
Con todo, y pese a las dificultades, la inversión española sigue afluyendo, especialmente en energía, turismo y construcción, pero también en el sector financiero. Aunque los flujos de IED de España son aún muy poco significativos (las inversiones españolas se sitúan en 8,5 millones de euros, procedentes en su mayoría de firmas de construcción), la presencia española parece resurgir.
De hecho, Mapfre consolidó en junio su presencia al completar la compra del 35% de las acciones de Aseguradora Mundial de Panamá (100 millones de dólares), operación iniciada en 2010 con la adquisición del 65% de la firma, y desde julio opera como Mapfre Honduras. Y en octubre está prevista la llegada de una misión promovida por la Asociación Española de Fabricantes Exportadores de Maquinaria de Construcción, Obras Públicas y Minería y el ICEX para que las firmas del sector de maquinaria de obras públicas, construcción y minería exploren posibilidades de establecerse. Es un sector en el que hay oportunidades: Honduras tiene una producción industrial limitada, importa la mayoría de bienes y, dado su incipiente desarrollo industrial, hay gran necesidad de maquinaria, bienes de equipo y asistencia técnica.
Honduras brinda oportunidades de negocio potenciales en acuicultura, donde hay presencia de empresas españolas dedicadas a exportar marisco a Europa, y también en minería, generación de de biocombustibles y producción y exportación de material de construcción para su envío al mercado de EEUU, segmento este último en auge y también ya con firmas hispanas. Asimismo, existen oportunidades en franquicias y en ensamblaje ligero (en los últimos diez años 250 firmas se han establecido en los 25 parques industriales del país, dedicadas a confección de ropa, fabricación de artículos deportivos y montaje electrónico) y también en el ámbito forestal (Honduras, país con potencial para ser un gran productor de madera, se dotó en 2007 de una nueva Ley Forestal para mejorar la gestión de recursos y perseguir el tráfico ilegal de madera).
Las principales quejas de las empresas españolas se refieren no sólo a la inseguridad ciudadana, en aumento, sino también a la inseguridad jurídica (especialmente en lo tocante a sistemas registrales de bienes inmuebles), insuficiencias del sistema judicial y cuestiones legislativas. Según el ICEX, pese a tener leyes que favorecen la presencia de inversores extranjeros (sobre todo en maquila de exportación), el marco jurídico ha sido inexistente o inadecuado en la mayoría de los sectores de servicios más interesantes para España, aunque la situación ha mejorado en los últimos tiempos en banca y seguros y telefonía, en parte debido a los compromisos adquiridos con la entrada en vigor del TLC con EEUU, cuyas empresas son omnipresentes en Honduras. En el extremo contrario, las facilidades financieras impuestas por los programas de conversión de deuda a nivel bilateral e internacional aseguran una interesante presencia de empresas españolas en ingeniería y consultoría.