El Banco de España se suma a las advertencias sobre la morosidad
El 52% de los créditos concedidos a los promotores inmobiliarios tiene su cobro muy problemático
El ladrillo pesa como una losa. Una carga tan pesada que la necesidad de nuevas provisiones para los activos deteriorados o de cobro más que problemático le ha costado a la banca española nada menos que dos puntos de rentabilidad. Bancos y cajas suman un beneficio de 7.835 millones de euros en el primer semestre, y la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) ha bajado del 9,5% de 2010 al 7,4%. Pero ese deterioro de la rentabilidad de la banca española, que se mantiene como una de las más elevadas de Europa no obstante, no es sólo culpa del crédito concedido a los promotores inmobiliarios, aunque sean éstos los que protagonizan las dotaciones para activos dañados. También ha pasado factura el descenso en los márgenes por el menor volumen de negocio. El Banco de España aprovecha la oportunidad del Informe de Estabilidad Financiera para colar una regañina: la disminución de la rentabilidad de los recursos propios se ha producido, en particular, entre aquellas entidades que se han mostrado más activas a la hora de ofrecer altos intereses por los depósitos. Es decir, que la guerra del pasivo también ha aportado su granito de arena, aunque éste no sea tan pesado como el ladrillo.
El Banco de España calcula que la banca española tenía al finalizar el primer semestre176.000 millones de euros en créditos concedidos a promotores e inmobiliarias catalogados como de "exposición problemática". Escrito más claramente, que su cobro es muy complicado para las entidades financieras, que por tanto deben hacer nuevos esfuerzos en provisiones, que restan del beneficio.
Es cierto que hay una mejora respecto al primer semestre del ejercicio precedente. Entonces, la "exposición problemática", por utilizar la expresión del Banco de España, era de 180.800 millones de euros. En un año, la banca ha reducido sus riesgos con el ladrillo un 2,6%. A este ritmo de reducción, 4.800 millones de euros cada año, la banca española tardaría nada menos que 36 años en realizar la digestión total de los créditos concedidos a promotores inmobiliarios.
Porque esos activos de más que dudoso cobro supone más de la mitad, exactamente el 52%, de la exposición total de la banca al sector de la promoción inmobiliaria. Y representa el 11,4% de la cartera total de créditos concedidos por bancos y cajas en España. El ladrillo deteriorado, que engloba créditos dudosos, activos adjudicados y préstamos en situación normal pero bajo vigilancia, supone el 5,2% del activo consolidado de la banca.
Pero no todo es tan negativo. La cobertura con provisiones, tanto las específicas asociadas a estos activos como las genéricas, alcanza el 33% de la exposición problemática al finalizar el primer semestre. El Banco de España subraya que el grado de cobertura de la exposición al riesgo promotor de este volumen significa que las pérdidas hipotéticas en el escenario de referencia de las pruebas de resistencia europeas llevadas a cabo por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) quedarían más que cubiertas.
El Informe de Estabilidad Financiera recuerda que el volumen de saneamiento global del balance realizado por las entidades que operan en España desde que se inició el proceso de reestructuración hasta junio de este año asciende a 105.000 millones de euros, lo que supone el 10% del Producto Interior Bruto (PIB).
El Banco de España también aprovecha la ocasión para sumarse a las advertencias sobre nuevas alzas de morosidad realizadas por los responsables de las entidades en sus presentaciones de los resultados hasta septiembre. Incluso algunas, como el Banco Popular o Bankia, han reforzado sus equipos de recobro y recuperaciones para centrarlos en la prevención de la aparición de más créditos morosos.
La inestabilidad que persiste en los mercados financieros por la crisis de deuda pública, agravada por la decisión de Grecia de convocar un referéndum sobre el ajuste, provoca "tensiones financieras desconocidas desde la crisis de Lehman Brothers". Además, la débil evolución de la economía española en el tercer trimestre contribuye a una incertidumbre que va a provocar, con toda probabilidad, incrementos "adicionales" de la morosidad, argumenta el supervisor a través del Informe de Estabilidad Financiera.
La ratio de activos dudosos del sector privado residente en España alcanzó el 6,8% en el primer semestre, concentrado en la evolución del crédito a empresas ligadas a la construcción y a la promoción inmobiliaria. En junio, se produjo un alza del 24,9% de los activos dudosos. La reducción del crédito, que se ha intensificado en los últimos meses y se ha hecho "relativamente generalizada" entre las entidades financieras hasta caer el 2,8% en junio, empuja también al alza a la morosidad.