De los 2.000 millones aportados por 14 entidades, la mitad corresponde a este grupo
FG negó en última junta general que se prestara dinero a productores de bombas de racimo
Después de tres años teniendo que aguantar la intervención en la junta general de accionistas de representantes de ONG y de otros promotores de la campaña "BBVA sin armas", el presidente del banco, Francisco González, replicó en la última que esos datos no eran ciertos y que no financiaban a empresas fabricantes de bombas de racimo (prohibidas en España, al igual que en otros países). Y retó a las ONG a un encuentro para contrastar los datos y para ver "si había algo que corregir". Si lo que buscaba Francisco González es que las ONG rectificaran las acusaciones formuladas en las tres últimas juntas generales de accionistas, le ha salido el tiro por la culata. Porque después del intercambio de pareceres con responsables del banco, las ONG insisten en sus acusaciones: el BBVA es el banco español que más financia a las empresas que fabrican armas "controvertidas", como minas antipersonas, bombas de racimo, las de uranio empobrecido, las nucleares, las biológicas y las químicas.
La ONG Setem encargó a la consultora Profundo Economic Research una investigación sobre los 80 grupos financieros que operan en España, incluyendo sus filiales en el extranjero y sobre los 30 mayores productores de armas controvertidas. La conclusión del informe es que 14 entidades españolas han participado desde el año 2006 en la financiación de 19 fabricantes de estas armas, con un volumen de 2.000 millones de euros. El BBVA, por sí solo, supone la mitad de esta cifra: unos 1.000 millones.
El grupo de Francisco González "es el banco español que mantiene una mayor actividad de financiación de productores de armas controvertidas", señala la investigación de Setem. Los fondos de inversión gestionados por el BBVA posee acciones de 12 de estas empresas: la británica BAE Systems, la norteamericana General Dynamics, que fabrican armas nucleares y de uranio empobrecido; las norteamericanas Boeing, Honeywell, ITT, Jacobs Engineering, McDemott, Northrop Grumman; EADS, de los Países Bajos; y la británica Rolls Royce, que producen armas nucleares; la estadounidense Lockheed Martin, que además de armas nucleares fabrica bombas de racimo (aunque este préstamo fue posteriormente vendido por el BBVA a otro grupo financiero); y la norteamericana Textron, productora de bomas de racimo y de minas antipersona. También posee bonos de la francesa Thales, que fabrica armas nucleares.
Pero es que además el BBVA ha concedido préstamos a ocho de estas empresas: Boeing, EADS, la italiana Finmeccanica (productora de armas nucleares), General Dynamics, Hoyneywell, la india Larsen & Toubro (fabricante de armas nucleares), Lockheeed Martin y McDermott. El grupo de Francisco González ha participado también en la emisión de bonos de Boeing, EADS y General Dynamics, y en la emisión de acciones de Finmeccanica.
El informe de Setem señala que fondos de inversión del Santander poseen acciones de 13 fabricantes de armas controvertidas: las británicas Babcock y Seco (productoras de armamento nuclear), BAE Systems, Boeing, EADS, Finmeccanica, General Dynamics, Honeywell, ITT, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Rolls Royce y Thales. El banco ha concedido préstamos a Boeing, Finmeccanica, General Dynamics, Honeywell, Lockheed Martin y a la francesa Safran, productora de armas nucleares. El Santander participó en emisiones de bonos de Thales, Boeing y Finmeccanica. Y fondos de inversión gestionados por el banco cuenta con bonos de la empresa italiana fabricante de armas nucleares
Bankia tiene presencia en el capital de Boeing, EADS, General Dynamics, Honeywell, ITT, Lockeed Martin, Northrop Grumman y Thales. Y en los bonos de esta última empresa. Sólo tiene concedidos préstamos a Larsen & Toubro. El Banco Sabadell tiene presencia accionarial en BAE Systems, EADS, Finmeccanica, Honeywell, Larsen & Tubro, Northrop Grumman y en la norteamericana Raytheon (fabricante de armas nucleares).
Las coincidencias de varios grupos financieros españoles en algunos préstamos indican que participaron, junto a bancos internacionales, en grandes operaciones de crédito sindicado a estas empresas.
Banco Madrid (controlado por el andorrano BPA tras ser vendido por la Kutxa en marzo de 2010) participa en EADS (también el Popular, Bankinter); Banca March, en BAE Systems, lo mismo que CatalunyaCaixa, Ibercaja (que también está en Boeing y General Dynamics y Thales) y el Banco Popular (que está presente en el capital de Thales); Bankinter, en ITT y en Thales; Caja España Duero (a través de Finanduero), en Finmeccanica. Mapfre aparece en la investigación de Setem como accionista de EADS y de Honeywell. Además, Banca March tiene bonos de Thales, lo mismo que el Banco Pastor, Bankinter y BBK.
Las bombas racimo de Instalaza
La investigación de Setem permite concluir también que las bombas de racimo MAT-120 (que contienen 21 subbombas) fabricadas por la empresa española Instalaza y usadas por Gadafi para bombardear a la población civil en Misrata (Libia) fueron financiadas por "al menos" una decena de entidades financieras españolas en 2007: Deutsche Barclays Bank, Cajalón, Caja España, CAM, Bankinter, Ibercaja, Banco Popular, Sabadell y ‘la Caixa'. En total, algo más de 12 millones de euros, que suponen el 37,7% de los activos de la empresa. Al finalizar 2009, Instalaza tenía préstamos pendientes de devolución con Deutsche, Cajalón, Caja España, Bankinter, Barclays y Banco Popular.
Instalaza fue fundada en 1943 y tiene sede en Madrid, aunque sus centros de fabricación están en Zaragoza, lo que explica por qué hay tantos créditos de entidades aragonesas. La empresa "diseña, desarrolla y fabrica equipamiento y otros materiales militares para cuerpos de infantería".
Hasta 2008, Instalaza fabricaba bombas de racimo, y detuvo la producción cuando el Gobierno español prohibió la fabricación y el almacenamiento de esas armas en julio de 2008. En abrl de 2011, la ONG Human Rights Watch denunció que las fuerza del dictador Gadafi habían lanzado bombas de racimo fabricadas por Instalaza en 2007 sobre áreas residenciales de Misrata (Libia).