La Audiencia Nacional eleva a 13 las empresas del conglomerado que emitieron pagarés
La compra del grupo en concurso por parte de Ángel del Cabo tiene muchos puntos oscuros
José Sánchez Mendoza.– La rocambolesca y hasta grotesca trama de Nueva Rumasa, el grupo de Ruiz Mateos que tendrá su rincón en el Guinees por haber tomado el pelo a inversores privados de varias generaciones, sigue sin aclararse y mucho menos entenderse. De momento, la Audiencia Nacional ha elevado a un total de 13 las empresas del grupo que emitieron pagarés y ha dado un plazo de diez días a la familia Ruiz-Mateos para que remita la información del importe total depositado por los inversores, así como los intereses comprometidos. E mismol tribunal ha suspendido la declaración como testigo del actual propietario del holding, Ángel de Cabo, prevista para el pasado 21 de noviembre, a fin de investigar nuevas pesquisas surgidas en la causa abierta contra la familia Ruiz-Mateos por presuntos delitos de estafa e insolvencia punible. Todo ello mientras se autoriza la venta de las sociedades que integraban el conglomerado: la última, Chocolates Elgorriaga, de cuya gestión ha sido apartado Del Cabo.