Chinos y bolivianos, los extracomunitarios que más empleo encuentran en España desde el inicio de la crisis
Las entidades españolas cierran sus filiales al tiempo que las extranjeras abren más sucursales
El mayor banco del mundo, el Industrial Comercial Bank of China (ICBC), abrirá su segunda sucursal en España, en Barcelona, antes del verano del próximo año. La entidad, que tiene una oficina en Madrid desde enero, también pretende instalarse en Lisboa (Portugal). El ICBC ha estudiado la apertura de dos oficinas más en Madrid: una, en el centro de la capital, y otra, en el polígono industrial de Cobo Calleja, donde están instalados más de 350 distribuidores mayoristas procedentes de China, aunque todavía no ha tomado la decisión de llevarla a cabo. Los ciudadanos chinos son los que más puestos de trabajo encuentran en España, gracias sobre todo a las empresas que crean, desde el inicio de la crisis. También, bancos latinoamericanos estudian, aunque en proporciones más modestas, seguir los pasos del ecuatoriano Pichincha, que llegó a España en septiembre de 2010 y cuenta ya con 12 sucursales (cuatro en Madrid, dos en Barcelona, dos en Murcia, y una en Valencia, y Alicante), y que mantiene su plan de llegar a la treintena de oficinas en 2015.
Tras el cierre de las filiales específicas para inmigrantes que crearon el BBVA (Dinero Express) y el Banco Popular (Mundo Credit), sólo el Banco Pichincha se dedica a este segmento, no sólo a los ecuatorianos, sino a todos los latinoamericanos residentes en España. Los bolivianos son los latinoamericanos residentes en España que mejor están aguantando la crisis, fundamentalmente gracias al empleo en labores domésticas. Para acelerar su crecimiento en el mercado español, el Pichincha ha realizado dos operaciones de compra de cartera de créditos (hipotecas y de consumo) a Bankia, y está en negociaciones para realizar más adquisiciones de este tipo con otros bancos y cajas españoles.
Estos movimientos de la banca china y latinoamericana para atender a sus ciudadanos residentes en España contrastan con la retirada de las entidades españolas, que parecen haber tirado la toalla en este segmento, al menos con filiales específicas. El BBVA, que creó Dinero Express en 2002, terminó cerrando esa filial, que llegó a tener 130 sucursales, seis años más tarde. MundoCredit, que abrió de la mano del Banco Popular su primera oficina en 2006 y que tuvo 60 sucursales, se ha despedido definitivamente en abril.
Tras el fracaso de las filiales específicas, la banca española opta por atender a los inmigrantes en su red convencional de sucursales. Algunas de éstas cuentan con personal e incluso con directores procedentes de otros países. Y los inmigrantes encuentran en ellas todos los servicios y productos que tenían en Dinero Express o en Mundo Credit. Porque, pese a la crisis, en España hay unos seis millones de extranjeros 3,3 millones, extracomunitarios), que suponen el 12% de la población. Eso sí, su tasa de desempleo es del 32%, frente al 21,5% de los españoles.
El Santander, que optó por no crear una red específica para inmigrantes, creó Latinoenvíos, una firma especializada en remesas, envíos de dinero hacia sus países de origen, que opera en las sucursales del banco. Para atraer inmigrantes, el programa "Queremos ser tu banco", que exime de comisiones en la operativa transaccional, incluye los giros. En cambio, Banesto, que compró en enero de 2004 la empresa de locutorios telefónicos y envíos de dinero, Cambios Sol, terminó vendiéndola al grupo MoneyGram en agosto de 2008.
En este contexto, los ciudadanos chinos y los bolivianos han aguantado mucho mejor en España que los de otras nacionalidades, que han reducido enormemente su presencia ante la falta de oportunidades laborales por la crisis. China, que en septiembre de 2007 (cuando comenzó la crisis financiera internacional) era el quinto país extracomunitario que más cotizantes aportaba a la Seguridad Social en España, se ha convertido en el cuarto cuatro años más tarde. Y Bolivia ha pasado de la séptima posición a la quinta.
Los trabajadores de origen chino han incrementado su afiliación a la Seguridad Social un 36,8%, hasta 86.033, según datos del Ministerio de Trabajo, gracias a su mayor presencia en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (Reta). En estos cuatro años, el número de trabajadores chinos que han creado empresas se han disparado un 81,9%, desde los 19.550 de 2007 a 35.575 en septiembre de 2011. Ya no se trata sólo de restaurantes, tiendas de alimentación y los famosos establecimientos "todo a cien", sino también boutiques y comercios de ropa de moda, siempre en el segmento de precios bajos. Los datos del Ministerio de Trabajo también ponen de manifiesto que los chinos afiliados al Régimen General también han aumentado desde 2007, aunque menos que los autónomos: un 18,8%, hasta sumar 48.881.
De las nueve nacionalidades que más trabajadores extranjeros aportan a la economía española, sólo China y Bolivia han resistido bien la crisis. En el caso de los trabajadores bolivianos, han aumentado un 64,4%, hasta los 84.070 cotizantes, 32.944 más que cuatro años antes. A diferencia de los chinos, los bolivianos concentran sus ocupaciones en España en actividades incluidas en el Régimen General (37.721 afiliados) y, sobre todo, en el Régimen Especial del Hogar (37.267 cotizantes). Los cotizantes de Bolivia inscritos en el Régimen Especial del Hogar, que agrupa a los que trabajan en labores domésticas, han crecido un 223,5% en cuatro años, desde los 11.519 ocupados de septiembre de 2007.
Al contrario que China y Bolivia, las otras nacionalidades extracomunitarias con mayor presencia en el mercado laboral español han perdido afiliados en los últimos cuatro años. Marruecos, el principal proveedor de trabajadores no comunitarios, ha reducido un 21,6% su volumen de cotizantes, hasta los 205.815. Hace cuatro años, Ecuador era el que más trabajadores extracomunitarios aportaba a España, pero desde entonces ha perdido un 48,5% de afiliados a la Seguridad Social y, al finalizar septiembre, sólo contaba con 140.124. Colombia se mantiene como tercer país que más inmigrantes aporta, con 101.892 cotizantes, un 32,2% menos que hace cuatro años. Perú ha perdido en estos cuatro años un 17% de cotizantes, hasta los 79.247. Argentina, el 42,2%, hasta los 33.633. República Dominicana, un 14,7%, y Ucrania, el 22,4%.
La crisis ha castigado especialmente a los trabajadores extracomunitarios. Desde septiembre de 2007, unos 220.000 de ellos se han dado de baja en la Seguridad Social. De los más de 1,36 millones de ocupados existentes en septiembre de 2007 se ha pasado a 1.140.978 en igual mes de 2011, lo que implica un descenso del 16,1%, según las estadísticas oficiales del Ministerio de Trabajo.