EL MONITOR
El pragmatismo económico de Ollanta anima a aumentar la inversión en el país
El Gobierno Humala opta por la senda Lula, se distancia de la izquierda y recibe el respaldo de FMI
Carlos Álvaro.– Perú cerrará 2011 transformado en una de las grandes promesas económicas de Latinoamérica, una vez despejadas las dudas y desconfianzas que había generado la llegada a la Presidencia del nacionalista de izquierda Ollanta Humala y los temores a una hipotética alineación del país con el eje bolivariano del venezolano Chávez. Convertida en uno de los nuevos destinos preferentes de la inversión española, la nación andina será la que más crecerá en Sudamérica en un 2012 de desaceleración. Y no sólo mantendrá el pulso en cuanto a expansión del PIB, sino en captación de inversiones y consolidación del mercado interno. Humala se ha decantado por una política continuista en economía que no sólo ha tranquilizado a mercados y empresas, sino que ha recibido el pleno respaldo del FMI, para cuya directora, Christine Lagarde, "Perú forma parte de la nueva ola de mercados emergentes líderes y es una estrella naciente en ascenso" abierta a la inversión.