El presidente tiene 30 días para convencer a la UE de su capacidad para alcanzar un acuerdo con sindicatos y patronal
Ha comenzado la cuenta atrás para Rajoy. A partir de ahora va a tener que superar un examen, como mínimo, cada mes en Bruselas. El primer examen lo tiene que pasar el próximo 30 de enero. Es la fecha en la que ha convocado el presidente del Consejo, el belga Herman Van Rompuy, el primer Consejo extraordinario tras los acuerdos del 9 de diciembre. El encuentro se va a dedicar a perfilar los términos del acuerdo fiscal, pero sobre todo sobre el empleo. España es el único país de la UE que más que dobla la media del paro comunitario. En el PP y en la oficina de Eurostat se han quedado sorprendidos del desconocimiento de los informes de la oficina estadística de la Unión, Eurostat, sobre el paro. A la vista de los resúmenes de prensa que han recibido en Bruselas sobre los comentarios realizados por algunos de los ‘todólogos' españoles, han decidido hacer un esfuerzo para la mayor difusión de las estadísticas comunitarias. Según Eurostat el paro supera los 5 millones. Y recomiendan entrar a su último informe.
Mientras llegan las indicaciones para poder consultar con mayor facilidad las diferencias de las estadísticas comunitarias, estadísticas que muestran cómo España superó los 5 millones de parados, como afirmaba Mariano Rajoy en el debate de investidura, Van Rompuy aprovechaba para anunciar que el próximo consejo se celebrará el último lunes del mes de enero en Bruselas.
Los líderes europeos deberán revisar el texto del acuerdo sobre el pacto fiscal que según anunciaron habían acordado en la cumbre de los días 8 y 9 de diciembre los diecisiete países del euro, texto al que se adhirieron otros nueve Estados miembros de la UE, pero sobre el que siguen existiendo dudas sobre cuales son en realidad los términos acordados.
Los términos del acuerdo de la cumbre están por conocerse en su versión oficial. La redacción que ha filtrado un medio del Reino Unido, respondería a una redacción inicial, con anotaciones a mano, eventualmente interesadas, y que poco tendrían que ver con la redacción final del acuerdo donde los términos del mismo estaban muy claros.
Quizás para evitar esta polémica, el presidente del consejo admite que está preparando muy intensamente esta cumbre que se centrará en el empleo, dado que en la situación actual crear puestos de trabajo es el gran desafío ante la previsión de que se registre crecimiento nulo en la mayoría de los Estados miembros, y en algunos de ellos, como es el caso de España, se da por asumido que habrá recesión.
Van Rompuy no trata de desviar el problema a los países con mayor índice de paro. El problema es un problema de la Unión.
Las cosas están tan complicadas que Van Rompuy ha tenido que apelar a la idea de los padres fundadores de la Europa moderna y a su legado para tratar de evitar la ruptura de la Europa Comunitaria.
Incluso apela al corazón y al sentimiento, sentimentalismo entenderían algunos, para pedir que Europa se mantenga unida. Anuncia que pasará las Navidades en familia, por primera vez con su nieta, y que lo hace para convencerse que tanto ella, como los demás niños europeos crecerán en una Europa Unida, vibrante y animada.