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Publicado el jueves 5 de agosto de 2010
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El grupo de la familia Polanco mantendrá el 30% del capital, al menos de momento

Prisa se vende a Liberty a precio de ganga forzado en gran parte por sus acreedores

Para la estadounidense, que multiplica por ocho sus convertibles en apenas seis meses, la operación es redonda

Nicolas BerggruenGonzalo Garteiz.– Prisa y Liberty han acordado una nueva enmienda a su acuerdo de canje, por el cual el grupo de medios español accederá a la caja de la estadounidense, alrededor de 650 millones de euros, y los accionistas de la estadounidense se quedarán con más del 50% de grupo mediático propietario de El Pais, que llegará hasta el 58% en caso de que se ejecuten las acciones convertibles. Liberty consigue un acuerdo excepcional en comparación con el anunciado hace seis meses, el 5 de marzo. En aquel momento, el consejo de Prisa, que preside Ignacio Polanco y cuyo consejero delegado y ejecutor del pacto es Juan Luís Cebrián, concedía a los inversores de la estadounidense, 212 millones de acciones de la española, más 49 millones de títulos canjeables y 80 millones de dólares en líquido. Comunicado el miércoles a la CNMV y a la SEC, el nuevo acuerdo establece que los norteamericanos se llevarán 225 millones de acciones (un 5% más), más 403 millones de títulos canjeables, lo que supone el 800% más que antes, y además con un tipo de canje de 2 euros, cuando seis meses antes era de 4,50 euros. El dinero líquido que recibirán también se eleva en más del 40%, hasta 114 millones de dólares.

El momio concedido por Prisa se aprecia en la espectacular alza de los warrants de Liberty, que ayer subieron el 32%, al eliminarse en gran medida la incertidumbre de que la operación se haga. Los warrants sólo tienen valor si la operación se lleva a cabo. Además, en el nuevo acuerdo, Prisa ofrece tres veces más títulos canjeables a los tenedores de estos títulos de Liberty que en el acuerdo, ya enmendado, del 7 de mayo.

Los minoritarios del grupo español se convierten con el canje antiguo y con el nuevo en los principales damnificados de estos acuerdos, ya que no se les ha dado ninguna posibilidad de tener el derecho de suscripción preferente por esa misma cantidad. En el primer acuerdo se les ofrecían acciones con un descuento del 12,5% sobre el precio pactado con Liberty, y en el de ayer se les concede 1,1 warrant por acción, que pueden canjear a 2 euros por acciones ordinarias, siempre y cuando Prisa no se vea obligada a realizar una ampliación de capital para ellos.

Este cambio tan radical ha sido necesario para que los accionistas de Liberty acepten entrar en Prisa. Los cofundadores de la compañía, Nicolas Berggruen y Martin Franklin, habían quemado las naves en este envite, y viendo que la operación podría fracasar se han asegurado hasta 500 millones de inversión por parte de bancos en Liberty para cubrir las desafecciones que pudieran producirse entre los actuales socios. Además, ambos financieros, que entrarán en el consejo de Prisa, renunciarán a las primas que tenían en 5,4 millones de títulos y 25 millones de warrants, dependiendo de la cantidad de accionistas de Liberty que pidan el reembolso con una pérdida mínima sobre el nominal (13 centavos sobre 10 dólares), tal como está establecido en los estatutos de la compañía norteamericana.

La inyección de capital nuevo en Prisa, al menos de 400 millones de euros, era una condición impuesta por la banca acreedora para trasladar hasta 2012 las amortizaciones de préstamos por un valor de casi 5.000 millones de euros concedidos al grupo que encabeza Cebrián.

El hecho de que el grupo que controla Prisa, con un 72% del capital, encabezado por los hijos del difunto Jesús Polanco, fundador del gran grupo editorial, no quisiera poner más dinero en la empresa y los intereses del propio Juan Luís Cebrián, quien ha pactado con Liberty tres años más a la cabeza del grupo, son las razones del disparate en el que se ha convertido esta operación de canje desde que se anunciara a primeros del mes de marzo. Entonces, la acción de Prisa cotizaba a 3,30 euros, y ayer, tras las subidas de las últimas sesiones propiciadas por insiders, lo hizo a 2,43 euros, lo que supone un descenso del 27%, mientras que en el mismo espacio de tiempo el índice de referencia, el Ibex 35 ha caído menos de un 1%, de 11.019 puntos a 10.843 puntos.

Con una situación de negocio en mejoría, con acuerdos estratégicos muy relevantes como el de la fusión de Cuatro y Telecinco, y la venta de casi el 50% de Digital + a esta última y Telefónica, resulta bastante incomprensible el comportamiento tan malo de Prisa en Bolsa, más aún con el escaso capital libre que cotiza.

El año anterior, en agosto se anunció la venta de la autocartera, de casi un 5% a Talos, gestora de fondos de Robert Brazell, operación vinculada a un acuerdo con una compañía de este último para desarrollar productos conjuntos de contenidos para el sector de distribución. La CNMV sólo registró la venta a los fondos de Brazell de algo más del 1%, pero no del resto, y de los datos aportados por Prisa del quórum en la última junta se infiere que el consejo no representó las acciones vendidas unos meses antes a Talos. En el mercado se ha especulado que Brazell haya sido uno de los que ha ejercido presión a la baja, aunque una operación de canje con dos cotizadas, con divisa diferente, da lugar a la intervención de fondos especulativos de arbitraje, y controlar durante tanto tiempo la ecuación establecida es tarea imposible.

En las declaraciones realizadas ayer por Kevin Adeson, principal responsable de HSBC, banco que actúa como coordinador global en el proceso de reestructuración de la deuda de Prisa, se aprecia la presión que la banca ha ejercido sobre Prisa para que alcance un acuerdo con Liberty al precio que sea. Dijo Adeson que "las significativas enmiendas a los acuerdo de financiación de Prisa reflejan la confianza de los bancos acreedores en Prisa, que ha mostrado una verdadera determinación en la venta de activos y fortalecer sus fondos propios. La modificación de los acuerdos con Liberty nos dan una gran confianza de que el proceso de reestructuración concluirá con éxito".

Por su parte, Ignacio Polanco, aseguró que el nuevo acuerdo ha sido posible "gracias al esfuerzo de los promotores de Liberty y de los accionistas de Prisa".

Prisa tiene ahora hasta el 30 de noviembre para vender hasta el 30% del grupo luso Media, con el fin de conseguir fondos con los que rebajar su deuda y conseguir la aprobación de los reguladores, Competencia, SEC y CNMV, para poder llevar los acuerdos a las juntas de accionistas en octubre. Este mes de agosto habrá reuniones con los analistas e inversores, según los comunicados oficiales.

Violy and Company, despacho de la fuera asesora de Conde en la última ampliación de capital antes de la intervención de Banesto, entonces en JP Morgan, y el despacho de abogados de Matáis Cortés, han sido los principales asesores de Prisa en este asunto. Cortés es también consejero del grupo. Liberty ha sido asesorado por Tegris Advisors y Greenberg Traurig, siendo su bufete español Garrigues.