PIPARRA ROJA
Renfe encuentra una manera rebuscada de incrementar el déficit del Estado y el suyo propio
Pretende entrar en el subvencionado negociado de las fotovoltaicas
A nadie se le escapa que Renfe vive en parte del Estado y que, además, se niega a desprenderse del Presupuesto mediante el único medio que se conoce hasta la fecha y para el que la Unión Europea ha establecido plazos que España no cumple por presiones de la endogamía histórical de la compañía ferroviaria: la liberalización del sector y la apertura de su mercado a nuevos operadores, tanto en el transporte de pasajeros como el de mercancías. Ahora, en lugar de preocuparse por reducir su déficit, embalsamado por unas tarifas subvencionadas y unos servicios del AVE pendientes de una racionalización global, sus actuales gestores pretenden apuntarse a la moda de las energías fotovoltaicas, en un burdo intento para recibir más subvenciones, las que perciben de las energías fotovoltaicas.
La compañía asegura que la idea de "poner en valor sus instalaciones" pretende aprovechar sinergias con otras empresas especializadas del sector energético. Incluso ha convocado ya un concurso público, al estilo Renfe, cuyas particularidades son harto conocidas. Pero la idea encubierta, evidentemente no desvelada, es percibir las primas de las fotovoltaicas, que también proceden del Presupuesto público, pese a que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha asegurado que la intención del Gobierno es ir reduciendol paulatinamente su peso en la tarta de la energía primaria por su elevado coste y su proliferación incontrolable. El propio Gobierno admite que generar electricidad con energía solar puede ser hasta 400 veces más caro que hacerlo con sistemas convencionales.
Veamos la noticia, ofrecida por Europa Press. Según la agencia, Renfe pretende entrar en el sector de las energías renovables con la puesta en marcha de un plan para instalar plantas fotovoltaicas en las cubiertas de los talleres de fabricación y mantenimiento de trenes con que cuenta en toda España. La operadora dispone de unos 200.000 metros cuadrados de techumbres susceptibles de poder acoger una instalación de este tipo gracias a sus características y posición.
Se trata de la mitad de la superficie total que suman todas las cubiertas de estas instalaciones de talleres de su división industrial Integria. Con este plan, Renfe busca "poner en valor" y rentabilizar al máximo sus recursos y, a la vez, contribuir al desarrollo de la energía limpia en el país, según explicó a Europa Press el director general de Fabricación y Mantenimiento de la operadora, Avelino Castro.
La empresa pública abordará esta apuesta por las renovables en alianza con las empresas del sector. En concreto, alquilará estas superficies a las firmas energéticas para que construyan y exploten las correspondientes instalaciones solares.
A cambio, Renfe percibirá un importe fijo anual por el arrendamiento de su cubierta, además de un 1% de la ganancia que la empresa solar obtenga por la producción y comercialización de la energía que genere la instalación. Además, esta compañía deberá asumir el mantenimiento del techo de los talleres.
EMPRESAS INTERESADAS.
Diversas empresas, de distinto tipo, han mostrado ya su interés a Refe por 'escalar' a sus tejados para invertir en producción de energía solar fotovoltaica.
Tras distintos análisis sobre las diferentes alternativas de explotación que resulten atractivas para ambas dos partes, la operadora ha puesto ya en marcha un primer proyecto piloto en Fuencarral (Madrid).
Renfe acaba de sacar a concurso el aprovechamiento solar de la cubierta del taller de esta localidad madrileña mediante su alquiler durante un plazo de veinte años. Presenta una superficie de 19.000 metros cuadrados que puede acoger placas solares capaces de producir 1,82 millones de kilovatios (Kw) al año.
El proyecto de energía verde de Renfe encaja con los objetivos del nuevo plan estratégico 2010-2012 que actualmente prepara la compañía ferroviaria, que tiene en la rentabilidad y la eficiencia de sus actividades dos de sus principales retos.