UN BANCO EN EL RETIRO
Donato Ndongo y la última colonia española
Un curso en El Escorial airea una demanda contra altos funcionarios guineanos
Guinea Ecuatorial fue nuestra última colonia, pero el castellano se mantuvo muy arraigado entre las poblaciones urbanas y semiurbanas. Donato es un magnífico escritor en lengua castellana. Dos de sus últimas novelas, El Metro, la historia de un Top Manta camerunés y Llegó la Tempestad, sobre el terror físico de Macías, el primer presidente de la independencia, se han traducido a otras lenguas y son objeto de discusión en medios académicos norteamericanos. Un espléndido castellano de expresión y sintaxis, pero esencialmente unos relatos espoleados por la intención política y la calidad poética. El Escorial, cursos de verano, lamento democrático del escritor y APDH en su incesante protección de los derechos humanos, ahora intentando hilvanar una demanda contra altos dirigentes guineanos por malversación de fondos y corrupción.
Su demanda arranca de un informe del Senado de los Estados Unidos a propósito de una investigación sobre unos fondos depositados en una institución de crédito y que permitieron la compra de valiosos inmuebles en Estados Unidos y España. La APDH sigue escrupulosamente las normas procesales españolas en su demanda ante nuestros tribunales. No le será fácil instrumentar pruebas pero su empeño no deja de ser tan ingrato como reconfortante para la causa de los derechos humanos, una causa siempre difícil de instrumentar.
Un alto representante de la ONG, Human Rights Watch, en conversación con el presidente afgano ante la posibilidad de un acercamiento a los talibanes que pudiese comprometer los derechos de las mujeres - mutilaciones de orejas y nariz, lapidaciones, quemas con ácido, amenazas para quienes participan en la vida ciudadana impartiendo clases o asistiendo a la universidad - escuchaba de labios de Karzai que la protección de los derechos civiles de las mujeres deben posponerse ante la eventualidad de una paz que garantizaría el derecho a la vida. Karzai no está solo en su gobierno, su ministro de hacienda, líder de un movimiento conservador, no sólo se opone a la universidad mixta sino que condena a aquellas mujeres que salen de su casa sin la compañía de un pariente hombre.
Madrid, Paul Kagame, dictador y presidente de Ruanda, sospechoso de manipular las elecciones actualmente en curso y sin embargo un político eficaz en la resolución del dramático genocidio de los Tutsis a manos de sus conciudadanos Hutus. Kagame, Tutsi, huido a Uganda vuelve a agrupar a las dos etnias y hasta el momento ha impedido que se den las condiciones para otra guerra civil. El Secretario General de la ONU, Ban Kimoon le ha designado junto al presidente Zapatero para copresidir un panel cuyo objetivo es la erradicación de la pobreza en el mundo.
Obiang, el presidente ecuatoguineano, no está siendo señalado como un genocida sino como un corrupto. Sus modos de gobierno son las de una tiranía y su gestión de la vida económica las de el despilfarro y la arbitrariedad; no hay garantías políticas para cualquier opositor disidente que haga uso de la palabra; la administración de los recursos del petróleo no se traduce en una mejora generalizada del nivel de vida de la población, el agua corriente no llega a muchos barrios de la capital Malabo, como sí sucedía en tiempos de colonia, los cortes de luz son demasiado frecuentes y los hospitales, incluso los muy altivos y de reciente construcción ,carecen de médicos o de medicamentos. No obstante Obiang convoca puntualmente elecciones a la Asamblea y a la Presidencia, los grupos opositores celebran actos públicos en los que los jóvenes son el contingente más numeroso y, en última instancia, los observadores internacionales no certifican irregularidades que pudieran modificar el sentido del voto.
Además, está el petróleo. Ndongo presenta unas cifras de extracción del orden de unos 700.000 Bbl/día, quizá esta cantidad sea algo exagerada pero la transparencia no brilla en Guinea ni tampoco el FMI, que sí lo hacía antes, lo detalla en sus informes sobre el país. En cualquier caso en el África subsahariana sólo Nigeria y Angola superan a éste minúsculo país del Golfo de Guinea en crudos ligeros muy apreciados por las grandes petroleras norteamericanas.
Si la policía no fuese casi siempre la asignatura del absurdo, opuesta a la búsqueda de soluciones sencillas y razonables, los gobiernos occidentales - USA, España, Francia - encontrarían propuestas convincentes para el presidente Obiang y democráticamente satisfactorias para los defensores de los derechos humanos. Guinea Ecuatorial es rica en recursos naturales y paupérrima en recursos humanos. El "Golpe de Libertad", el derrocamiento de Macías fue protagonizado por un grupo de militares con estudios en las academias españolas y acogido con entusiasmo por los ecuatoguineanos del exilio y por todos aquellos que buscaban la libertad y el desarrollo económico. Luego llegó el petróleo y Obiang de una manera u otra estrechó el círculo del poder y dejó fuera a todos aquellos que habrían contribuido a hacer de Guinea un país verdaderamente rico y respetable. El petróleo garantiza el enroque de la impunidad.
Ni siquiera desde lo alto de la Maliciosa se puede ver la llanura castellana y mucho menos qué ocurrirá con todos esos ecuatoguineanos en busca de su propio país, ojalá que la causa de los derechos humanos prospere y les lleve de la mano......