El ‘blindaje' del consejo de administración de Kutxa Banco es una exigencia de la norma sobre los SIP
Las tres cajas vascas rechazan, sin embargo, que la presencia de Bildu represente un problema
Miguel Ángel Valero.– Las cajas vascas han aprendido la lección. Todos los intentos de fusión entre estas entidades fracasaron por motivos políticos. Y ahora no quieren que los políticos enreden en su proyecto de integración, basado en un Sistema Institucional de Protección (SIP) cuya sociedad central será un banco, Kutxa Bank, controlado por la BBK (57%) y con una participación del 11% de la alavesa Vital y del 32% en el caso de la guipuzcoana Kutxa. Para evitar que factores políticos pongan en peligro la creación de la caja de ahorros vasca, que competirá con Unicaja España Duero (también en proceso de negociación) CatalunyaCaixa y Novacaixagalicia por la tercera posición en la clasificación del sector, la táctica del principal impulsor de la operación, Mario Fernández, el presidente de la BBK, es clara: combinar el palo con la zanahoria.