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Publicado el miércoles 8 de septiembre de 2010
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Artenius Sines pasará a control luso, bajo la batuta de BD Vidro y CGD

La Seda busca nuevos accionistas para la planta de PTA en Portugal

La empresa química catalana se quedará con 25% del proyecto luso

Planta de ácido tereflatico purificado, José Alves.- Lisboa.– La producción de ácido tereflatico purificado, más conocido por las siglas inglesas PTA, quedará al margen del "core business" de la empresa catalana La Seda de Barcelona (LSB), que deja así en abierto el futuro de la planta en fase de construcción a Sines (Portugal) y que representará una inversión de 440 millones de euros. Lo más probable es que el proyecto de Artenius Sines pase a control de inversores portugueses, como BA Vidro y la Caixa Geral de Depósitos (CGD), que son ya los principales accionistas de LSB, con un 17,92% y un 14,77% respectivamente. El PTA entra en la fabricación de PET, que es la materia prima utilizada en la fabricación de fibras para la industria textil y de envases de plástico para la industria alimentar, que será el único "core business" de LSB.

Responsable de Artenius Sines, con un 100% del capital, LSB no tiene la intención de plantar cara a las autoridades lusas, que consideran la nueva planta de PTA como un "proyecto de interés nacional" (PIN), al que concedieron 96 millones de euros de ayudas públicas y fiscales, lo que representa prácticamente la cuarta parte de la inversión total de 440 millones de euros prevista hasta el 2011. Lo único que pretende LSB es rebajar su participación al 25%, y con un objetivo principal: tener garantizado así su acceso al PTA de "altísima calidad" que saldrá de la planta de Sines, y a precios muy competitivos.

Lo cierto es que Artenius Sines figura en la lista de los proyectos que LSB tiene previsto liquidar, para hacer frente a su deuda de casi 1.000 millones de euros. Sin embargo, el margen de maniobra del grupo catalán en este caso es muy estrecha: tras la reciente ampliación de capital (183 millones en "cash" y otros 116 millones a través la conversión de deuda bancaria), LSB quedó prácticamente en manos lusas, concretamente las de BA Vidro (17,92%), del banco público CGD (14,77%) y del mayor banco privado del país BCP (3,25%), que harán pues todo lo necesario para salvar el proyecto Artenius Sines.

La presión lusa es tanto más fuerte que la construcción de la planta de PTA, iniciada en Marzo del 2008, está avanzada, y sobre todo, ya tiene la financiación garantizada, a través un "Project finance" de 371 millones de euros facilitado por la CGD, que en este como otros casos funciona como un "bombero" a las ordenes del gobierno de turno. Además de la inversión prevista de 420 millones de euros, Artenius Sines representara  unos ingresos anuales de 430 millones de euros (2.400 millones acumulados entre 2011 y 2016, con un Ebitda de 312 millones de euros, entre un 12% y un 13% de los ingresos).

En todo o caso, el proyecto de LSB es vital para el futuro de la plataforma industrial y petroquímica desarrolladla las últimas décadas en Sines -o sea en la costa del Alentejo, al sur de Lisboa-, y que quedó muy afectada por la crisis económica y financiera mundial. Repsol, por ejemplo, tuvo que aplazar "sine die" una inversión de 1.200 millones de euros: la  construcción de tres nuevas plantas de cracker y de etileno, que además de criar 500 empleos directos (y otros 1.500 durante la fase de construcción) hubieran representado unos 1.200 millones de euros de ingresos y de exportaciones anuales.

Artenius  Sines también será importante para la recuperación financiera de LSB: con el PTA que saldrá de la nueva planta de Sines, la empresa dirigida por José Luis Morlanes prevé realizar una "economía energética" de 70 euros por cada tonelada de PET, lo que representa un 12% del precio de venta. LSB se comprometió en mantenerse al frente del proyecto, no solo durante toda la fase de la construcción, sino también para la puesta a punto de la nueva planta, que gracias a la CGD tiene ya garantizada toda la financiación necesaria, y cuya entrada en funcionamiento se mantiene pues programada para 2011.

Las últimas semanas, LSB ya pudo inyectar más de 225 millones de euros en la nueva planta de Sines, utilizando para ello las líneas de crédito abiertas por la CGD, a través pues un "Project finance" a largo plazo (15 años), habiendo cancelado así todos los créditos puente suscritos antes del aumento de capital y de la reestructuración de la deuda. Con una capacidad anual de 700 toneladas, reservadas principalmente al accionista catalán, Artenius cubrirá el déficit europeo de producción de PTA, con que Pricewaterhouse confía en la viabilidad y en la rentabilidad de la planta de Sines.

Al contrario, pues, de lo que pasa en relación con el futuro de LSB, cuya actividad y cuya reestructuración (accionariado, gestión, venta de filiales...) plantean aun algunas dudas o incertidumbres a los auditores. José Luis Morlanes ya anunció que cederá pronto su puesto de presidente a Carlos Moreira da Silva, que representa los accionistas lusos de BA Vidro que participaran en el aumento de capital con 65 millones de euros. "Por currículum industrial, por capacidad y por compromiso, Carlos Moreira da Silva será un magnifico presidente", dijo hace poco el actual máximo ejecutivo del grupo catalán.

La apuesta de los accionistas de BA Vidro en LSB es considerada por los analistas tan "solida" como la que hace la CGD, no tanto por la inversión directa realizada en LSB, sino por el "interés nacional" que las autoridades lusas atribuyen al desarrollo del proyecto de Artenius Sines, que al final quedara bajo controle nacional. Lo cierto es, que lo único que CGD hizo hasta ahora en LSB - ¡y sin poder quejarse! - fue garantizar y cubrir la inversión en Sines, y también provisionar pérdidas de valor de su participación en el grupo catalán por 31 millones en el 2009, y otros 40 millones entre enero y junio 2010.