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Publicado el viernes 28 de enero de 2011
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Instrucciones desde Madrid para dar una imagen de absoluta normalidad

El BBVA agacha la cabeza para evitar la incautación de su banco en Venezuela

El presidente del Provincial asegura que el problema que provocó la abrupta reacción de Chávez se resolverá el lunes

Francisco Gonzalez, presidente de BBVA Ángel Guzmán.– Las sucursales del BBVA Banco Provincial de Venezuela funcionan con total normalidad. Eso es lo que dicen en la entidad, siguiendo instrucciones impartidas desde Madrid por el grupo español. Lo que ya no es tan normal es la acumulación de reuniones entre directivos del máximo nivel del grupo de Francisco González con representantes del Gobierno y de clientes supuestamente afectados por lo que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, no dudó en calificar públicamente y en prime time televisiva de "estafas inmobiliarias". Tampoco es muy normal que un presidente de un banco, como Pedro Rodríguez, tenga que bajar a la arena para tratar de apagar el incendio provocado por las amenazas de incautación por parte de Chávez.

Chávez amenazó a Rodríguez con la nacionalización del BBVA Banco Provincial después de que una persona del complejo residencial de San José del Ávila, en Caracas, dijera en un encuentro con el presidente trasmitido por radio y televisión que el banco filial del grupo español no le había dado una atención adecuada y le había denegado un crédito. Tras la reunión forzada por la intervención de Chávez, en la que participó insólitamente el ministro de Exteriores venezolano (también es vicepresidente de Asuntos Políticos), Nicolás Maduro, Pedro Rodríguez indicó que "se han sentado las bases" para que todo el problema se resuelva el lunes, como muy tarde.

Una de las primeras facturas que puete tener que pagar el BBVA es entregarle a Chávez en bandeja la cabeza de Rodríguez, y colocar al frente del BBVA Banco Provincial a alguien más cercano al movimiento bolivariano. Rodríguez, en medio de la bronca de Chávez, le replicó que el banco "no está en venta". Una respuesta "altanera", según ekl presidente de la República Bolivariana de Venezuela. 

Los clientes están tranquilos, dentro de lo que cabe, aseguran empleados del BBVA Banco Provincial. Quizás porque las amenazas de nacionalización del banco son un hecho que "ya es cotidiano". "Estas cosas pasan a menudo ahora", señala un directivo de la entidad.

Quizás para enfriar los ánimos, el presidente de la Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional, Héctor Navarro, descartó públicamente, en otro programa televisivo, que el Gobierno nacionalice el BBVA Banco Provincial "Lo de ayer ocurrió; lo vimos todos, al presidente se le presentó una denuncia en donde él como Ejecutivo debe tomar acciones". Claro que su argumentación tampoco puede considerarse normal: "Cuando un banco financia una actividad, cualquier construcción o una obra se asegura de que va a ganar, cuando una obra se detiene o se paraliza, tiene que ser necesariamente con la complicidad del banco, "¿cómo es que el banco financia una obra sin saber que la misma va ser culminada? En este caso los bancos a través de los intereses reciben algo, mientras está detenida la obra, todo esto es una maquinaria del sistema capitalista en donde no les importa la gente". Y la lista de bancos nacionalizados por Chávez es ya suficientemente extensa.

Pero tanto en la sede central del grupo BBVA en Madrid como en la del BBVA Banco Provincial las amenazas de Chávez no son vistas como un farol, ni mucho menos como uno de los habituales calentones dialécticos del presidente venezolano. Si se cumple la amenaza de Chávez al presidente del Banco Provincial de Venezuela, el Estado controlaría prácticamente la mitad de los depósitos del sistema financiero del país. Y se adueñaría del tercer banco de Venezuela, con 5.838 empleados, 315 sucursales, 1,042 cajeros automáticos y más de dos millones de clientes.

"El BBVA hará todo lo posible para que no le quiten su banco en Venezuela. Porque lo necesita para compensar la mala evolución en España y en México, y que Estados Unidos y Asia no terminan de salir adelante y generar beneficios, y para engordar la aportación de América del Sur a los resultados del grupo. Y también por razones de imagen. No es lo mismo un Emilio Botín que, sí, le impidieron vender el Banco de Venezuela a un empresario local, pero sacó un dineral por ceder la entidad al Estado, que un Francisco González al que le nacionalizan la entidad porque no da suficientes créditos", opina un ejecutivo de un banco venezolano privado.