Es obligatorio comunicar todos los movimientos que afecten al 0,1%
Las posiciones cortas no toman vacaciones y amargan la vuelta en la Bolsa
En Indra y en el Banco Sabadell estas operaciones especulativas superan el 4% del capital
El nuevo, y teóricamente más severo, régimen de control sobre las posiciones cortas, los movimientos especulativos que juegan a forzar la bajada de cotización de un valor para comprarlas más baratas y esperar a las subidas para venderlas, no parece haber detenido esas operaciones. Todo lo contrario. Han aprovechado las vacaciones para multiplicar sus ataques especulativos, amargando a más de una sociedad cotizada y, desde luego, a muchos inversores en renta variable la ansiada recuperación de la Bolsa.
Desde el pasado 10 de junio, las empresas tienen obligación de comunicar todas las posiciones cortas sobre acciones o cuotas participativas para adaptarse al régimen de comunicación sobre posiciones cortas dispuesto por el Comité Europeo de Supervisores de Valores (CESR). Para ello, la nueva normativa ha establecido un doble sistema de comunicación y publicación de estos movimientos presuntamente especulativos.
Por una parte, las posiciones cortas iguales o superiores al 0,2% del capital social del valor afectado, sobre las que se produce una comunicación al supervisor (en el caso español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores) pero sin publicación individual al mercado. Por otra, los movimientos especulativos que alcancen o superen el 0,5% del capital social de la empresa cotizada en Bolsa, en los que se produce tanto comunicación al supervisor como publicación para conocimiento general del mercado.
En cualquier caso, las sociedades cotizadas deben comunicar al supervisor todas las posiciones cortas detectadas, aunque no serán objeto de publicación todos los cambios que supongan alcanzar una fracción del 0,1% del capital social del emisor (0,2% 0,3% y 0,4%) tanto al alza como a la baja.
Por el contrario, deben comunicarse y también tienen que hacerse públicos aquellos cambios que supongan un aumento o una disminución de una fracción del 0,1% del capital social del emisor en las posiciones iguales o superiores al 0,5% del capital social (0,5%, 0,6%, 0,7%, y siguientes).
Pues bien, a fecha 27 de agosto, último dato disponible en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), 35 sociedades cotizadas, tanto en el Ibex como en el mercado continuo, han comunicado posiciones cortas superiores al 0,2%. De éstas, en 16 sociedades cotizadas estos movimientos especulativos superan el 1% del capital. Y en dos casos, se rebasa el listón del 4%. En Indra es el 4,1%. Y en el Banco Sabadell, el 4,03%. Como puede verse, las posiciones cortas continúan mostrando predilección por entidades financieras, aunque también multiplican sus apuestas sobre otras empresas.
Por encima del 3% aparecen Abengoa, con el 3,88%; la propia Bolsas y Mercados Españoles, haciendo bueno aquello de en casa del herrero, cuchillo de palo, con el 3,54%; el Banco Popular, con el 3,45%; y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), con el 3,17%.
Con posiciones cortas superando el 2% de su capital social aparecen Grifols (2,63%), Prisa (2,32%), ACS (2,17%), SOS (2,07%), Gamesa (2,05%), Antena 3 (1,77%), el Banco de Valencia (1,67%), Bankinter (1,39%), Acciona (1,15%) y Sacyr (1,08%).
Por encima del umbral del 0,5% de su capital en posiciones cortas se sitúan Ferrovial (0,99%), Zeltia (0,81%), Tubacex (0,7%), REE (0,67%) y Vocento (0,52%).
Como puede verse, las posiciones cortas no se fueron de vacaciones, sino que parecen haber hecho su agosto.