El presidente del Gobierno trata de transmitir la idea de solvencia antes de seis meses
De Guindos dispuesto a convencer a Rajoy y a Montoro de la urgencia de sanear los balances de los bancos
Carolina G.-Cortines.– Pese a que Mariano Rajoy afirmó en el debate de investidura que "yo no soy partidario de crear un banco malo", en círculos parlamentarios y profesionales se da ahora por hecho que lo habrá. Fuentes del PP aseguran que está muy avanzada una fórmula para sanear el sistema financiero muy similar a lo que se entiende por ‘banco malo', pero con ciertas condiciones. El propio De Guindos, ya como ministro de Economía, ha dejado claro que su creación no debe suponer un aumento del déficit público y que quienes deberían asumir su coste, serían las propias entidades a través de fusiones. Según interpretan los populares, la respuesta del presidente del Gobierno a la interpelación del portavoz de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, fue muy medida. Tras pedirle el líder de IU por más de cuatro veces que le respondiera sencillamente si iba a haber un banco malo con un "sí o no", obtuvo por toda respuesta el ya mencionado, "yo no soy partidario", pero no quiso descartarlo por lo que pudiera pasar.