Los grandes grupos tenderán a concentrar todas sus filiales europeas en una sola entidad
Solvencia II obliga a las aseguradoras pequeñas y de ámbito local a cuestionarse su supervivencia
Oliver Wyman cree que la mayor transparencia que supone la nueva norma alentará fusiones y adquisiciones
Las oportunidades de fusiones y adquisiciones en el sector asegurador se multiplicarán con la entrada en vigor de Solvencia II, ya que según un informe elaborado por la consultora Oliver Wyman y el banco de inversión Morgan Stanley la nueva normativa implica una mayor transparencia de los balances de las compañías. Esta situación facilitará la distinción entre negocios con un perfil de riesgo elevado de aquellos con un flujo sostenible de resultados. La necesidad de las aseguradoras de modificar su actual cartera de productos, de profundizar en la diversificación de su modelo de negocio y de contar con un volumen de balance suficiente actuará como impulsor de nuevas operaciones en el sector asegurador.
"Insurance: Solvency II, Quantitative & Strategic Impact: The Tide is Going Out" (Seguros: Solvencia II, Impacto Cuantitativo y Estratégico: La marea que viene), el estudio realizado por Oliver Wyman y Morgan Stanley, señala que la nueva normativa, que pretende un mayor equilibrio entre el capital regulatorio y el riesgo real asumido por cada compañía de seguros, en la misma línea que Basilea III para las entidades financieras, actuará de "catalizador" para la transformación del sector asegurador. Tendrá un profundo efecto en la fijación y en la implementación de las estrategias de las compañías de seguros y provocará una revisión de los modelos de negocio tradicionales.
El informe elaborado por Oliver Wyman y Morgan Stanley es original, ya que no se limita a un análisis teórico sobre el impacto que tendrá Solvencia II, como han hecho otros estudios. Los expertos de Oliver Wyman y de Morgan Stanley han aplicado su propio modelo de Solvencia II para determinar el impacto de la nueva regulación sobre cuatro compañías de seguros ficticias con sede en Europa: una con presencia global y actividad en los ramos de Vida y No Vida; otra aseguradora sólo de Vida pero con presencia global; una reaseguradora; y una compañía únicamente de No Vida y de ámbito más local. Según este modelo, las reaseguradoras fuertemente capitalizadas serán las que más se beneficien de Solvencia II, debido a la potencial demanda de las compañías más pequeñas y, sobre todo, de las mutuas de seguro sin acceso a fuentes alternativas de capital y a un incremento en el uso del reaseguro como herramienta para tratar de reducir el perfil de riesgo.
El modelo diseñado por Oliver Wyman y Morgan Stanley viene a decir que las aseguradoras pequeñas y concentradas en una zona geográfica muy reducida, y las mutuas, lo tendrán más difícil para adaptarse a los cambios de Solvencia II, dado que no podrán beneficiarse de los efectos positivos que la diversificación, tanto geográfica como de productos, tendrá en las exigencias de capital. En otras palabras, que tendrán el futuro más que complicado y que serán los primeros protagonistas en el proceso de fusiones y adquisiciones que va a vivir el sector con Solvencia II.
El análisis de Oliver Wyman y de Morgan Stanley refleja que algunas estructuras de negocio que actualmente aplican las compañías de seguros son ineficientes desde el punto de vista del capital. Una cuestión que se vuelve más que nunca estratégica con la implantación de Solvencia II, fijada para finales del año 2012. Algunos grupos aseguradores todavía operan en un mismo mercado a través de varias compañías, a fin de dar servicio a diferentes marcas, cuando, a juicio de estos expertos, Solvencia II va a estimular la consolidación de aseguradoras entre distintos mercados europeos. Una labor que actualmente resulta muy complicada.
Además, esa mayor transparencia que supondrá Solvencia II "sacará a la luz la verdadera volatilidad económica del balance de muchas compañías aseguradoras europeas", lo que a corto plazo va a provocar un mayor coste del capital. Oliver Wyman y Morgan Stanley pronostican un efecto limitado a corto plazo de Solvencia II sobre las grandes compañías aseguradoras europeas, pero una mayor optimización del capital vía operaciones intragrupo a través del reaseguro y de estructuras de apalancamiento.
El informe recomienda expresamente tres vías para que las aseguradoras puedan adaptar su estructura corporativa a Solvencia II y beneficiarse de los nuevos requerimientos de capital. Una es la consolidación de subsidiarias en una sola entidad legal. La otra es el uso del reaseguro interno. Y la tercera, la introducción del apalancamiento en la estructura de capital del grupo.
Solvencia II provocará también que las aseguradoras reestructuren las carteras actuales de productos, evolucionando desde los productos más tradicionales hacia los ligados a "unit-linked" o "variable annuity". Al mismo tiempo, la gestión de activos y pasivos, la cobertura de inversiones, la gestión del riesgo y el reaseguro cobrarán un mayor protagonismo.