ANÁLISIS
La caída del paro y la mejora de la confianza consolidan los mercados
El paro desciende por cuarto mes, aunque sólo un 7% de los contratos son indefinidos
Los datos conocidos ayer sobre la mejora de la confianza de los ciudadanos y la caída del paro registrado por cuanto mes consecutivo, permiten, aunque sólo sea de forma muy moderada una lectura positiva. La misma lectura moderada que hizo ayer la bolsa española, dado que continuó consolidando el importante rebote logrado el lunes. Ya ha conseguido recuperar el 27 por ciento sobre los mínimos registrados este año. Bien es cierto que el Ibex se deja todavía casi un 11 por ciento sobre el cierre del año pasado. Es la tendencia generalizada de los mercados europeos con alguna excepción. Si miramos a Estados Unidos, el Dow Jones ya gana casi un uno por ciento respecto al cierre del 2009, lo que supone una mejora del 10 por ciento si se mide en euros.
El hecho es que el desempleo registrado en los Servicios Públicos de Empleo ha caído en julio por cuarto mes consecutivo. Registró 73.790 parados menos respecto al mes anterior, lo que situó el número total de desempleados en 3.908.578 (el 1,85% menos). El ajuste del mercado laboral parece haberse estabilizado, como mostraba también la Encuesta de Población Activa, (EPA), publicada la pasada semana que revelaba la primera creación de empleo en dos años en tasas intermensuales. Pero todavía se mantienen muchas incertidumbres.
Los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo muestran que en tasas interanuales hay 364.483 parados más, lo que supone un crecimiento del 10,28% respecto a julio del año pasado, mes que cerró la peor fase del período de crisis, que en su conjunto ha supuesto la destrucción de más de un millón de empleos en un semestre.
El descenso de las cifras de paro durante los cuatro últimos meses supone una buena noticia, aunque juega un papel importante el factor estacional propio de los meses de julio.
Lo lógico sería mirar las cifras con prudencia, porque aunque la reforma laboral, que cuenta ya con una nueva Ley, pueda servir para dar más garantías a los empresarios con el fin de que crear puestos de trabajo, hay contrapartidas muy importantes. Todavía no se han notado sobre el empleo las drásticas medidas adoptadas por el Gobierno, especialmente en la reducción de obra pública y en los recortes que deben aplicar las diferentes Administraciones públicas para cumplir con los objetivos de déficit que nos ha fijado Bruselas. Agosto suele ser ya malo para el empleo. La ultima parte del año muy probablemente presente datos menos positivos, desgraciadamente, que los conocidos ayer.
Algo similar se puede interpretar con la lectura del último indicador de confianza del ICO. La subida en 7,7 puntos se explica por la mejor valoración que los consumidores tienen de la economía del país en general, aunque esta sea más modesta cuando se refiere a la percepción que se tiene de cómo va a evolucionar su propia situación.
A pesar de las subidas de los dos últimos meses, el indicador aún no supera el máximo relativo registrado en abril, si bien ya se aleja de los niveles mínimos registrados en los peores momentos de la crisis financiera internacional en el verano de 2008, y de la española, en mayo de este año.
Con todo, todavía le falta para llegar a la media. Los valores oscilan entre 0 y 200 puntos. Pese a la subida todavía está en 73,6 puntos.
Y en cuanto a la caída del número de desempleados también es todavía muy frágil. La creación de empleo indefinido es muy débil como para que el Gobierno, y sobre todo la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, pida que todos seamos triunfalistas por los buenos datos conocidos ayer. Desgraciadamente quedan meses difíciles antes de que acabe el año en el que podría no haberse paralizado el infernal crecimiento del paro. Sería un consuelo comprobar que las medidas de la reforma laboral consiguen en los últimos meses no sólo contener la destrucción del empleo, sino generar nuevos puestos de trabajo, y gracias a las ventajas de la Ley, que estos fueran indefinidos.