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Publicado el jueves 8 de julio de 2010
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Monitor de Coyuntura

Zona del euro: medidas históricas en tiempos excepcionales

Servicio de Estudios de "la Caixa".– El plan de rescate de Grecia no consigue calmar los mercados...

 

euroEl plan de ayuda a Grecia aprobado por los distintos países de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI), junto con las medidas extraordinarias de austeridad económica tomadas por el gobierno griego no fueron suficientes para convencer a los mercados. El riesgo de impago de la deuda helena se mantuvo elevado, y aumentaron los temores de que otros países de la eurozona, como Portugal, Irlanda, España o Italia pudieran seguir el mismo camino. Ante este escenario tan turbulento, los ministros de finanzas de los distintos países de la eurozona se reunieron de urgencia y tomaron medidas drásticas para evitar que el pánico se generalizase. El resultado de la reunión fue la creación de un mecanismo europeo de estabilización dotado de 750.000 millones de euros. Una cifra más que impresionante y que consiguió, en un primer momento, reducir la tendencia bajista de los mercados de valores.

...y obliga a los distintos países de la eurozona a tomar medidas históricas.

Estos fondos se ponen a disposición de aquellos países de la eurozona que, eventualmente, tengan problemas de liquidez y toman la forma de préstamos o líneas de crédito. Una tercera parte serán aportados por el FMI. El resto serán proveídos por los distintos estados miembros en función de su cuota en el Banco Central Europeo. Finalmente, la Comisión Europea ampliará la dotación para ayudar a los países con problemas de balanza de pagos de 50.000 millones de euros hasta 110.000 millones de euros y lo pondrá a disposición de todos los países de la UE, no sólo a aquellos países que no forman parte de la eurozona. Ello se hará con la emisión de bonos garantizados por el presupuesto de la Comisión Europea.

El BCE compra deuda pública. Además, el Banco Central Europeo (BCE) ha empezado a comprar directamente deuda pública de los distintos estados de la zona del euro. Ello también es histórico, pues hasta la fecha el BCE se había mostrado totalmente opuesto a tomar tales medidas por el riesgo inflacionista que conllevan. De todas formas, Jean Claude Trichet, el máximo responsable del BCE, lo justificó no como una ayuda a los estados con problemas sino como una medida para restablecer la normalidad en los mercados financieros. Además, anunció que las operaciones de compra de deuda pública serían neutralizadas con la emisión de depósitos a plazo. Otro hecho notorio es el apoyo internacional que han recibido las medidas tomadas, especialmente desde los Estados Unidos. Un ejemplo es la reapertura de las líneas de swap entre la Fed y el BCE para asegurar la liquidez del sistema financiero.

Preocupan los efectos de la retirada de las medidas de estímulo fiscal.

A todas estas medidas, también se ha añadido la aceleración de las políticas de consolidación fiscal, especialmente en aquellos países donde el riesgo de contagio es más acusado. Éste era precisamente uno de los puntos que más preocupaba al FMI y a la Comisión Europea, y así lo remarcaron en sus respectivas publicaciones sobre perspectivas económicas de la eurozona. De momento, Portugal y España ya han presentado nuevas medidas para acelerar la reducción del déficit público y, probablemente, otros países lo harán en los próximos meses. Alemania, por ejemplo, no hará efectiva la rebaja de impuestos prometida por la canciller Angela Merkel, y el recién elegido primer ministro británico, David Cameron, ya ha anunciado que la reducción del déficit público es una de sus prioridades.

Las nuevas decisiones consiguen parte de su objetivo, pero el nerviosismo persiste... La respuesta a la batería de decisiones anunciadas fue muy positiva, especialmente por parte de los mercados financieros. Muestra de ello es el histórico rebote de las bolsas el lunes 10 de mayo, el día después del anuncio. Pero los nervios han vuelto rápidamente. En primer lugar, porque sólo es un anuncio genérico de la magnitud y el tipo de medidas que se pretenden tomar. Falta corroborar que finalmente se adoptarán, algunas medidas requieren la aprobación del parlamento de cada país, y, sobre todo, aún falta escribir la letra pequeña de cada medida.

...y el euro sufre una importante caída.

De momento, el riesgo de impago se ha moderado sensiblemente, con lo que parte del objetivo se ha conseguido. Pero ello está teniendo un precio: la depreciación del euro. La incertidumbre económica, que se mantiene muy elevada, junto con el inesperado cambio de rumbo de la política del BCE, han hecho que el euro se desplomara en un tiempo record, llegando a cotizar a 1,22 dólares cuando tan sólo dos meses atrás el tipo de cambio con el billete verde estaba alrededor de 1,35.

Pero no debemos olvidar que un euro débil no es tan mala noticia, pues ayudará a que el sector exterior siga impulsando la recuperación económica. De hecho, una vez más, los datos referentes a la recuperación económica han vuelto a quedar en un segundo plano, a pesar de que a lo largo del mes de mayo se anunció el producto interior bruto (PIB) de la eurozona para el primer trimestre de 2010. Éste avanzó un 0,2% con respecto al trimestre anterior, con lo que la tasa de variación interanual ya ha alcanzado el terreno positivo y se sitúa en el 0,5%. Aunque el avance de la economía europea parezca algo débil, especialmente si lo comparamos con las cifras presentadas por los Estados Unidos, es bueno que vuelva a situarse claramente en el terreno positivo. Cabe recordar que la variación intertrimestral del último trimestre de 2009 se quedó en un modesto 0,0%.

De todas formas, la recuperación económica se mantiene..

La cifra de crecimiento del primer trimestre ha estado en línea con nuestras previsiones, con lo que seguimos esperando un crecimiento del PIB para el conjunto del año del 1,0%. Para ello será necesario que en el próximo trimestre el ritmo de crecimiento se mantenga, como mínimo, al nivel actual y acelere un poco más durante el segundo semestre. Una trayectoria que parece bastante plausible si nos guiamos por los registros de los indicadores de alta frecuencia. La recuperación de la producción industrial sigue siendo notable, como también lo es la de los distintos índices de confianza empresarial y sentimiento económico. La demanda, a la que hasta la fecha le estaba costando un poco más salir del pozo, podría empezar a levantar la cabeza en los próximos meses. Las ventas minoristas, por ejemplo, consiguieron anotar una tasa de variación intertrimestral positiva en el mes de marzo y la confianza del consumidor, aunque a un ritmo algo lento, también sigue con una trayectoria positiva.

...aunque es muy frágil y podría verse afectada por el aumento de la incertidumbre.

La trayectoria de fondo de la economía europea es buena y claramente positiva, pero la incertidumbre ha vuelto a aumentar de forma considerable. Las medidas anunciadas deberían definirse pronto e implementarse con celeridad. Ello es fundamental para retomar la senda de crecimiento económico. Tanto la recuperación del mercado laboral, que aún se encuentra estancado, como la de la inversión, que justo está en su fase inicial, dependen de las expectativas de crecimiento futuro y de la confianza que las distintas autoridades sean capaces de transmitir.