UN BANCO EN EL RETIRO
La muerte de Javier Pradera en el entorno de este 20N que se estrena con nuevas banderas de victoria, me hace revivir, sin proponérmelo, tiempos pasados cuando coincidí con él y en el mismo curso de la Facultad de Derecho en la Universidad de la calle de San Bernardo. Distintos círculos de amistades, si bien yo tenía idea de sus inclinaciones, en aquél entonces, comunistas. La URSS ejercía un atractivo entre los intelectuales de la izquierda española, mientras llegaban noticias del asalto fracasado de Fidel Castro y sus compañeros al Cuartel de Moncada.
En aquellos años de 1953 al 56 los jóvenes disidentes del Régimen, poquísimos y dispersos, fuimos deslumbrados por Enrique Múgica. El hábil infiltrado del PC en la Facultad de Derecho supo deslizar un mensaje eficaz sobre una eventual conspiración militar y de la oligarquía financiera española para situar a D. Juan de Borbón, desterrado en Estéril, en la Jefatura del Estado. El anzuelo catalizador estaba servido. Los distraídos disidentes levantamos las orejas y nos dispusimos a ser útiles compañeros de viaje de los más politizados comunistas.
Se acometieron nuevas iniciativas para contrarrestar los servicios a los estudiantes que dispensaba el Sindicato Español Universitario (SEU). Mano a mano, comunistas y otros disidentes, rescataron fondos de la Tuna Universitaria para subvencionar modestamente viajes al extranjero. Se constituyó un Cine-Club en la Facultad de Derecho que, gracias a la colaboración de las embajadas occidentales, proyectó una cinematografía alternativa: "La Gran Ilusión" de Jean Renoir, sería la primera aportación pacifista en tanto que los documentales británicos - Shipyard, Night Mail, Song of Ceilan, entre otros - trajeron un mensaje socialdemócrata fabricado con los mejores mimbres del arte cinematográfico.
Los chicos del Partido eran eficaces y también valientes. Determinaron un cambio definitivo. Un día de curso las puertas de las diversas aulas de las facultades de Derecho, Económicas y Políticas, fueron abiertas de golpe en plena clase y Javier y otros de sus camaradas leyeron, ante un alumnado atónito, un descarado manifiesto democrático contra la Dictadura. Años 1955/56 se inicia una primavera contestataria que tendría un largísimo recorrido.
Envidia y vergüenza ante aquellos condiscípulos valientes que arriesgaban su libertad. Sin aquél gesto no hubiera habido ninguna otra iniciativa de carácter político en la Universidad. La fundación de la Asociación Socialista Universitaria, la ASU, fue la primera. Los comunistas no debían ser el único testimonio de rechazo ante la doctrina y las hazañas del Régimen.
Han pasado muchos años. Javier ha tenido un papel importante en la creación y desarrollo de una opinión crítica frente a quienes se oponían a las libertades democráticas .Escribimos al alimón en un editorial del diario El País: "El milagro alemán demuestra que mercado y democracia política con un alto grado de conquistas sociales resultan compatibles.... las repetidas revaluaciones del marco no anulan su competitividad, aunque con la crisis muchos mercados exteriores se están cerrando para sus exportaciones...."
Amigos comunes nos han reunido a Javier y a mí. Con él compartí varios años de editorialista en El País. La verdad es que sin su instigación y sin su apoyo me habría visto perdido. La colaboración se extendió durante los años de UCD, la caída de Suárez, el 23F y el triunfo del PSOE. Tuvimos naturalmente diferencias pero gracias a su puntería para elegir los temas y su inteligencia para desarrollarlos, nuestras discrepancias, más liberal quizá yo y más socialista, en aquél entonces, Javier, se resolvieron una y otra vez..
No sé lo que Javier cedería ante mis objeciones economicistas, pero sí estoy seguro de que su determinación por la honestidad intelectual terminó casi siempre por convencerme. Javier era un austero incorruptible sin ninguna condescendencia ante cualquier desviación grande o pequeña, esas "sisas", como él decía, para sacar réditos de una relación con el poder o aprovecharse, en beneficio propio, de algún nombramiento o de un viaje en comisión de servicios. Su austeridad moral y su vestimenta eran un bloque inseparable.
A propósito de los excesos crediticios de las Cajas Rurales y del nombramiento de Domingo Solís al frente de la Caja Rural Nacional escribimos: "Nuestra legislación bancaria no ha tratado de organizar una red de salvaguardias que garanticen el orden en la profesión de banquero en cuanto administrador y gerente de los ahorros que le encomiendan los particulares y empresas". . Crisis del petróleo y desequilibrio de nuestros pagos con el exterior, comentamos: "mientras USA continúe comprando más y más petróleo es difícil entender para los productores de crudo porqué no tienen que elevar los precios; en España hay que pensar en una política de sustitución de petróleo por otras fuentes de energía". Año arriba o abajo criticamos que frente a la opinión del gobierno "el déficit no es una consecuencia inevitable de la crisis económica sino también del descontrol generalizado de las Administraciones Públicas".
Otoño 2011, 20 de Noviembre he cambiado mi visita a El Retiro por el Jardín Botánico. Bellísimas hojas amarillas, rojo caldero, marchitas, cayendo empujadas por el viento, mientras a unos cuantos centenares de metros los átomos que se habían citado para conformar a una hombre formidable están decidiendo desperdigarse.