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Publicado el martes 27 de diciembre de 2011

Las compañías deben realizar este proceso como máximo en cuatro días

Vodafone ‘apaga' sus nuevas líneas por Navidad

La operadora deja sin servicios de voz y datos a muchos usuarios con portabilidad a partir del 22 de diciembre debido a 'un problema técnico'

VodafoneCarolina G.-Cortines.– Todo el mundo recuerda  aquella campaña de Navidad de Vodafone en la que un niño llamaba por un móvil  y se limitaba a decir: "Hola soy Edu. Feliz Navidad". Este año cientos de personas no han podido felicitar la Navidad  a través de sus terminales de Vodafone por la incapacidad de la operadora para atender la demanda de portabilidad. Supuestamente, una avería en la lectura de ficheros dejó mudos a muchos usuarios. Sus servicios de atención al cliente se limitaban a decir que un error técnico impedía que funcionaran las portabilidades y que a lo largo de "esa tarde se recuperarían". Todo sin ninguna explicación adicional que pudiera tranquilizar al usuario. Y así, día tras día. Vodafone, es evidente, no cumple lo que promete en su extensa campaña de publicidad.

El sábado, día 24, algún operador de atención al cliente se atrevía, con el fin de dar ánimos al perjudicado, a explicar que algunos usuarios habían conseguido tener, al menos, línea de voz y que de forma escalonada se conseguiría que todos la tuvieran. Sobre el resto de servicios: mensajes e internet, ni pío. A pesar de la incidencia, el propio día de Navidad, ni siquiera contaban con atención telefónica, pese a la que estaba cayendo para estos clientes, claro.

Según fuentes de Vodafone consultadas este lunes por Capitalmadrid.com, la avería se produjo los días día 22 y 23 en la lectura de ficheros de portabilidad y a lo largo de esos dos días se fue restableciendo la normalidad, primero en voz y luego en el servicio de datos, quedando para el fin de semana algunas incidencias que la compañía consideró menores.

No obstante, según le consta a este portal económico, algunos números aun no cuentan con la línea. Lo que todavía resulta más sorprendente de esta situación es el oeprador sigue sin ofrecer explicación adicional alguna a los afectados. Muchas de estas personas utilizan sus teléfonos como instrumentos de trabajo y los daños y perjuicios que les haya ocasionado podrían acabarán seguro en la amplia lista de denuncias ante las asociaciones de consumidores y ante el regulador de la stelecomunicaciones. Ya se están preparando varias demandas.

Cuando una compañía como Vodafone no puede solventar una incidencia técnica desde hace ya cuatro días pese a que los usuarios cuenten, sí, con un móvil de última generación, pero mudo, hace pensar que algo más profundo se esconde en la incidencia.

Del rojo al negro

¿Se imagina alguien "un negro" en televisión (cuando la pantalla de la televisión se queda en negro) y que no se solvente de forma inmediata? Cabe preguntarse si el volumen de portabilidades era excesivo y la operadora no tenía capacidad de realizar la operación técnicamente, aspecto este último que niega la compañía.

Ni siquiera RIM el fabricante de las Blackberry tardó más de 12 horas en resolver el pasado mes de octubre un problema técnico que provocó fallos en los servicios online y de mensajes en distintas regiones de medio mundo en muchos de estos dispositivos de la compañía canadiense. Pero al menos, respondieron con rapidez y se disculparon. Su imagen bien es cierto ha sufrido tal deterioro que junto al fracaso de algunos de sus últimos proyectos han contribuido a poner la compañía en manos de la competencia. Nadie olvida que hasta hace unos días ha sido líder mundial en algunos de los productos más avanzados de las nuevas comunicaciones.   

Algo que Vodafone no ha hecho en ¡cuatro días! Las consecuencias para BlackBerry han sido un importante descenso de las ventas del aparato y que a la compañía se la rifen entre la competencia.

¿Habrá consecuencias?

¿Tendrán alguna consecuencia estos errores de Vodafone? El Consejo de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT)  aprobó el pasado 11 de julio los nuevos procedimientos que permitirán que los clientes de las compañías de telefonía móvil dispongan de la portabilidad de su número en tan solo un día laborable, frente a los cuatro días que lleva realizar este intercambio en la actualidad. Es algo que no se le puede achacar todavía al nuevo ministro de Economía y Competitividad, en cuyo ámbito ha caído también las nuevas tecnologías aunque la normativa aludida fue preparada por Miguel Sebastián.

Con este galimatías de competencias va a resultar comprensible todavía la falta de profesionalidad de una compañía de estas características que ha tardado casi un mes en realizar la portabilidad y además, una vez concedida, deje a un grupo de personas que había solicitado este servicio, sin línea desde el día 22 de diciembre hasta el 26.

Lo que resulta menos comprensible es que la CMT haya tomado la decisión de retrasar esta resolución ante la imposibilidad de que algunas compañías lleven a cabo la portabilidad en un día, dado que en la actualidad no pueden ni cumplir con los cuatro días preceptivos. ¿No sería mejor que la CMT se pusiera también las pilas y obligara a cumplir la norma aunque sean menos amigos de los usuarios que de los gestores de las grandes entidades? Menos mal ha retrasado su entrada en vigor al considerar que, de momento no están preparadas.