El líder popular mantiene a Montoro como opción muy probable con Bécker y Nadal para otros departamentos
Sus perfiles técnicos y experiencia en Bruselas, su mejor activo para dirigir la 'supervisión compartida' de la UE
Alberto Valverde.– Si Dolores de Cospedal mantiene aún vivo el hilo directo con Mariano Rajoy, que es muy seguro, habrá que creer y meditar sobre lo que dice cuando habla, por muchas críticas que sus palabras generen dentro y fuera del PP. Y lo que afirmó el lunes, horas después de la victoria aplastante del Partido Popular, hay que tomárselo muy en serio. Al 7%, que es el tipo que se está pagando la deuda en los mercados, la economía española no podrá financiarse y, de persistir una prima de riesgo de 500 puntos básicos, requerirá la intervención de la Unión Europea. No son sus palabras textuales, aunque si reflejan perfectamente lo que dijo a la salida del comité de dirección del PP. A los políticos más responsables, a algunos banqueros y a los analistas internacionales, estas declaraciones no les han pasado desapercibidas. El equipo técnico de Mariano Rajoy no descarta una petición de intervención o supervisión a la Unión Europea si las cosas siguen tan mal. No será una intervención a la griega ni siquiera a la portuguesa. Será más bien a la italiana. O muy parecida a la que hemos padecido durante los dos últimos meses con Zapatero, concretamente desde que el BCE comenzara a realizar compras masivas de deuda española. Y de ahí que el futuro presidente del Gobierno todavía no haya completado su quiniela personal sobre quienes serán los responsables de Exteriores, Economía y el Banco de España en su futuro equipo gubernamental. Dos nombres claves se avanzan: Arias Cañete y González Páramo.