ENERGÍA
ACS apenas ha elevado un 0,13% su participación en Ibedrola
Controla el 12,13% a un mes de un nuevo pulso judicial
ACS ha tomado acciones de Iberdrola representativas del 0,13% de su capital social, con lo que sitúa en el 12,13% su participación y consolida su posición como primer accionista en la eléctrica, aunque sin puestos en el consejo de administración. El grupo que preside Florentino Pérez se ha hecho con 7,15 millones de acciones de Iberdrola de forma indirecta, mediante el contrato de derivados que tiene a través del banco de inversión francés Natixis, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
De esta forma, ACS ha elevado hasta el 5,104% su participación indirecta en Iberdrola, mientras que la que ostenta de forma directa se mantiene en el 7,1%, financiada solo en una parte muy pequeña con recursos de caja. Con esta operación, ACS ha amortiguado la ligera dilución que registró su posición en la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán por la ampliación de capital que realizó para atender a un programa de retribución al accionista.
Lo que sorprende de este ligerísimo aumento de la participación de la constructora que preside Florentino Pérez en Iberdrola -y que portavoces oficiosos de ACS situaron en casi un 1% hace unos días- es su limitado alcance. Durante los meses de julio y agosto, ACS ha ingresado más de 3.000 millones de euros en caja por la venta de su participación en la concesionaria Abertis y de su negocio de puertos. Fuentes financieras aseguran que la práctica totalidad de esta suma se ha destinado a amortizar la elevada deuda de la constructora, ante las demandas de sus acreedores.
El grupo constructor ha reiterado en distintas ocasiones su intención de elevar hasta el 20% su participación en la eléctrica, así como su voluntad de contar con representación en su consejo de administración. La consecución de alguno de estos dos objetivos permitiría a ACS consolidar en sus cuentas su inversión en Iberdrola, de la que hasta el momento sólo se anota el dividendo.
No obstante, la eventual entrada en el consejo de la eléctrica está pendiente de la resolución del cruce de impugnaciones que las dos empresas se han interpuesto en los tribunales. Precisamente, el incremento de la participación de ACS en Iberdrola se produce un mes antes de que las dos empresas celebren un nuevo pulso judicial. Porque ACS e Iberdrola tienen una cita ante los tribunales el próximo 7 de octubre, en una audiencia previa al juicio de impugnación que la constructora ha entablado contra los acuerdos de la última Junta General de la eléctrica.
Esa audiencia en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao tiene como finalidad "ver si las partes llegan a un acuerdo antes del juicio". En "el más que probable caso" de que las dos empresas no se pongan de acuerdo, el juez será el encargado de fijar la fecha para el inicio del juicio.
Iberdrola presentó una demanda de impugnación contra dichas cuentas en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid el pasado 26 de mayo, al creer que no reflejan "la imagen fiel" de su situación financiera, su patrimonio y sus resultados. Poco después, ACS impugnó a través de su filial, Residencial Monte Carmelo, la junta que Iberdrola celebró en marzo, en la que sus accionistas negaron la entrada de un representante de la constructora en el consejo de administración de la eléctrica, al creer que existe un conflicto de intereses entre ambas empresas.
Los tribunales denegaron el pasado mes de julio las medidas cautelares que había solicitado respectivamente cada una de las dos compañías. Así, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid rechazó la solicitud de Iberdrola de incluir cautelarmente la demanda de impugnación de las cuentas de ACS en el Registro Mercantil. A su vez, el juzgado de Bilbao denegó la suspensión cautelar de los acuerdos aprobados por la Junta General de la eléctrica que había pedido la constructora.