Emplaza a Mario Fernández (BBK) y a Xavier Iturbe (Kutxa) a una reunión en septiembre
Zapatero quiere la fusión de las tres cajas vascas
El nuevo presidente de Caja Vital da el primer paso frente a las reticencias de la BBK y de la Kutxa
Zapatero, Carlos, recién nombrado presidente de Caja Vital (no José Luis, presidente del Gobierno de España), parece tener las cosas muy claras. Lo primero que ha hecho nada más aceptar la presidencia de la entidad de ahorro alavesa ha sido invitar a sus colegas de BBK y de Kutxa a colaborar "desde el respeto", en la configuración de "un potente sector financiero vasco". Una invitación que no se ha quedado en una mera muestra de cortesía al llegar a un cargo en una entidad financiera del País Vasco. El presidente de Vital Kutxa ha emplazado a Mario Fernández, de BBK, y a Xabier Iturbe, de la Kutxa de Guipuzkoa, a una reunión para hablar de esta cuestión. El encuentro, todavía sin fecha, se celebrará previsiblemente en septiembre. Pero Zapatero quiere implicar también a los accionistas de las cajas vascas y promoverá a la vuelta de las vacaciones reuniones para hablar de la integración de las tres entidades con las principales instituciones políticas del País Vasco. Habrá una con la Diputación de Álava, que controla la Vita. Y también con el Gobierno que preside el socialista Patxi López.
El nuevo presidente de la Vital argumenta que es "la caja de muchos alaveses, pero también de muchos ciudadanos de fuera de nuestro territorio". Por ese motivo, destaca que la entidad de ahorro "necesita la expansión". "Necesitamos crecer, ser más fuertes, y esto se consigue con más clientes, captados desde nuestra propia estructura, o con acuerdos de colaboración con otras entidades", señala. En la misma línea argumental, subraya la necesidad de "crecer" para lograr "el sostenimiento y fortalecimiento" de Vital Kutxa, y para ello quiere implicar a BBK y a Kutxa, "las cajas hermanas", para "desde el respeto y la colaboración", en "dibujar un futuro en el que se vislumbre un potente sector financiero vasco, que no se pare aquí, sino que tenga vocación de seguir creciendo para ofrecer lo mejor a nuestra economía".
Carlos Zapatero, que fue viceconsejero de Empleo del Gobierno vasco, fue propuesto por el Partido Socialista de Euskadi para sustituir a Gregorio Rojo, que dimitió como presidente de Caja Vital tras la sentencia de la Audiencia Provincial de Álava que anulaba su nombramiento al considerar que había excedido el límite de permanencia en los órganos de gobierno de la entidad. Esa sentencia respondía a una denuncia formulad por el Partido Popular de Álava. La candidatura de Zapatero contó con los votos del Partido Nacionalista Vasco. Ambos partidos colaboran en la Diputación de Álava y en Caja Vital (suman 15 de los 16 miembros del consejo de administración) desde que arrebataron ambas al PP. En cambio, los socialistas llegaron a la presidencia del Gobierno vasco gracias a los votos del PP.
El PP no tira la toalla en su lucha por recuperar poder en Caja Vital. La celebración de la asamblea general que votó la candidatura de Carlos Zapatero estuvo precedida por la presentación de una demanda para la ejecución de la sentencia de la Audiencia Provincial que anulaba la candidatura de Rojo, ya que el PP entiende que la celebración de ese acto vulneraba el fallo judicial.
Pero Carlos Zapatero elude polémicas políticas y quiere centrarse en la integración de las tres cajas vascas. A diferencia de su antecesor, Gregorio Rojo, que propuso una fusión virtual, una idea rechazada con rotundidad por los otros presidentes, el nuevo responsable de la Vital propone una operación real. El problema es que no parece que la nueva propuesta suscite oleadas de entusiasmo entre sus colegas.
BBK, la más grande de las tres cajas vascas, está centrada en la digestión de CajaSur. Previamente, cuando Gregorio Rojo hizo pública su propuesta, su presidente, Mario Fernández, dejó claro que ahora no iniciará "ninguna operación de fusión, bajo cualquier tipo de modalidad", con Kutxa y Vital. En cualquier caso, un diálogo de cara a la integración debe partir de la base de la primacía de BBK, como entidad más grande y más solvente de las tres.
Para el presidente de Kutxa, Xabier Iturbe, y a pesar de los intentos fallidos de fusión tanto a tres como a dos (BBK-Kutxa), el objetivo debe ser una fusión entre las cajas vascas "como Dios manda", porque "las tres estamos suficientemente capitalizadas y no necesitamos acceder al FROB". Iturbe respondía así a principios de junio, cuando Rojo hizo su propuesta virtual, y recordaba que el primer intento de fusión se planteó con el propósito de "entrar en la crisis con fuerza". "Por razones que todo el mundo sabe, no salió. Cuando pase todo esto retomaremos el asunto, pero no ahora, en la mitad de la tormenta". "Cuando el tema financiero se estabilice, será el momento de ver si se dan las condiciones para una fusión o no", añadía.