El negocio bancario de las cajas empeora con respecto al de los bancos
La banca soporta su cruz particular con los inmuebles que se ha quedado para evitar el aumento de morosos
Los primeros ocho meses del ejercicio en curso han servido para mostrar cómo los bancos han defendido mejor su negocio recurrente que las cajas de ahorros. El margen de explotación de ambos grupos de entidades se ha distanciado definitivamente en el primer semestre de 2010 hasta extremos no conocidos anteriormente. Las cuentas de resultados agregadas de las cajas de ahorros señalan, por ejemplo, que el margen de intereses ha caído en 2.642 millones de euros (un 25%) entre junio de 2009 y el mismo mes de 2010, mientras que el de los bancos ha retrocedido un 6,6%, lo que supone una pérdida de valor de este ratio de 648 millones de euros en el mismo período.
Para las cajas, el problema ha sido que los intereses cobrados por los préstamos han descendido en 9.592 millones de euros entre el 30 de junio de 2009 y la misma fecha de 2010, mientras que el descenso de lo que pagan por los depósitos ha sido menor, se ha quedado en 6.950 millones. En los bancos, sin embargo, los 7.748 millones de euros de caída en lo que ingresan por préstamos ha sido compensada casi en su totalidad por el recorte de 7.549 millones registrado en la cifra de intereses que pagan por los depósitos.
Este diferente comportamiento esconde, además, otro factor determinante de cómo han enfocado el negocio estos dos grupos de entidades vistas en conjunto. Mientras los bancos, aunque sin grandes alegrías, han mantenido un cierto ritmo de crecimiento en sus dos negocios más tradicionales de prestar dinero y captar depósitos entre sus clientes, las cajas han parado la máquina para dedicar todo el esfuerzo a sanear las cuentas. De este modo, la banca ha incrementado en este período los depósitos de clientes en 120.000 millones de euros, en tanto que las cajas los han visto descender en 31.000 millones de euros.
Por lo que respecta a los créditos, mientras las cajas han visto descender su saldo vivo en 5.400 millones de euros, los bancos lo han aumentado en 56.000 millones. Desde las cajas se argumenta que algunos bancos han aprovechado la situación de muchas entidades inmersas en procesos de fusión para arañarles clientes a golpe de talonario, es decir, con ofertas comerciales no competitivas que sólo buscaban hacerse con una mayor parte del negocio. Fuentes financieras consultadas por Capitalmadrid aseguran, sin embargo, que esta argumentación se contradice con el hecho de que el margen de intereses de la banca apenas haya caído mientras que el de las cajas ha soportado un descenso del 25% en los últimos doce meses.
Estas mismas fuentes señalan que el verdadero problema de las cuentas de las cajas de ahorros ha sido la paralización a la que han sido sometidos una parte importante de sus equipos comerciales mientras avanzaban los procesos de fusión. Si no se hacen operaciones nuevas de crédito y depósitos mientras van venciendo otros, lo lógico es que los tipos de interés que cobran por los préstamos vayan cayendo por las actualizaciones (no hay que olvidar que prácticamente dos de cada tres euros de préstamos a clientes individuales son hipotecas) mientras que al no contratar depósitos más baratos se siguen pagando los intereses pactados en las imposiciones a plazo que se formalizaron en épocas de tipos más altos.
A esto hay que añadirle que los gastos de personal de las cajas no se han movido en el período, mientras que los bancos han logrado una ligera reducción de algo más de 125 millones de euros. Pero mucho más importante es la ingente cantidad de saneamientos que han realizado las cajas de ahorros, que sólo en el primer semestre de 2010 han dedicado 4.200 millones a tapar pérdidas por deterioro de activos, una cantidad muy similar a los 4.600 millones de los bancos, pero con la diferencia de que el margen bruto de las cajas había caído antes de provisiones y gastos generales un 15%, mientras que el de los bancos había crecido un 11%, debido a que el negocio tradicional de unos y otros ha seguido caminos distintos.
Pero los bancos también han tenido en este último semestre su cruz particular con los activos que han ido guardando en su balance para no llevarlo a morosos (suelo y viviendas que se han quedado cuando no les pagan la hipoteca). Esta actividad creciente, sobre la que el Banco de España ya ha decidido que se incrementen las provisiones, ha registrado una diferencia negativa de 1.700 millones de euros entre enero y junio de 2010 con respecto a lo registrado en el mismo período de 2009.
Esa es una de las causas principales por las que después de haber logrado mejores márgenes en el negocio tradicional, el resultado final del semestre haya sido un 19% inferior al de los seis primeros meses del año pasado, cifra que ya no se aleja mucho del 25% menos que han ganado las cajas.