Las iniciativas gubernamentales comienzan a dar sus frutos
Los inversores internacionales quedan a la espera de la negociación de los Presupuestos
La favorable reacción de los mercados del mes de julio, una primera muestra de la nueva confianza en España
En el sector financiero no quieren lanzar las campanas al vuelo por el buen comportamiento de los mercados en el mes de julio pero dan por hecho que se ha producido un cambio. Lo han notado sobre todo cuando han comparecido recientemente en el exterior para explicar a inversores y analistas las cuentas de resultados del primer semestre del año. Y todos coinciden en señalar que tan importante como desvelar el balance y la cascada de resultados de sus entidades, y la publicación de los test de resistencia, ha sido el drástico cambio de política del presidente del Gobierno.
La convicción de Zapatero de que resulta necesario contener el gasto, llevar a cabo la reforma laboral e iniciar la de las pensiones, ha sido la clave. Así lo han destacado también muchos de los directivos del sector financiero en las conversaciones informales tras la presentación de los resultados. Algunos la califican como la caída del caballo de Zapatero, al igual que le pasó a San Pablo cuando se calló de este animal y vio a Dios. Señalan como la muestra más palpable de este cambio el recorte del diferencial de la prima de riesgo con Alemania.
La práctica totalidad de los interlocutores reiteran que la decisión del Ejecutivo de poner orden en la economía ha sido fundamental. Y señalan que, desde hace dos semanas, nada tiene que ver la situación con la desconfianza con la que se han venido encontrando este año, pero muy en especial cuando algunos medios internacionales se empeñaron en comparar el caso español con el griego. Así, el inicio de la rebaja de la prima de riesgo de España coincide con el aumento de la credibilidad que el Estado, y con él las instituciones, está encontrando en el exterior.
Los sólidos resultados de los bancos españoles, que siguen registrando importantes beneficios pese a los recortes del año pasado y de lo que va del presente ejercicio, son también una garantía adicional. Señalan asimismo que vienen unas semanas de descanso. Que aunque tras la reunión del próximo jueves en Fráncfort del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, su presidente Jean Claude Trichet, volverá a lanzar alguna advertencia sobre la necesidad de volver a abrir los mercados interbancarios para financiarse sin sobresaltos, ahora hay que dejar pasar las vacaciones.
Será justamente tras este período cuando llegue el momento de confirmar si la caída del caballo de Zapatero sigue teniendo vigencia. Y la prueba de fuego será la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado que pese a que Zapatero da por hecho que tendrá el apoyo necesario para sacarlos adelante, los nacionalistas no se lo pondrán sencillo, como se puede comprender por sus declaraciones de los últimos días. Los números cantan. Y tendrán que cantar donde se produce ese casi el 8 por ciento de recorte. Cómo, con menos ingresos por la menor actividad, se siguen manteniendo los compromisos de gasto y las políticas sociales que no tiene previsto recortar el ejecutivo. Y sobre todo resultará necesario conocer con precisión cómo se va a recortar el déficit, la piedra de toque para mantener la recuperación de la confianza internacional