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Publicado el lunes 9 de agosto de 2010
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Florentino Pérez pretendía eliminar 863 millones de pasivo y retira menos de 600 del balance

ACS malvende el negocio de puertos y logística por la necesidad de liquidez

La generación de caja de la constructora durante el primer semestre fue negativa en 1.150 millones

Florentino PerezGonzalo Garteiz.– En enero del año pasado, hace 19 meses, ACS, el grupo constructor presidido por Florentino Pérez,  aseguraba en un hecho relevante al regulador bursátil (Comisión Nacional del Mercado de Valores) que había recibido "indicaciones de interés, que no ofertas, para la adquisición de su filial Dragados SPL, y que informaría "oportunamente al mercado en el caso de alcanzar un acuerdo firme". Esta comunicación era la respuesta a una información en primera plana del líder de la prensa económica española en la que se aseguraba que "JP Morgan, General Electric, Dubai y China pujan por los puertos de ACS. En esta noticia filtrada intencionamente se afirmaba que "el proceso había suscitado un "fuerte interés" y que ACS sólo vendería si las ofertas alcanzaran los 1.000 millones de euros. Lo cierto es que han tenido que pasar casi 20 meses y un problema acuciante de deuda,  para que la desinversión se hiciera realidad. ACS ha informado que en el primer semestre de este año no sólo no ha generado caja positiva, sino que ha consumido 1.150 millones por el coste de la deuda, el dividendo entregado, las inversiones y los 188 millones gastados en la actividad favorita del grupo, la compra de autocartera, que a 30 de junio era del 4,9% y desde entonces se ha incrementado hasta el 5,163%, con compras que van desde los 29 hasta los 35 euros.

En los seis primeros meses de este año, la deuda de ACS ha aumentado el 12,4%, de 9.272 millones a 10.423, siendo especialmente notable el incremento de la que exige recursos, que ha pasado de 303 a 784 millones, un alza del 159%. Hay que tener en cuenta que el año pasado, ACS consiguió de la banca postergar dos años, hasta 2012,  2.150 millones de dos préstamos sindicados.

 A falta de las explicaciones pormenorizadas de la empresa sobre la operación de venta de negocio de los puertos, no parece que haya conseguido los objetivos que se pretendía. Capitalmadrid ha intentado infructuosamente conseguir las principales magnitudes del balance de transferencia de lo vendido, que, según lo comunicado a la CNMV la semana pasada es "la totalidad del capital social de Dragados Servicios Portuarios y Logísticos SL, por un valor total de empresa de 720 millones de euros, excluyendo los activos internacionales y las participaciones de Remolcadores de Barcelona (Rebarsa) y Sintax". Estas dos últimas empresas figuran en el último balance de ACS como propiedad 100% de la compañía.

El grupo que encabeza el presidente del Real Madrid había contabilizado el negocio puesto a la venta con los siguientes parámetros: Casi 1.200 millones de activo, un pasivo de 863 millones (a 30 de junio), 720 millones de facturación y 265 millones de patrimonio neto, siendo el beneficio de los dos últimos años de cerca de 30 millones, y de 22 millones en el primer semestre de este ejercicio.. Algunos informaciones aparecidas en prensa reparten los 720 millones del "valor total" declarado, en casi 600 correspondientes al pasivo y el resto de ingreso en dinero.Cuesta creer que  ACS no haya conseguido ingresar siquiera los 180 millones de recursos propios de la empresa Dragados SPL. Ésta tenía una deuda bancaria de 300 millones, con un crédito sindicado de 280 millones que vence el año próximo.

Lo cierto es que ACS tiene ahora que negociar la venta de los activos internacionales, terminales portuarias en Brasil, India, China y Chile,  con sus socios, ya que controla sólo entre el 40 y el 50% del capital de las concesionarias,  y la del Caribe mexicano, en donde es propietario del 100%. Fuentes conocedoras del grupo portuario han informado a Capitalmadrid que el valor en libros de estas participaciones no supera los 60 millones, estando unas en beneficio y otras en pérdidas, por lo que la cifra a ingresar sería de poco más de esa cifra.

ACS se queda también para gestionar su venta con la logística Sintax, experta en el transporte de vehículos, en la que se ha invertido más de 40 millones, pero con una rentabilidad exigua, y Remolcadores de Barcelona, una empresa con excelentes activos ya que el año pasado concluyó la renovación de 6 de sus ocho remolcadores, pero que ahora sufre el coste de la inversión en un momento de baja actividad por la crisis del puerto catalán.

Sintax ha estado en venta por mucho tiempo y se ha especulado que lo comprara su competidora Tradisa o Renfe, pero la crisis y las dificultades para sortear problemas de competencia al existir pocos operadores dificultan la operación. Similares problemas tiene la venta de Rebarsa. En cualquier caso se da por hecho que ACS venderá todos los activos de Puertos y Logística que se ha tenido que quedar en cartera lo antes que pueda por sus necesidades de liquidez y por el desgaste organizativo que conlleva mantener esos activos sin la cabecera.

La experiencia negativa del grupo que controlan Florentino Pérez, la familia March y los primos Alberto Cortina y Alberto Alcocer en la desinversión del activo de puertos es un claro ejemplo de las dificultades para conseguir liquidez con la venta de negocios que sufren los grandes grupos constructores españoles, en su mayoría con serios problemas de exceso de endeudamiento. Incluso de algunos muy lucrativos, como es el caso de Abertis, venta en la que ACS tiene depositadas todas sus esperanzas para ir arreglando los inquietantes problemas que le ha generado su ambiciosa incursión en Iberdrola.