Son más frecuentes en España los seguros que afrontan el descenso a Segunda División
El Fútbol Club Barcelona no encuentra quien le asegure la Liga ni la Champions
Una póliza que cubra el riesgo de tener que pagar las primas por un nuevo triplete le costaría más de 30 millones de euros
En marzo de 2009, el Barcelona se encontraba en primera posición de la Liga, se había clasificado para la final de la Copa del Rey y se disponía a disputar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League frente al francés Olimpique de Lyon. La posibilidad de ganar las tres competiciones, como así sucedería en un año récord porque ningún club de fútbol ni mucho menos un entrenador debutante como Josep Guardiola ha logrado todos los títulos en juego, es un indiscutible éxito deportivo y social. Pero también un grave quebranto económico, fundamentalmente por el elevado importe de las primas que el Barcelona debe pagar a sus jugadores. Entonces una correduría de seguros internacional ofreció al club entonces presidido por Joan Laporta un contrato de cobertura de esas primas, por si lograba el triplete. "La póliza costaba mucho dinero, unos 20 millones de euros y el Barcelona decidió no suscribir ese seguro", recuerda un profesional que entonces trabajaba en esa firma.
Ahora el nuevo presidente del Barcelona, Sandro Rosell, se encuentra con el mismo problema que su antecesor. Nadie le asegura el pago de las primas a los jugadores y al cuerpo técnico por ganar los principales títulos en juego: Liga y Champions (la Copa de Europa, para los nostálgicos). Y si encuentra compañías de seguros dispuestas a correr con ese riesgo para luego recolocarlo en mercados como el londinense Lloyds, dado el antecedente del primer año de la era Guardiola, es por un precio muy elevado.
Tomando como referencia precisamente el año triunfal y récord del Fútbol Club Barcelona, ganar la Liga, la Copa del Rey y la Champions supone el pago de primas por un importe de 38 millones de euros. Como el coste de un seguro por ganar un campeonato puede situarse fácilmente en el 60% del capital que cubre (el importe de las primas), una póliza de esas características le costaría al Barcelona unos 22,8 millones de euros. Y desde entonces ha pasado una temporada, en la que el equipo entrenado por Guardiola ganó la Liga, y desde entonces acumula un título más, la Supercopa de España.
Ganar esta temporada la Liga, la Champions y la Copa del Rey le costaría al Barcelona el pago de unas primas a los jugadores y al equipo técnico de unos 50 millones de euros. La Liga supone unos 15 millones; la Champions, una cantidad similar; y la Copa del Rey y la Supercopa, unos diez millones. Contratar una póliza que cubra esos pagos le supondría un coste de unos 30 millones, partiendo del mismo supuesto del 60% del capital protegido por el seguro.
Una cifra que el club catalán no está dispuesto a pagar. No sólo por razones económicas, sino por filosofía de gestión del club. En la temporada triunfal, el pago de las primas a los jugadores y equipo técnico se hizo sin suscribir seguro alguno, precisamente por su elevado coste. Pero es que este abono es compensado con creces por los ingresos obtenidos por el Fútbol Club Barcelona precisamente gracias a los triunfos deportivos. Es cierto, como sucedió en la pretemporada, que esos pagos generan tensiones de liquidez, agravadas por el tránsito de la presidencia de Laporta a la de Rossell, y que el Barcelona tuvo que recurrir a un crédito.
Al mismo tiempo, el sistema de retribución del Barcelona incentiva la obtención de títulos: el salario base no es muy espectacular, en comparación con el de otros clubes de la dimensión del blaugrana, pero sí lo es la parte variable fijada en función de resultados. Unos triunfos que, como queda demostrado en las dos últimas temporadas y en la que acaba de comenzar, son habituales.
"No es sólo el Barça. Al Real Madrid también le costaría mucho dinero asegurar el pago de las primas a sus jugadores porque la probabilidad de ganar la Liga también es muy elevada", señala un experto del sector. Salvo sorpresas, la Liga esta temporada, como la anterior, es cosa de dos. Y las compañías de seguros, las corredurías y los propios mercados de colocación de grandes riesgos, como el Lloyds, no parecen estar muy dispuestos a asumir esas coberturas.
El sistema de cobertura de riesgos vinculados a clubes de fútbol necesita corredurías de seguros internacionales, como Marsh, Aon o Willis. Estas firmas no sólo asesoran sino que intermedian entre los clubes y los grandes mercados especializados en la cobertura de grandes riesgos, como el Lloyds de Londres, que empezó con la navegación y ha extendido sus tentáculos a cualquier actividad digna de ser protegida por este tipo de pólizas: los aviones, por ejemplo; pero también los secuestros de naves por piratas en el Índico.
En un esquema muy similar a los de los grandes fichajes de jugadores, donde intervienen agentes futbolísticos internacionales, firmas de abogados y hasta bancos de inversión, las corredurías de seguros reciben la solicitud del club, cuando no son ellas las que dan el primer paso, como sucedió con el Barça en medio de la mejor temporada de su historia. Si la operación es aceptada, la correduría apela al mercado Lloyds, que al final lo que hace es diversificar el riesgo entre operaciones de reaseguro.
Las actuales condiciones del mercado y la alta probabilidad de que el Barcelona o, en menor medida, el Real Madrid (que acumula ya dos temporadas en blanco), obtengan algún título disuade a los operadores de seguro y reaseguro. Tanto o más como el coste de la póliza al club de fútbol.
Pero en este mercado son más fáciles otras coberturas. De hecho, son muy frecuentes entre los clubes españoles los seguros que cubren la pérdida de ingresos. Las coberturas más solicitadas son la no clasificación para Europa (tanto Champions como Liga Europea) y, sobre todo, el descenso a Segunda División. Estas pólizas, que vienen a costar el 15% del capital que se cubre, se contratan fundamentalmente para proteger o, al menos, tratar de compensar los ingresos procedentes de los derechos de televisión.
En estos casos, las corredurías de seguros recomiendan a los clubes que contraten estas pólizas a principio de temporada, porque cuando se suele recurrir a estos seguros, que es en marzo, cuando las cosas están más o menos decididas, el coste puede ser el doble o incluso triplicarse. Ya se sabe que más vale prevenir que curar.