La Fundación Barrié de la Maza será el mayor accionista de la entidad resultante de la integración
La posibilidad de que Banesto o el Sabadell se hagan con la CAM precipita la operación, que tendrá un efecto dominó sobre el sector
Miguel Ángel Valero.– El final del proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, anunciado por el gobernador del Banco de España la semana pasada y que ha implicado la nacionalización de tres entidades (CatalunyaCaixa Banc, Unnimbanc, NCG Banco) además de la alicantina Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), que se encuentra en proceso de adjudicación, ha supuesto el banderazo de salida de la nueva fase de concentración en la banca española. Especialmente, en la denominada banca mediana. Un año y medio después de la absorción del Guipuzcoano por el Sabadell, el Popular mueve ficha y ofrece al Pastor un acuerdo para su integración. El objetivo es meridianamente claro: protagonizar "un proyecto de crecimiento que consolidaría la posición del Grupo Banco Popular en el ranking bancario español". El Popular, con el Pastor, gana dimensión para hacer frente a la competencia de los nuevos grupos de cajas, con sus bancos instrumentales. Y, sobre todo, se adelanta a la posibilidad de que sus dos principales competidores, Banesto (a través del Santander) y Sabadell, se hagan con la cuarta caja de ahorros de España, la CAM. Y para hacer la operación más golosa a los accionistas del Pastor, el Popular paga en acciones una prima nada despreciable: el 35,7% sobre la cotización del jueves.