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Publicado el miércoles 8 de septiembre de 2010
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La entidad que preside Rodrigo Rato protagoniza la mayor operación en cédulas hipotecarias

Sólo 'la Caixa' y Caja Madrid se han atrevido a apelar a los mercados tras las pruebas de resistencia

El Banco de España reconoce que el resto de las cajas tendrá que esperar varios meses para obtener financiación

La CaixaMiguel Ángel Valero.– Pocas veces una coincidencia puede ser tan desafortunada. O tan engañosa. Pero, en cualquier caso, pone las cosas en su sitio y ayuda a entender la situación del sistema financiero español y los movimientos de concentración que se están produciendo entre las cajas de ahorro. Caja Madrid había colocado en menos de cuatro horas una emisión de cédulas hipotecarias a dos años y medio por importe de 1.250 millones de euros, frente a los 500 millones inicialmente previstos, dada la demanda suscitada. El 52% de ésta procede del extranjero, con Alemania (20%), Reino Unido (14%), y Francia (5%) como mayores compradores. Lo que no deja de ser especialmente llamativo ya que, ese mismo día, el Banco de España alertaba de los problemas para obtener financiación por esta vía en el resto de las cajas de ahorro. Cinco días antes que Caja Madrid y que el aviso del Banco de España, 'la Caixa' también cerraba con un rotundo éxito la captación de 1.000 millones a través de una emisión de cédulas hipotecarias.

Prácticamente a la misma hora en que se cerraba el libro de la emisión de Caja Madrid, el subgobernador del Banco de España y presidente de la Comisión Rectora del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), Javier Aríztegui, admitía en su comparecencia a puerta cerrada en la subcomisión del Congreso de los Diputados encargada de controlar las operaciones del Frob que aunque ha "mejorado mucho", la situación de las cajas de ahorro sigue siendo "complicada" y estas entidades no podrán emitir cuotas participativas para financiarse hasta que no termine el proceso de reordenación del sector, "en tres o cuatro meses".

En otras palabras, que las cajas de ahorro, pese al proceso de fusiones que están viviendo, no se están beneficiando como sus principales competidores de los efectos benéficos de los buenos resultados obtenidos por el sistema financiero español de las pruebas de resistencia a las que fue sometida la banca europea. De hecho, solamente las dos grandes entidades, La Caixa y ahora Caja Madrid, han logrado realizar emisiones. Entre las dos suman 2.250 millones de euros, frente a los 9.450 millones recaudados por los bancos (tres operaciones del BBVA, dos del Santander, y una de Bankinter, Banesto, Popular y Sabadell) desde el inicio del verano.

El resto del sector no está en condiciones todavía de poder apelar a los mercados. Y tiene que buscar otras fuentes de financiación, con el agravante de que la guerra del pasivo complica y encarece sobremanera la captación de depósitos. Además, los procesos de concentración que muchas de estas entidades están sufriendo, ya sean reales o virtuales, añaden una cierta parálisis de las redes comerciales y una fuga de clientes hacia lugares más tranquilos, lo que dificulta todavía más la obtención de financiación a través de los depósitos minoristas.

El Banco de España es consciente de este problema y por ello urge a las entidades a acelerar los procesos de integración. Pero tampoco quiere pecar de alarmista. Aríztegui remarcaba ante los diputados de la subcomisión que, en cualquier caso, el Banco de España estima que las necesidades de financiación de las entidades no superarán los 16.000 millones de euros. Y que éstas se encuentran perfectamente cubiertas tanto por el Frob como por el Fondo de Garantía de Depósitos, que se nutre de las aportaciones realizadas por las propias cajas.

Las cuentas están claras. De esos 16.000 millones, ya se han utilizado 12.400 millones, por lo que quedan 3.600 millones para hacer frente a las necesidades de capitalización adicionales que puedan requerir las cajas. Éstas pueden ascender a unos 1.400 millones en las entidades de ahorro que suspendieron los test de estrés a finales de julio.

Aríztegui matiza que el Frob no ha recibido todavía petición formal de estas entidades, lo que hace pensar que algunas de ellas prefieren recurrir a la vía privada. Por ejemplo, al mismo tiempo que se hacían públicos los resultados de las pruebas de resistencia, el Grupo Banca Cívica (Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos), uno de los que obtuvieron peores resultados, pactaba con el fondo norteamericano JC Flowers que este inversor suscribirá 450 millones de euros en deuda convertible en acciones, que se contabiliza dentro del Tier 1 del banco que canalizará la fusión virtual (su presidente, Enrique Goñi, prefiere el término "de facto").

Las cajas catalanas que han abordado procesos de fusión real y que también registraron malas notas en las pruebas de resistencia necesitarán nuevas inyecciones del Frob. En el caso de la nueva Caixa Catalunya (que integra también a Caixa Tarragona y a Caixa Manresa), son 1.032 millones. Y en Unnim (Caixa Manlleu, Caixa Sabadell y Caixa Terrassa), 270 millones.

Precisamente, la comparecencia, a puerta cerrada, del subgobernador del Banco de España y presidente del Frob Aríztegui en la subcomisión del Congreso de los Diputados tenía como objeto explicar la compra de participaciones preferentes convertibles en cuotas participativas con el fin de permitir la recapitalización de estos dos grupos. A finales de julio el Frob hizo efectivas las compras, que supusieron 1.250 millones para la nueva Caixa Catalunya, y 380 millones para Unnim.

Pero el mensaje que quería transmitir Javier Aríztegui al sector de cajas es que las entidades que han obtenido malos resultados en las pruebas de resistencia deberán hacer esfuerzos adicionales para ser "más competitivas". Lo que se traduce en ajustes adicionales de plantilla, mayor reducción de sucursales y, por la vía de los ingresos, acelerar la venta de activos.

En este escenario, Caja Madrid cerraba en menos de cuatro horas una emisión de cédulas hipotecarias por importe de 1.250 millones de euros a un precio de 220 puntos básicos sobre el índice de referencia. Se trata de la mayor emisión de cédulas hipotecarias desde la realizada, también por Caja Madrid, en septiembre de 2009 y que ascendió a 1.750 millones. La Caixa había emitido el día 2 cédulas hipotecarias por 1.000 millones, a un precio de 175 puntos básicos sobre la referencia.

Para Caja Madrid, la emisión "confirma el creciente interés de los inversores institucionales por la deuda de entidades financieras españolas con elevada solvencia". "La entidad valora de forma especialmente positiva este respaldo cuando se encuentra en los momentos previos a la constitución de un SIP con otras seis cajas para formar la primera entidad española en banca comercial y de empresas por volumen de negocio", señalan en Caja Madrid, en referencia al Sistema Institucional de Protección impulsado junto a Bancaja, Caja Insular de Canarias, Caja Ávila, Caja Segovia, Caixa Laietana y Caja Rioja, y que cuando cuaje constituirá el primer grupo del sector y el tercero del sistema financiero español, tras Santander y BBVA.