Continuará el esfuerzo en provisiones
Banesto ve más oportunidades en 'robar' clientes que en comprar a las cajas
Antonio Basagoiti cree que la guerra del pasivo persistirá, aunque no será tan agresiva
Primera presentación de resultados anuales de una gran entidad financiera. En Banesto, el banco más madrugador en rendir cuentas, además con la novedad de ser los primeros resultados tras la marcha de la presidenta, Ana Patricia Botín, al Santander Reino Unido. Era el estreno, por tanto, de Antonio Basagoiti como presidente no ejecutivo de Banesto, y la confirmación como primer ejecutivo del consejero delegado, José García Cantera. Un dúo que dio bastante juego y que promete. Antonio Basagoiti, hábilmente, dejó que García Cantera llevara todo el peso de la presentación, aunque también con habilidad se reservó responder a la primera pregunta de los periodistas, y a las que afectaban a la casa matriz, el Santander (del que sigue siendo consejero y miembro de la Comisión Ejecutiva).
CapitalMadrid.info preguntaba sobre si la guerra del pasivo iba a continuar este año. Y Basagoiti fue claro: "Va a seguir, en la medida en que los mercados no se abren". García Cantera matizó con rapidez: "Sí, pero la presión en precios en las últimas semanas ha sido inferior". El consejero delegado de Banesto aplaudía sin rubor las limitaciones impuestas por el Banco de España a la agresividad en la captación de pasivo por parte de las entidades que apelen al dinero del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).
"Tras la colocación exitosa del Tesoro, hay condiciones para emitir, el problema es el precio". Y con una reducción del gap entre préstamos y depósitos (del 133% en 2009 al 125% en 2010), las emisiones realizadas el año pasado (3.520 millones de euros) y el mantenimiento de la liquidez a corto plazo, Banesto no tiene prisa en acudir a los mercados. Y menos a estos precios. Este año afronta el vencimiento del 14% de su deuda, el 18% en 2012.
Como esperaba un aluvión de cuestiones sobre el ladrillo, Banesto mejoró aún más los datos sobre sus riesgos con la construcción y el sector inmobiliario de anteriores presentaciones. El mensaje era claro: reducción del peso del ladrillo, del 17,4% en 2009 al 13,3% el pasado ejercicio. Y "rápido reconocimiento, esfuerzo por reconocer y anticiparse a los problemas futuros de nuestra cartera de riesgo promotor". También, que hay señales positivas: ya hay ventas de suelo (dos operaciones en 2010), "el mercado inmobiliario es activo cuando los precios son adecuados", como refleja que Banesto vendiera más de dos millares de viviendas con descuentos del 20%. Pero, sobre todo, que el ladrillo seguirá requiriendo esfuerzos de saneamiento.
En este sentido, Banesto continuará este año la política de primar las provisiones aunque se sacrifiquen resultados: más de 1.000 millones de las primeras este año, que han hecho que el beneficio atribuible, 460 millones, descienda el 17,8% (el resultado ordinario, 801,2 millones, cae sólo el 2,8%). Y, en cualquier caso, no espera que en las pruebas de resistencia a las que se verá sometido (como toda la banca europea) antes de que finalice el primer trimestre "nos vayamos a encontrar con sorpresas desagradables".
Aunque el objetivo de eficiencia no se haya cumplido (estaba fijado en que los costes no pasaran del 38,9% del margen ordinario, y se ha quedado en el 39,7%), no habrá un plan de ajuste: en 2010 se han cerrado 11 oficinas y se ha reducido la plantilla en 50 personas. Y se ha fijado el reto de lograr un ahorro de costes "al menos igual" que el registrado en 2010.
García Cantera, sobre todo, pero también Basagoiti insistieron mucho en que las oportunidades para Banesto "están claramente en el crecimiento orgánico, en la captación de clientes, tanto particulares como empresas, de otras entidades". Para el consejero delegado de Banesto, el proceso de concentración de las cajas "no ha hecho más que empezar y va a llevar su tiempo". Eso sí, "si las cajas no consiguen captar capital privado", tendrán que tomar decisiones. Y aunque el presidente se curara en salud y proclamara que "tenemos la obligación de estudiar todas las oportunidades que surjan en las cajas", la estrategia de Banesto no parece ir por la compra de redes de sucursales de las entidades de ahorro ("no nos han llamado para ofrecernos"). Ni tampoco por la adquisición de carteras de créditos o de negocios, donde sí reconocen "intentos de venta" por parte de algunas cajas.
Antonio Basagoiti recordó que el presidente del Santander, Emilio Botín, ha dejado muy claro que "la marca Banesto es estratégica para el grupo". Insiste en que Banesto ni está en venta ni en proceso de integración en el Santander. "No tenemos vocación de ser integrados en el Santander ni de ser vendidos", remacha el presidente de Banesto.