La fusión con el Pastor se habría hecho también con las nuevas exigencias de capital
La entidad del grupo BFA responde al escándalo de las indemnizaciones en las cajas con un nuevo sistema de retribución de sus directivos
Miguel Ángel Valero.– Es lo malo que tiene la coincidencia en el mismo día de la presentación de resultados, que también se repiten algunos mensajes, tanto hacia el exterior (analistas y periodistas) como de consumo interno. En cualquier caso, resulta muy llamativo que dos entidades totalmente diferentes como Bankia (la entidad comercial del Banco Financiero y de Ahorros, fruto de la fusión virtual de siete cajas de ahorros) como el Banco Popular, en proceso de absorción del Pastor, hayan decidido reforzar sus equipos de recuperación de créditos impagados, haciendo especial hincapié en las labores de prevención y de anticipación de la aparición de nuevos brotes de morosidad. "No esperamos una gran oleada de morosidad, pero seguirá creciendo durante los próximos meses", admite abiertamente el director general corporativo y financiero del Popular, Jacobo González-Robatto. "La morosidad es un objetivo prioritario", señala el consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, porque "va a seguir creciendo en el próximo ejercicio". "La morosidad va a ser muy tenida en cuenta durante los 14 próximos meses. Debemos ser realistas y planificar teniendo en cuenta que la situación va a seguir siendo complicada", añade Ildefonso Sánchez-Barcoj, director financiero de la entidad del grupo Banco Financiero y de Ahorros (BFA).