NUEVO CURSO
Un otoño presupuestario bajo vigilancia y con mucho en juego
La vuelta de vacaciones presenta una agenda erizada de problemas para el gobierno y la tramitación parlamentaria del proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2011 en la última semana de septiembre, no es el menor de ellos, ya que es el primero que se elabora bajo el control de la Comisión Europea (CE) que está realizando un seguimiento exhaustivo de la cuentas públicas españolas. Las negociaciones para aprobar las cuentas publicas de 2011 cuentan con unos antecedentes en el Senado poco gratificante para el ejecutivo, que en el último pleno previo a las vacaciones de verano, rechazaba el techo de gasto fijado por el gobierno por 127 votos en contra, 117 a favor y 10 abstenciones, sólo un día después de que la abstención de CiU permitiera su aprobación en el Congreso.
Desde ese día, la subasta para conseguir los votos necesarios para la aprobación presupuestaria ha dado comienzo y PNV y Coalición Canaria han sido los primeros en salir al escaparate. Este año no hay dinero, pero hay trasferencias de poder. Porque lo único que no es posible este año es prorrogar los PGE de 2010.
El mensaje esta lanzado. Los presupuestos de 2011 supondrán una reducción del 7,7% con respecto a los de 2010, lo que significa que el conjunto de los ministerios tendrá a su disposición un presupuesto total ligeramente superior al de hace cuatro años, con una disminución de entre el 15% y el 16% frente al de este año. Así, la cifra final que podrá gastar el Estado en 2011 será de 122.256 millones de euros. Las previsiones del ejecutivo apuntan a que los ingresos estimados para el próximo año, en términos de contabilidad nacional, serán de 104.539 millones de euros, con un objetivo de déficit del 2,3% del PIB.
Así las cosas, la economía española se enfrenta en 2011 un ajuste que se ha calificado de "brutal", que obligará a las administraciones públicas a ahorrar 18.000 millones de euros adicionales y reducir hasta el 6% el déficit público, que alcanzó en 2009 el 11,2% del PIB y cerrará 2010 en el 9,3% con el objetivo de alcanzar el 4,4% en 2012 y al 3% en 2013, si de lo que se trata es de cumplir el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Nadie pone en duda que el plan de saneamiento de las cuentas públicas tendrá un efecto negativo sobre la recuperación de la economía española, que, según las últimas estimaciones, se contraerá un 0,4% en 2010, un 01% más tras la última revisión realizada por algunos analistas.
Sobre las cuentas a presentar en el Congreso, quedan asuntos pendientes y así la CE ha exigido al gobierno medidas que permitan un ajuste equivalente al 0,75% del PIB en 2011 para lograr el objetivo de reducir el déficit al 6%. Bruselas quiere que el ejecutivo español detalle el ahorro para 2011 equivalente al 1,75% del PIB (unos 18.000 millones), adicional a los 15.000 millones que saldrán de la rebaja de sueldos de los empleados públicos, la congelación de las pensiones y el resto de medidas de choque aprobadas en mayo.
Un punto porcentual de ese nuevo recorte - más de 10.000 millones- ya está contemplado en la reducción del techo de gasto del Estado. Ahorrar el 0,75% restante -8.000 millones- es la tarea pendiente de las autonomías y corporaciones locales. Las autonomías se comprometieron en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) a apretarse el cinturón por 11.000 millones en lo que queda de este año y el próximo, pero sin decir dónde aplicarán la reducción.
La clave de por donde pueden venir los nuevos recortes que exige Bruselas y sin duda el servicio público que tiene más posibilidades de padecer recortes está en la sanidad, principal generador de gasto de las comunidades autónomas, aunque hay quien aventura que el desempleo y las pensiones pueden ser también susceptible de tijera.
En todo caso, el mayor ajuste fiscal que pide la CE para 2011 se concretará en los PGE de ese ejercicio y en las medidas que tengan que asumir por su parte el resto de las administraciones.
Queda la galaxia de los impuestos en donde el gobierno no parece tener las ideas claras o no está interesado en que se conozcan, este mes de agosto ha estado plagado de intervenciones gubernamentales a favor o en contra de modificar las tablas impositivas. Del que manda, del presidente del gobierno, se sabe que dijo que los PGE para el próximo año contendrán "algún ajuste fiscal" para que los ciudadanos aporten a las arcas públicas "según lo que se tenga".
Tendencias es una publicación on line de análisis socioeconómico de periodicidad semanal y de carácter restringido que edita Carlos Díaz Güell.