Monitor de Coyuntura
Zona del euro: el crecimiento gana robustez
El PIB crece un 0,4% en el tercer trimestre de 2010
La economía de la eurozona siguió dando muestras de fortaleza en el último tramo del año. A pesar de los buenos datos de crecimiento del segundo y tercer trimestre, no hay síntomas de agotamiento, más bien lo contrario. De todas formas, siguen existiendo distintos factores que pueden hacer que la recuperación pierda fuelle en el corto plazo. En este sentido, las principales incógnitas para 2011 son el desenlace de la crisis de la deuda pública de los países periféricos y el efecto de los planes de contención fiscal. De momento, todo ello hace que la incertidumbre se mantenga elevada, pero no consigue dañar el ritmo de crecimiento.
La publicación del producto interior bruto (PIB) por componentes del tercer trimestre, de hecho, apunta a una senda de recuperación más robusta de lo esperado. Detrás del moderado avance del PIB, que se situó en el 0,4% en términos intertrimestrales, encontramos el crecimiento del consumo público y privado. Ambos sorprendieron positivamente. El consumo público, que avanzó un 0,4%, debería empezar a notar los efectos de los planes de contención fiscal, por lo que no esperamos que pueda mantener este ritmo de crecimiento en los próximos trimestres. En cambio, el consumo privado, que avanzó un 0,3% respecto al trimestre anterior, presenta una tendencia muy positiva: la tasa de crecimiento promedio de los últimos 4 trimestres es del 0,3%, sólo una décima por debajo del promedio histórico.
Esto es una muy buena noticia, pues una de las principales incógnitas del proceso de recuperación era el recorrido que el consumo privado podía tener en un contexto de desapalancamiento generalizado. Además, los indicadores adelantados del cuarto trimestre nos permiten ser relativamente optimistas. Las ventas minoristas, por ejemplo, avanzaron un 0,5% en octubre en términos intermensuales. Asimismo, los datos de los meses anteriores fueron revisados substancialmente al alza con lo que la serie ha pasado de mostrarse estancada, a ofrecer una notable tendencia alcista. También la confianza del consumidor presenta una evolución positiva en el conjunto del cuarto trimestre, a pesar de que en el mes de diciembre ha sufrido un leve retroceso.
El consumo privado sigue creciendo a pesar del contexto laboral adverso
La resistencia del consumo se está llevando a cabo en un contexto laboral adverso. La tasa de paro se mantiene estancada en el 10,1% y sigue sin mostrar síntomas de mejora. La razón por la que el consumo del conjunto de la eurozona está consiguiendo estos buenos datos a pesar del entorno laboral lo encontramos, en buena parte, en la fuerte recuperación que está experimentando la economía alemana. El país germano parece que finalmente está tomado el liderazgo que durante tantos años se le había reclamado. En dicho país, además, la tasa de paro apenas aumentó durante los años de recesión, y ahora presenta una tendencia bajista que ya la ha situado en los niveles más bajos desde la reunificación.
La inversión mantiene la tendencia positiva en el cuarto trimestre
A diferencia del consumo privado, la inversión interrumpió su trayectoria positiva y apenas avanzó en términos intertrimestrales. Pero dada la naturaleza de la serie, que históricamente ha presentado una evolución más errática, el dato del tercer trimestre debemos leerlo conjuntamente con el del segundo trimestre, en el que sí presentó un importantísimo avance, del 1,7%. Además, todo apunta a que en los últimos meses de 2010 la inversión recuperó la pujanza. Muestra de ello es la evolución del índice PMI de los gestores de compras, que tras un tercer trimestre con livianos retrocesos, volvió a recuperar el tono alcista. También el índice de producción industrial presentó una buena evolución, aunque en este caso sí que se observa una cierta ralentización del ritmo de avance.
La resolución de la crisis de la deuda soberana es una prioridad
La evolución del sector exterior deparó menos sorpresas. Tanto las exportaciones como las importaciones siguieron presentando tasas de crecimiento notables. La recuperación del comercio a nivel global, y las perspectivas de una recuperación gradual del consumo y la inversión harán que el ritmo de avance de ambas series se mantenga en los próximos trimestres. Por lo tanto, difícilmente veremos grandes contribuciones del sector exterior al crecimiento del conjunto de la economía.
Lo que muy probablemente seguirá centrando toda la atención durante los próximos meses es la evolución de los llamados países periféricos. Tras la aprobación del fondo de rescate a Irlanda, se seguirá atentamente el efecto de las medidas adicionales que este país ha tomado para sanear su sector bancario y las cuentas públicas. También se seguirá con atención a Portugal y España, países a los que los inversores les siguen exigiendo importantes primas en las emisiones de deuda pública. De hecho, es probable que éstas se mantengan en niveles elevados hasta que dichos países no muestren una tasa de crecimiento algo más robusta y no den muestras convincentes de su capacidad de reducir el déficit público.
Los jefes de estado de la Unión Europea aprueban un mecanismo de rescate permanente
Ante este entorno, los jefes de estado de la Unión Europea siguen dando pasos para definir mejor el marco en el que los rescates deben llevarse a cabo. En diciembre cerraron un acuerdo para aprobar un mecanismo de rescate permanente de países de la Unión Europea y rubricaron una declaración firme de apoyo al euro. Este paso era imprescindible ya que el mecanismo que existe actualmente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, expiraba el 2013. Los detalles todavía no se han definido. De momento, para poder poner en funcionamiento el nuevo instrumento será necesaria una modificación del Tratado de Lisboa y, en los próximos meses, se concretará el papel que jugará el capital privado en posibles operaciones de salvamento, así como la condicionalidad de esa ayuda.
La tasa de incremento de los precios de consumo, cerca del 2%
El Banco Central Europeo (BCE) siempre ha subrayado la importancia de llevar a cabo estos pasos ya que ha visto cómo los bancos de las economías con más dificultades se hacían muy dependientes de las distintas facilidades de liquidez que ha puesto en marcha. Esta situación, según el BCE, era contraproducente, pues dichas medidas han sido diseñadas para ayudar al sistema financiero a superar turbulencias temporales que podrían afectar a la estabilidad de precios, pero no para solventar problemas estructurales. En este sentido, destaca la apelación al recurso del BCE que los bancos de Irlanda, Portugal y Grecia están haciendo, aunque es previsible que con las medidas tomadas se consiga moderar.
La inflación tampoco parece que pondrá la política del BCE en entredicho durante los próximos meses. En el mes de noviembre la variación interanual del índice de precios al consumo armonizado se situó en el 1,9%, con lo que ya lleva tres meses cerca del 2%. Aunque podría mantenerse en estos valores en el corto plazo, todo apunta a que a lo largo de 2011 se situará cerca del 1,5%. De todas formas, deberemos seguir con atención la evolución del precio de las materias primas y de los alimentos. El repunte que han experimentado durante los últimos meses es, en parte, debido al fuerte ritmo de crecimiento de los países emergentes. Dado que se espera que éste se mantenga en los próximos años, la presión sobre los precios podría aumentar.
En definitiva, la eurozona empieza 2011 con la senda de crecimiento bien encarrilada y, en general, los indicadores de actividad y demanda nos permiten ser relativamente optimistas. De todas formas, es muy importante tener en cuenta los distintos riesgos que todavía acechan al proceso de recuperación. Si se superan, en 2012 se podrá recuperar la velocidad de crucero.