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Publicado el lunes 9 de agosto de 2010
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Los'hedge funds" toman posiciones en empresas en quiebra adquriendo su deuda

Los fondos apuestan por el 'día después' de la crisis

Más de 1,4 billones de dólares en deuda empresarial vence en loa próximos cinco años

Fondos de inversiónManuel Lionza.– Los fondos de alto riesgo (hedge funds) están apostando por el día después del fin de la crisis. La nueva estrategia inversora de estas instituciones, estigmatizadas por su responsabilidad en la génesis de la crisis financiera, se dirige ahora hacia empresas en "situaciones especiales", aquellas que están en quiebra y cuyos gestores intentan reflotarlas para ponerlas en valor. En realidad, esas "situaciones especiales" tienen nombres y apellidos en los gestores que están intentando reflotar las numerosas empresas que cayeron en el camino de la mayor crisis desde los años 30. Los fondos confían en esos gestores con un reconocido perfil de "agitadores" de empresas deficitarias que acaban convirtiéndolas en rentables y listas para ser vendidas. Según los analistas, la sequía crediticia y las dificultades para obtener financiación en los mercados están abocando a muchas empresas, que en otras circunstancias serían viables, a declararse en quiebra, lo que las hace ser una interesante oportunidad para los 'fondos buitre'. Éstos adquieren su deuda con fuertes descuentos y esperan a que ganen valor, dándose el caso de que a veces la deuda se capitaliza y acaban siendo accionistas de una empresa enferma, pero recuperable.

En Europa, alrededor de 1,4 billones de dólares en deuda de empresas vence en los próximos cinco años y de ese volumen alrededor del 20% no tiene grado de inversión, según S&P. Los especialistas afirman que con este endeudamiento muchas empresas tendrán que reestructurar sus pasivos en los próximos tres o cuatro años mediante la emisión de nueva deuda, ampliaciones de capital, venta de activos o, en el peor de los casos, acogiéndose a la quiebra.

Los hedge funds con estrategias basadas en empresas susceptibles de ser recompradas o fusionadas han ofrecido en el primer semestre un 1,8 por ciento de rentabilidad, un pobre dato si se compara con el 20 por ciento de 2009. Algunos gestores de fondos de hedge funds desarrollan una estrategia de arbitraje en la estructura de capital con la compra de bonos de alta rentabilidad de una compañía y posiciones cortas en su capital de manera que puedan cubrirse del riesgo de éste.

En el caso de las estrategias basadas en fusiones y adquisiciones, compran acciones de la empresa-objetivo en cuestión y se mantienen cortos en la posible compradora. Aunque la actividad de compras y fusiones empresariales se ha debilitado por la incertidumbre de la crisis de la deuda soberana, los analistas más optimistas apuntan que muchas empresas necesitan compensar sus pobres perspectivas de crecimiento con pequeñas compras.

Los fondos de cobertura atrajeron 9.500 millones de dólares de inversores nerviosos que prefirieron colocar sus fortunas en manos de los gestores más reconocidos durante el segundo trimestre. El sector, cuyas actividades están en el punto de mira de las autoridades europeas y estadounidenses por los efectos desestabilizadores de sus estrategias de elevado apalancamiento y la opacidad que rodea a su gestión, ha tenido de media unos retornos del 0,2% los primeros seis meses del año, a pesar de lo cual los inversores con grandes fortunas han seguido depositando en él su dinero, sobre todo en aquellos fondos enfocados en "situaciones especiales" y también en estrategias "macro", por ser los que mejor protegen de las fluctuaciones del mercado.

Algunos especialistas sostienen que los hedge funds, a pesar de su estigma, siguen siendo los preferidos de ciertos inversores con un perfil muy determinado, que valoran sobre todo el estilo de gestión.