Sus actuales socios aportarán 150 millones
Prisa ha superado la prueba de la renegociación con sus bancios acreedores de su multimillonaria deuda corporativa, que ha llegado a superar los 5.000 millones de euros antes de acometer desde 2009 una ola de fuertes desinversiones. A 30 de septiembre pasado, la deuda total de Prisa se cifró por la empresa editora en 3.2836 millones de euros. La noticia del acuerdo con los bancos ha pasado desapercibida para su cotización, que incluso ha cerrado la jornada del martes con una caída del 1%, hasta 0,90 euros por título. Prisa llegó a cotizar a más de 32 euros por título hace menos de siete años y en este ejercicio ha perdido más del 38%. No ha influido en su acción ni siquiera el relanzado rumor de que el millonario mexicano Carlos Slim, que controla el 15% del New York Times, podría anunciar en breve un aumento de su participación hasta el 10% (actualmente tiene menos del 5%) en la compañía que dirige Juan Luis Cebrián.
Prisa ha firmado la refinanciación de toda su deuda con un total de treinta y cinco bancos, lo que supone, según destaca el grupo en una nota enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), "un apoyo al proceso de transformación de la compañía y pone de relieve la confianza en su futuro".
Con la firma de este proceso se ponen en marcha los mecanismos de conversión de warrants por parte de Timón, socio de referencia de Prisa, Martin Franklin y Nicolas Berggruen, que suscribirán así nuevas acciones de la sociedad por importe de 150 millones de euros, a un precio de dos euros por acción.
"La flexibilidad financiera proporcionada por la nueva estructura permitirá a Prisa concentrase en el desarrollo de sus negocios y en el proceso de transformación en el que se encuentra inmersa, con especial énfasis en las tecnologías digitales", subrayó la compañía.
La refinanciación de la deuda incluye a los bancos presentes en un préstamo sindicado suscrito en 2006, a los titulares del crédito puente y del subordinado, suscritos en 2007, así como a los que mantienen préstamos bilaterales.
De este modo, el préstamo sindicado de 2007 se transforma en un préstamo con vencimiento el 19 de marzo de 2014. No obstante, en función del cumplimiento de ciertos hitos, como por ejemplo la emisión de un bono, podrá prorrogar su vencimiento hasta el 19 de diciembre de 2014.
Así, el vencimiento del crédito puente, que no dispone de amortizaciones parciales, y los créditos bilaterales se extienden hasta el 15 de enero de 2015, y, también en función den los citados hitos, podrá alargarse hasta el 19 de septiembre de 2015. El subordinado llegará igualmente hasta septiembre de 2015, cuando se den las condiciones de extensión de los otros préstamos.
El presidente de la Comisión Ejecutiva y consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, ha expresado su satisfacción por el acuerdo y ha agradecido el trabajo realizado a las entidades acreedoras y a los equipos de la empresa, liderados por el consejero delegado adjunto, Fernando Abril Martorell.
MOVIMIENTOS DESDE 2010.
Hace un año Prisa anunció una primera reestructuración financiera que incluía varias operaciones de incorporación de socios en sus empresas y ampliación de capital, mediante la venta de participaciones minoritarias en algunas compañías y la entrada de nuevos accionistas en la matriz.
Así, DLJ South American Partners adquirió el 25% de Santillana; Telefónica y Mediaset España el 22% de Digital+ cada una, y Miguel Pais do Amaral el 10% de Media Capital. También se produjo la venta de Cuatro a Telecinco a cambio del 17,3% de la nueva compañía de TV fruto de la fusión.
La entrada de capital se produjo a través de un vehículo inversor llamado Liberty Acquisition Holdings Corp., que reunía un amplio grupo de inversores de alto potencial que entraron en la compañía como accionistas minoritarios e independientes a través de un intercambio de acciones entre ambas sociedades.
La suma de estas operaciones supuso una entrada de efectivo cercana a los 2.000 millones de euros en Prisa, lo que permitió una reducción muy significativa del nivel de apalancamiento financiero, según ha destacado la compañía.
Deuda histórica
Los problemas financieros de Prisa vienen de lejos. Como consecuencia de la OPA lanzada en 2006 sobre el grupo de televisión Sogecable, la deuda había pasado de 602 millones de euros a finales del 2005 a 1.623 millones de euros el 31 de marzo de 2006. Otros préstamos suscritos seguidamente habían elevado la deuda hasta más de 5.000 millones de euros, y suman 3.236 millones de euros al 30 de septiembre de 2011.
Este elevado nivel de apalacamiento, en relación a su facturación y nivel de caja, forzó a la compañía en la que era mayoritarios los hermanos Polanco a buscar nuevos inversores. En noviembre de 2010, al borde de la suspensión de pagos, entraron los financieros Martin Franklin y Nicolás Berggruen, fundadores del fondo de inversiones anglosajón Liberty, comprometiendose a aportar unos 650 millones de euros. Tras el acuerdo con los bancos, que desbloquea una parte de los compromisos adquiridos en el acuerdo, Franklin y Berggruen, "suscribirán así nuevas acciones de la sociedad por importe de 150.000.000 (ciento cincuenta millones) de euros, a un precio de dos euros por acción", según la nota de Prisa.
El grupo mediárico anunció en octubre un beneficio neto en el tercer trimestre de apenas 6,8millones de euros, con una caída de 77,7% interanual. En enero anunció la supresión de 2.500 empleos en España, Portugal y Latinoamérica, un 18% de su plantilla. Prisa vendió en 2010 su cadena Cuatro a su rival Telecinco, propriedad del italiano Mediaset, y el 44% de su canal de pago Digital+ a Telecinco y Telefónica, por un total de 976 millones de euros.